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Río Gallegos volverá a posar la mirada sobre uno de los casos judiciales más sensibles y conmocionantes de los últimos años. Este miércoles 20 de mayo, el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz dará a conocer el fallo de casación en la causa por la muerte de Rodrigo “Cokito” Oyarzo, el joven mecánico que perdió la vida tras ser embestido por un móvil oficial de Tránsito conducido por Jorge Vera durante la madrugada del 5 de marzo de 2023.

La decisión del máximo tribunal provincial podría marcar un antes y un después no solo para el expediente judicial, sino también para la jurisprudencia santacruceña en materia de delitos viales. El eje central del debate gira en torno a una pregunta determinante: si la conducta del ex inspector de Tránsito Municipal debe continuar encuadrada como homicidio culposo o si corresponde recalificarla como homicidio simple con dolo eventual, tal como reclaman la fiscalía y la querella que representa a la familia de la víctima.

“Cokito” trabajando en su taller mecánico. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

La diferencia no es menor. Mientras la condena actual se sostiene bajo la figura de homicidio imprudente, una eventual recalificación implicaría reconocer que el acusado comprendía plenamente el riesgo extremo que generaba su conducta al conducir a alta velocidad y cruzar semáforos en rojo en pleno centro de Río Gallegos. De prosperar esa interpretación, la escala penal cambiaría drásticamente y podría oscilar entre los 8 y los 25 años de prisión.

Romina Saúl, Alicia Mercau, Reneé Fernandez, Paula Ludueña y Fernando Basanta. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

La audiencia de casación se realizó el pasado 20 de abril en el marco de los artículos 448 y 451 del Código Procesal Penal. Allí, todas las partes expusieron sus argumentos ante un tribunal integrado por la presidenta Reneé Fernández y las vocales Alicia de los Ángeles Mercau, Paula Ludueña, Fernando Basanta y Romina Saúl, esta última en carácter de subrogante. La secretaría penal estuvo a cargo de Fernando Costabel.

Durante esa jornada quedó claramente expuesta la fuerte disputa jurídica que atraviesa el expediente. Por un lado, la fiscalía y la querella insistieron en que Vera actuó con dolo eventual al protagonizar una persecución a velocidades extremas en una de las avenidas más transitadas de la ciudad. Por el otro, la defensa sostuvo que no existió intención de matar y solicitó que se mantenga la condena actual por homicidio y lesiones graves culposas.

La querella

Tras la audiencia, el abogado querellante Matías Solano, quien representa a la familia Oyarzo junto a Karen Cader, expresó públicamente la expectativa que rodea al fallo. En declaraciones brindadas a LU12 AM680, señaló: “Ya llegamos a esta instancia en la que se va a resolver ya de manera definitiva la situación”.

El letrado remarcó que durante la audiencia “quedó bastante clara la postura de la parte acusadora” y sostuvo que el punto central pasa por “la modificación de la calificación legal”, insistiendo en que el hecho “se califique como homicidio simple por dolo eventual y no homicidio culposo como está hasta el momento”.

El abogado querellante Matías Solano cuando visitó los estudios de LU12 AM680. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL

Para la querella, la conducta desplegada aquella madrugada excedió ampliamente una imprudencia común al volante. Solano argumentó que Vera, por su rol y experiencia como inspector de Tránsito, conocía perfectamente las consecuencias que podía provocar conduciendo de esa manera. “Tenía la capacidad para comprender el riesgo que estaba creando”, afirmó el abogado, quien además sostuvo que la persecución desarrollada sobre avenida San Martín “generó un riesgo innecesario, excesivo”.

En uno de los tramos más duros de sus declaraciones, Solano sostuvo que “hubiera sido un milagro que no matara a nadie cruzando todos los semáforos en rojo a exceso de velocidad en una avenida como la San Martín un sábado por la madrugada”.

La querella considera que una eventual recalificación del delito no solo implicaría un cambio judicial trascendental para el caso, sino también un mensaje social contundente respecto de la responsabilidad al volante. “Esto tiene una doble importancia. Tiene un sentido social y un mensaje para todos quienes conducimos”, expresó Solano, quien además advirtió: “No se puede transgredir la norma de tránsito sin importarle a uno la vida de los demás porque hay consecuencias”.

La defensa

En paralelo, la defensa de Jorge Vera rechazó los planteos impulsados tanto por la fiscalía como por la familia de la víctima. El abogado defensor Jesús María Moroso aseguró que los recursos presentados se basan en una interpretación errónea de la ley penal. “La querella y el fiscal sostuvieron en su agravio una errónea aplicación de la ley sustantiva”, manifestó en declaraciones a La Opinión Austral.

Moroso explicó que durante la audiencia su estrategia se centró exclusivamente en responder los agravios planteados por las otras partes. “Nosotros como defensa contestamos esos agravios porque no teníamos agravios propios”, indicó.

Jorge Vera cuando esperaba la llegada de los jueces del Tribunal Superior de Justicia junto a su abogado Jesús María Moroso. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Además, ratificó que solicitaron al Tribunal Superior que confirme la sentencia ya dictada por la Cámara, que condenó a Vera por homicidio y lesiones graves culposas. “Ellos sostienen que debe aplicarse el dolo eventual. Y nosotros hemos solicitado que se confirme la sentencia de cámara”, afirmó.

La resolución se conocerá este miércoles 20 de mayo a las 12 del mediodía y existe enorme expectativa tanto en el ámbito judicial como en la sociedad de Río Gallegos, donde el caso provocó una profunda conmoción desde el primer día.

La tragedia ocurrió durante la madrugada del 5 de marzo de 2023. Según la reconstrucción judicial, Jorge Vera conducía un móvil oficial de Tránsito a gran velocidad por avenida San Martín cuando cruzó varios semáforos en rojo e impactó violentamente contra el vehículo en el que viajaban Rodrigo “Cokito” Oyarzo y su pareja.

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