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Este martes 4 de agosto comenzará en Río Gallegos uno de los juicios más esperados de los últimos años en materia penal. En las instalaciones de la Cámara Oral, ubicadas sobre la calle Malaspina 41, se iniciará el debate por el crimen de Rubén Mansilla, el ex integrante de la Policía de Santa Cruz que murió tras haber sido brutalmente golpeado y asaltado a la salida de un local bailable en mayo de 2024.
A más de dos años del hecho que conmocionó a la capital santacruceña, los dos jóvenes acusados de haber participado en el ataque se sentarán por primera vez en el banquillo de los imputados. La causa llega a esta instancia bajo la calificación de “Homicidio en ocasión de robo en grado de coautores“, una figura contemplada en el
que prevé penas de extrema severidad debido a la gravedad del delito.
El inicio del juicio marcará una etapa decisiva para la familia de la víctima, que durante más de dos años aguardó el avance de la investigación y la llegada del expediente a debate oral, donde se analizarán las pruebas reunidas por la instrucción y se escuchará el testimonio de testigos, peritos e investigadores.
Tal como lo informó La Opinión Austral en su momento, el caso se remonta a la madrugada del 26 de mayo de 2024. Aquella noche, Rubén Mansilla fue hallado inconsciente en las inmediaciones de un conocido local bailable ubicado sobre calle Alberdi, en pleno centro de la capital de Santa Cruz.
En un primer momento fue trasladado por personal sanitario al Hospital Regional, donde los médicos comprobaron que presentaba un grave hematoma cerebral. La magnitud de las lesiones obligó a internarlo en la Unidad de Terapia Intensiva, donde permaneció durante varios días luchando por su vida.
Pese al esfuerzo del equipo médico, su estado de salud empeoró y finalmente se confirmó su fallecimiento, transformando la investigación inicial en una causa por homicidio.
La muerte de Mansilla provocó una fuerte conmoción tanto entre sus familiares como dentro de la comunidad policial. Aunque había sido cesanteado de la fuerza tiempo antes, numerosos ex compañeros expresaron públicamente su pesar y reclamaron que el caso fuera esclarecido.
Uno de ellos recordó a la víctima al señalar que era “un pibe tranquilo” y que, si bien sabía que le gustaba salir, le había perdido el contacto después de su desvinculación de la institución.
La investigación comenzó formalmente luego de que la madre de Mansilla radicara la denuncia en la Comisaría Segunda. Desde ese momento, el personal policial inició una serie de tareas investigativas que incluyeron el relevamiento de cámaras de seguridad de comercios y edificios ubicados en las inmediaciones del lugar donde ocurrió la agresión.
Las imágenes resultaron determinantes para reconstruir los últimos movimientos de la víctima y establecer que al menos dos jóvenes lo habrían atacado físicamente para luego sustraerle pertenencias antes de escapar hacia el sector céntrico de la ciudad. Con esos elementos probatorios, la Justicia ordenó una serie de allanamientos y medidas judiciales que permitieron avanzar sobre los presuntos responsables.
Uno de ellos fue detenido durante un procedimiento realizado en una vivienda de calle Ángela Brunetti. Se trata de L. Seijas, quien al momento de los hechos tenía apenas 19 años.
Posteriormente, la División de Investigaciones (DDI) de Río Gallegos profundizó el análisis del material fílmico y logró identificar al segundo sospechoso, de apellido Díaz.
Tras elevar los informes correspondientes al juzgado interviniente, que se encontraba bajo la subrogancia del doctor Fernando Zanetta, se libró una orden de detención para el joven, que entonces tenía 18 años.
Según pudo conocer La Opinión Austral, Díaz decidió presentarse voluntariamente acompañado por su madre y representante legal en una dependencia policial. Paralelamente, los investigadores realizaron un registro domiciliario en una vivienda ubicada sobre calle Entre Ríos, donde secuestraron distintos elementos considerados de interés para la causa.
El juicio que comenzará este martes representa la etapa más importante del proceso judicial. Durante las audiencias, el Tribunal analizará las pruebas incorporadas al expediente, los informes periciales, las imágenes de videovigilancia y los testimonios reunidos durante la investigación.
La acusación sostiene que ambos imputados actuaron de manera conjunta durante el asalto que terminó con la muerte de Mansilla, razón por la cual llegan al debate oral imputados como coautores del delito de homicidio en ocasión de robo.
Será precisamente durante el desarrollo del juicio cuando las partes expondrán sus argumentos, la Fiscalía intentará acreditar la responsabilidad penal de los acusados y las defensas buscarán rebatir la hipótesis sostenida por la investigación.
El Tribunal deberá valorar la totalidad de la prueba producida antes de dictar un veredicto que pondrá fin a uno de los casos policiales más resonantes ocurridos en Río Gallegos durante los últimos años.
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