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La tranquilidad de la madrugada del sábado en Puerto Deseado se vio alterada por una serie de detonaciones de arma de fuego que alarmaron a los vecinos del barrio 80 Viviendas. El episodio, ocurrido durante las primeras horas de la mañana, motivó un importante despliegue policial que culminó con la demora de un hombre y el secuestro de un revólver que ahora será sometido a las pericias correspondientes en el marco de la investigación judicial.
Según pudo saber La Opinión Austral, el procedimiento estuvo a cargo del personal de la División Comisaría Puerto Deseado, que intervino luego de recibir una denuncia anónima que advertía sobre disparos efectuados en inmediaciones del barrio.
De acuerdo con la información oficial, el llamado fue recibido alrededor de las 6:45, alertando sobre varias detonaciones registradas sobre la calle Capitán Onetto al 600. Al arribar al lugar, los efectivos comenzaron de inmediato con las primeras diligencias, entrevistando a vecinos y posibles testigos que habían presenciado parte de la secuencia.
Los testimonios permitieron reconstruir los primeros momentos del hecho. Según indicaron quienes se encontraban en la zona, un hombre habría efectuado varios disparos que impactaron contra un vehículo estacionado y, tras el ataque, escapó rápidamente en dirección al Hospital Distrital.
Con esos datos, los uniformados iniciaron un amplio rastrillaje por distintos sectores de la ciudad, apoyados por un importante despliegue operativo destinado a localizar al sospechoso antes de que pudiera abandonar la zona. La búsqueda dio resultado pocos minutos después, cuando el hombre fue ubicado sobre la avenida Costanera Lotufo.
Al advertir la presencia de los efectivos, intentó evadir el procedimiento ingresando hacia una vivienda ubicada en el barrio 64 Viviendas. Sin embargo, desobedeció la voz de alto impartida por el personal policial y, antes de ser alcanzado, arrojó una riñonera hacia el interior del inmueble.
Finalmente fue demorado por los uniformados, quienes realizaron un palpado preventivo sin encontrar entre sus pertenencias elementos vinculados al hecho investigado. No obstante, la situación dio un giro instantes más tarde.
Según pudo saber La Opinión Austral, una mujer que manifestó ser familiar del demorado y propietaria de la vivienda donde había sido arrojada la riñonera decidió entregarla voluntariamente al personal policial. La apertura del bolso confirmó las sospechas de los investigadores.
En su interior fue hallado un revólver, que quedó inmediatamente secuestrado por disposición del magistrado interviniente para ser incorporado a la causa como elemento probatorio.
Ahora serán las pericias balísticas las que permitirán establecer si esa arma fue efectivamente la utilizada durante los disparos denunciados por los vecinos y si existe correspondencia entre el revólver secuestrado y los impactos registrados sobre el vehículo.
Mientras tanto, personal especializado llevó adelante las diligencias de rigor en el lugar del hecho, incluyendo el relevamiento de indicios y otras tareas destinadas a reconstruir con precisión la mecánica del episodio.
Por disposición de la autoridad judicial, el hombre quedó sujeto a los plazos procesales establecidos por la legislación vigente. Una vez cumplidas las actuaciones correspondientes, recuperará su libertad, mientras la investigación continuará su curso para determinar las responsabilidades penales que pudieran corresponder.
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