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Un caso que sacudió los cimientos de la opinión pública en Santa Cruz y que alcanzó repercusión mediática a nivel nacional por la crudeza incuestionable de sus imágenes ingresará este final de semana en su instancia de juzgamiento definitivo. Este viernes 6 de noviembre de 2026, los tribunales de la capital provincial se transformarán en la sede del debate oral y público donde se juzgará la responsabilidad penal de Luciano Iván Cárcamo Giménez, acusado de haber intentado asesinar a su expareja, la joven integrante de las Fuerzas Armadas Yanet Costilla.
Según confirmaron fuentes judiciales con acceso al expediente a La Opinión Austral, las audiencias del juicio comenzarán puntualmente a las 09:00 horas en las instalaciones de la Cámara en lo Criminal de la Primera Circunscripción Judicial de Santa Cruz, emplazada sobre la calle Malaspina N° 41 de Río Gallegos. En el banquillo de los acusados se sentará el hombre que permanece privado de su libertad desde la consumación del ataque, enfrentando el pedido de penas severas por parte de la acusación fiscal.
El hecho criminal se retrotrae a la jornada del domingo 23 de marzo de 2025. Aquella mañana, los desesperados gritos de una mujer en medio de un ataque despiadado encendieron las alarmas en el vecindario. La valiente y providencial irrupción de un vecino que vivía enfrente, quien cruzó a toda prisa al escuchar la emergencia, evitó de forma directa que el violento desenlace se cobrara una vida. Metros antes de la llegada del testigo, Cárcamo Giménez estaba perpetrando un ataque de extrema ferocidad contra su exconcubina.
Toda la secuencia quedó registrada de manera irrefutable en los sistemas de videovigilancia de la zona. En un primer registro se observa cómo el agresor -quien se desempeñaba como asesor político en el ámbito legislativo local- forzó la puerta de ingreso a la vivienda para irrumpir violentamente y asestar los primeros golpes de puño.
El segundo fragmento fílmico, de tan solo 35 segundos pero de un dramatismo absoluto, muestra el momento en que el atacante tomó a la joven del cabello y azotó su cabeza en tres oportunidades contra una pared medianera, intentando rematarla a patadas mientras yacía en el suelo indefensa, hasta que la intervención del vecino puso fin a la agresión.
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El trasfondo del ataque estuvo precedido por escenas de manipulaciones, celos patológicos y antecedentes que exponían la peligrosidad del sospechoso. Horas antes de la irrupción, el imputado increpó a la víctima mediante audios de mensajería con planteos injustificados: “No sé qué me querés esconder, pero bueno, vos sos la que esconde, yo no escondo cosas“, se escuchó decir al agresor tras reprocharle a la joven haber bloqueado a una persona en sus redes sociales.
El antecedente
La investigación reconstruyó además un historial signado por la violencia. Años atrás, Cárcamo Giménez había sido expuesto en redes sociales tras golpear a una pareja en el interior de un local bailable del centro riogalleguense.
Posteriormente, en octubre del año previo al ataque, Yanet había debido llamar a la policía luego de que el hombre sufriera un violento brote en su vivienda, destruyendo un televisor y un teléfono celular. Asimismo, el acusado enfrentaba causas por obstrucción a la justicia tras haber sumergido su propio teléfono móvil en agua durante un peritaje judicial vinculado a la difusión no consentida de material íntimo de jóvenes locales.
En el plano estrictamente legal, las primeras actuaciones se tramitaron en el Juzgado de Instrucción Penal N° 1 a cargo de la Marcela Quintana, bajo las imputaciones preliminares de “lesiones, daños y violación de domicilio“, disponiéndose la detención preventiva del imputado.
Sin embargo, tras la incorporación de las grabaciones reveladas por este medio y la evaluación de la mecánica del ataque por parte de los fiscales Federico Heinz y Analía Molina, la fiscalía solicitó la ampliación de la declaración indagatoria y recategorizó el expediente bajo una figura de extrema gravedad: “femicidio en grado de tentativa”.
Este viernes, a partir de las 9 de la mañana, los jueces de la Cámara Oral escucharán las testimoniales de la víctima, los profesionales médicos, peritos informáticos y, posiblemente, el vecino héroe que salvó la vida de Yanet. Según pudo saber La Opinión Austral, en la querella del caso estará Sergio Macagno, quien tomó la causa desde un principio y que, desde ese momento, sostiene que se trató de un intento de femicidio.
A más de un año y medio de una mañana que pudo ser trágica, la sociedad de Río Gallegos aguarda que el recinto de la calle Malaspina dicte un fallo ejemplar que ratifique que la violencia machista no tiene cabida ni impunidad en la provincia.
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