Your browser doesn’t support HTML5 audio

La ciudad de El Calafate atraviesa horas de profunda conmoción tras conocerse un grave caso que tiene como víctima a un niño de apenas tres años. El menor permanece internado bajo observación en el Hospital SAMIC luego de ingresar con importantes lesiones en la cabeza y el rostro, mientras la Justicia provincial desarrolla una investigación para determinar cómo se produjeron las heridas y establecer las eventuales responsabilidades penales.

La causa, que se encuentra bajo estricta reserva debido a la participación de un menor de edad, derivó en la detención de un hombre perteneciente a una fuerza policial, quien, según trascendió de fuentes vinculadas a la investigación, había quedado al cuidado del niño mientras la madre se encontraba cumpliendo su jornada laboral.

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas y lo consignado por medios de la villa turística, el episodio habría ocurrido durante la jornada del viernes y comenzó a ser investigado luego de que el pequeño fuera trasladado al Hospital de Alta Complejidad SAMIC. En una primera instancia, la explicación brindada sobre lo sucedido indicaba que el niño habría sufrido una caída mientras jugaba.

Sin embargo, esa versión comenzó a perder fuerza cuando los profesionales médicos realizaron una evaluación clínica exhaustiva. De acuerdo con la información que forma parte de la investigación, las características de las lesiones observadas no resultarían compatibles, en principio, con un accidente doméstico de esas características.

Ante ese escenario, el equipo de salud activó de inmediato el protocolo previsto para situaciones de presunto maltrato infantil, un procedimiento obligatorio que busca garantizar la protección del menor y dar intervención a las autoridades judiciales cuando existen indicios de que un niño pudo haber sido víctima de violencia.

Según trascendió, fue la propia madre quien, al regresar a su domicilio luego de finalizar su jornada laboral, advirtió el estado en que se encontraba su hijo. Alarmada por las lesiones visibles, decidió trasladarlo de inmediato al Hospital SAMIC para que recibiera atención médica.

Los profesionales constataron que el niño presentaba fuertes golpes en la cabeza, un ojo completamente inflamado y otras lesiones de consideración que motivaron su inmediata internación. Debido a la gravedad del cuadro y a la necesidad de monitorear su evolución, el pequeño permanece bajo observación médica mientras continúa siendo sometido a distintos controles clínicos.

Carlos Alberto Albarracín, juez de Instrucción en lo Penal y de Minoridad de El Calafate.

A partir de la intervención del personal sanitario se inició la actuación judicial correspondiente y se dio intervención a efectivos policiales y al Juzgado de Instrucción de El Calafate, que asumió la conducción de la investigación.

El expediente es llevado adelante por el juez de Instrucción, Carlos Albarracín, quien dispuso una serie de medidas tendientes a reconstruir con precisión lo ocurrido durante las horas previas al ingreso del menor al hospital.

Entre las diligencias ordenadas se encuentran la preservación de pruebas, la recepción de testimonios, la incorporación de informes médicos y la intervención de los organismos especializados en la protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes, cuya participación resulta obligatoria en este tipo de investigaciones.

En paralelo, la Justicia resolvió la detención del hombre que se encontraba al cuidado del niño al momento de los hechos. El sospechoso, integrante de una fuerza policial, permanece incomunicado mientras avanza la investigación y se espera que en las próximas horas sea convocado a prestar declaración indagatoria, instancia en la que podrá conocer formalmente los hechos que se le atribuyen y ejercer su derecho de defensa.

Hasta el momento, las autoridades judiciales mantienen un estricto hermetismo respecto del avance de la causa y de las pruebas incorporadas al expediente. La reserva responde tanto a la necesidad de preservar la investigación como a la obligación legal de proteger la identidad y los derechos del menor involucrado.

EN ESTA NOTA lesiones policia

Leé más notas de La Opinión Austral