La búsqueda de los dos niños desaparecidos en el río Santa Cruz entra en una fase decisiva. Hoy será un día clave en el operativo de rastreo, mientras la familia de los menores apeló a la solidaridad de la comunidad y solicitó que las autoridades permitan la colaboración de vecinos y profesionales para intensificar las tareas de rescate.
En diálogo con “La Calle y Vos”, Katherin Reyna Escobar, madre de los niños, expresó el dolor que atraviesa la familia durante la búsqueda. “Yo nada más les pido que me ayuden a rescatar a mi hijo. Ya son tres días, ya no sé qué voy a hacer sin ellos. Nada más ayúdenlo a buscarlo”, manifestó.
Por su parte, en el mismo medio, el abuelo de los pequeños, Emilio Virreira, remarcó la importancia del apoyo comunitario en este momento. “Hay que ayudar. Somos papás. Hoy te puede tocar a vos o al vecino. Tenemos que ser solidarios”, sostuvo e insistió en sus declaraciones: “Solamente pido que me ayuden a rescatar a mis nietos. Nada más”.
Virreira recordó los proyectos que tenía uno de sus nietos. “Tenía la posibilidad de viajar a Comodoro Rivadavia para probarse y ya estaba inscripto para estudiar en el Colegio Industrial”, relató.
El abuelo pidió que las autoridades no restrinjan la ayuda externa en el operativo. “Que nos ayuden a encontrarlos, a tener por lo menos la posibilidad de encontrar a mis nietos. Hay gente que se ofreció para colaborar, pero no la dejan. Es bueno no cerrarse, sino abrirse a que otros puedan participar”, señaló.
Agradecimiento a los vecinos
Asimismo, Virreira valoró el esfuerzo de quienes colaboraron de forma voluntaria. “Quiero agradecer a esa gente que se metió al agua, a todos. Pedir ayuda no es malo”, remarcó, al solicitar que se sumen más apoyos y profesionales al área.
Respecto a la contención psicológica, confirmó que personal de Salud Mental acompañó y contuvo a los familiares, aunque consideró que la asistencia aún resulta insuficiente ante la magnitud de la tragedia.
“No tengo palabras de consuelo para darle a mi hijo, no puedo consolarlo, no puedo darle un alivio”, concluyó en sus declaraciones.
Asimismo, los profesores del Club Talleres -lugar donde jugaban al fútbol los hermanos- también estuvieron presentes en el lugar del accidente para acompañar a la familia de los pequeños.
La familia de José y Leo decidió quedarse a acampar desde el día en que los hermanos desaparecieron en el río Gallegos. La Policía de Santa Cruz decidió dejarlos en el lugar mientras se desarrollan las tareas de rastrillaje.
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