La ciudad de Puerto San Julián vivió una madrugada de extrema tensión y terminó el domingo con un amplio despliegue policial, judicial y pericial en una vivienda precaria ubicada en las inmediaciones del cementerio local. El episodio, que aún se encuentra bajo investigación, dejó como saldo la muerte de un hombre, otro con heridas de gravedad y una tercera persona demorada, mientras la Justicia intenta reconstruir paso a paso cómo se desencadenó la tragedia.
De acuerdo con la información preliminar, el hecho se produjo en una vivienda de características muy precarias, en un sector cercano al cementerio de la localidad. Allí trabajaron desde primeras horas de la mañana efectivos de la Comisaría local, la División de Investigaciones (DDI), el Gabinete Criminalístico y Bomberos, en un operativo que se mantuvo bajo estricto resguardo mientras se realizaban las primeras diligencias.
La escena, tal como quedó al arribo de los investigadores, daba cuenta de un hecho de enorme gravedad. En el interior de la morada había tres personas al momento del siniestro, entre ellas Gabriel Cristian Huerta, un joven de 28 años oriundo de Salta pero radicado en Puerto San Julián, quien fue hallado sin vida dentro del inmueble.
La causa judicial avanza ahora sobre dos ejes centrales: por un lado, la autopsia que deberá practicarse sobre los restos de Huerta para establecer con precisión la causa del fallecimiento; por el otro, las pericias de incendio que intentarán determinar si el fuego fue accidental o intencional y, en ese caso, bajo qué circunstancias se produjo.
Una escena que ya había tenido intervención policial
Uno de los elementos más sensibles que surgieron en las últimas horas es que el personal policial ya había acudido a la precaria vivienda antes del incendio. Según pudo saber La Opinión Austral, los ocupantes del lugar se habían “desconocido”, es decir, habían mantenido una violenta discusión que derivó en agresiones físicas.
Ese antecedente no pasó desapercibido para los investigadores. La secuencia previa al incendio quedó incorporada al expediente y ahora forma parte de las principales líneas que busca esclarecer la Justicia.
Siempre de acuerdo con lo que trascendió, uno de los sobrevivientes del episodio fue demorado y permanecía detenido hasta entrada la tarde del domingo, a la espera de ser indagado en las próximas horas, posiblemente durante el lunes. Su situación procesal dependerá de lo que surja de las pericias y de la reconstrucción de los hechos que ahora avanza bajo la órbita judicial.
En el lugar del siniestro se hicieron presentes la jueza subrogante Anahí Patricia Mardones y el fiscal Alejandro Martín Victoria, quienes supervisaron las actuaciones iniciales y dispusieron la preservación de la escena para permitir el trabajo técnico de los peritos.
La investigación gira en torno a dos preguntas clave
Por estas horas, los investigadores procuran responder dos preguntas fundamentales: qué ocurrió exactamente dentro de la vivienda antes del incendio y si el cuerpo de Huerta presenta lesiones compatibles con un ataque previo al fuego.
Según pudo saber este diario, la primera de esas respuestas podría surgir de los testimonios y de las pericias criminalísticas sobre el lugar; la segunda, de la autopsia que se le practicará al cuerpo en las próximas horas. Si los informes forenses detectaran heridas anteriores al incendio, la causa podría tomar un rumbo aún más complejo.
La hipótesis de un incendio intencional tampoco está descartada. De hecho, se trata de una de las posibilidades que analiza la Justicia mientras espera los resultados técnicos para definir los pasos procesales a seguir.
El trabajo en la escena fue intenso y minucioso. Los especialistas realizaron las primeras inspecciones dentro del inmueble, recolectaron indicios y documentaron cada rincón del lugar con el objetivo de preservar pruebas que permitan reconstruir la dinámica del siniestro. En este tipo de casos, cualquier detalle puede resultar decisivo para la investigación.
Dolor y solidaridad
Mientras la Justicia avanza en la reconstrucción del hecho, en paralelo comenzó a difundirse una campaña solidaria para ayudar a la familia de la víctima a trasladar sus restos a la provincia de Salta, de donde era oriundo.
A través de las redes sociales, allegados y conocidos iniciaron una colecta para cubrir los gastos de traslado y permitir que la familia pueda despedirlo en su tierra natal. El pedido se viralizó rápidamente entre vecinos y usuarios de la región, que comenzaron a compartir el mensaje.
“Se solicita de manera urgente la ayuda de la comunidad para cubrir los gastos de traslado de Cristian Huerta (28 años) desde Puerto San Julián, Santa Cruz, hacia la provincia de Salta, para que su familia pueda despedir sus restos”, señaló la publicación.
El texto agrega que “cualquier contribución económica o la sola difusión de este mensaje será enormemente apreciada”, e incluye los datos para transferencias destinadas a la colecta solidaria con el titular a nombre de Mendoza Emilio Seferino; el alias: sefemendoza y el CBU: 0110475630047503969615.
La iniciativa refleja el impacto humano que dejó el hecho más allá de la investigación judicial. En pocas horas, el nombre de Huerta pasó de integrar un expediente por una muerte dudosa a convertirse en el centro de una cadena de solidaridad que busca ayudar a su familia en medio del dolor.
La gravedad del episodio mantiene en vilo a Puerto San Julián. El hallazgo de una persona sin vida, otro herido de gravedad y un demorado en una vivienda precaria cercana al cementerio abrió una investigación que, por el momento, permanece bajo reserva mientras se esperan resultados de autopsia y pericias de incendio.
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