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La investigación por la muerte del jubilado de YPF hallado con un disparo en la cabeza en Santa Cruz continúa rodeada de interrogantes y, por el momento, no existen pruebas concluyentes que comprometan directamente a alguna persona en la causa judicial.
Se trata del caso de José Luis Troncoso (66), vecino de Las Heras que murió por una herida de bala provocada por una carabina calibre .22, el pasado miércoles 13 de mayo. La causa quedó en el centro de la polémica porque su esposa y familiares contaminaron la escena: limpiaron la sangre, ocultaron el arma y tiraron una alfombra que quedó ensangrentada.
Cuando la Policía llegó al lugar, no había indicios de nada. Un primer médico que intervino indicó “de palabra” que el hombre habría sufrido un paro cardíaco. Sin embargo, un segundo profesional médico consideró que existían elementos suficientes para catalogar el caso como una “muerte dudosa”, situación que motivó la intervención de la Justicia y la inmediata orden de realizar una autopsia.
Recién en ese momento las autoridades pudieron percatarse que el hombre tenía una bala en la cabeza. Y en Las Heras aún está la interrogante latente: ¿fue un suicidio, accidente u homicidio encubierto?
En la continuidad de la causa, y dos semanas de la muerte de Troncoso, La Opinión Austral pudo saber, a través de fuentes vinculadas al expediente, “aún no hay pruebas suficientes” para avanzar con una imputación concreta, mientras la Justicia aguarda el resultado de una serie de pericias consideradas determinantes para esclarecer qué ocurrió dentro de la vivienda donde fue encontrado el hombre.
Uno de los puntos centrales de la investigación será la pericia de parafina, prevista para el próximo 8 de junio en Río Gallegos. Se trata de un estudio clave para detectar posibles restos de pólvora en las manos de las personas involucradas o cercanas al hecho, lo que permitiría establecer si alguien manipuló o disparó el arma secuestrada en la escena.
Además, los investigadores también avanzan sobre el análisis de los seis teléfonos celulares secuestrados durante las primeras actuaciones al círculo íntimo de Troncoso. El contenido de esos dispositivos podría aportar información relevante sobre las últimas comunicaciones, movimientos o posibles conflictos previos a la muerte del vecino.
El caso ya había generado fuerte repercusión luego de que trascendieran distintas contradicciones en los relatos brindados por familiares del fallecido, además del hallazgo de una alfombra con manchas de sangre y el secuestro del mencionado rifle dentro de la propiedad. Todos esos elementos quedaron incorporados al expediente y forman parte del análisis que lleva adelante la Justicia.
Sin embargo, pese a esos indicios iniciales y al hermetismo que rodea la causa, las fuentes consultadas remarcaron que todavía no existen elementos sólidos que permitan sostener una hipótesis definitiva sobre la mecánica de la muerte del jubilado.
Por estas horas, la expectativa judicial está centrada principalmente en el resultado de las pericias científicas.
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