En abril del 2020, cuando las restricciones en el marco de la lucha contra la propagación del COVID, hubo un insólito hecho de robo en Río Gallegos que tuvo como autores a dos integrantes de la fuerza de seguridad provincial.
Se trató de un hecho que tuvo lugar a plena luz del día 22 de abril del 2020, en una casa ubicada en la calle López Lestón, en el barrio Jardín. Allí, dos policías vistiendo el uniforme de la fuerza junto a un tercero, irrumpieron en la vivienda para amedrentar a los moradores.
Los acusados, ahora detenidos y procesados son Valdez, Napaiman y Seijas. Los dos primeros ahora ex policías y el restante un trabajador del SIPEM. Ellos fueron demorados horas después de denunciado el hecho en el que se apoderaron de celulares y de una planta de marihuana.
El caso llamó la atención de todos, incluso el subjefe de la Policía, comisario general Juan Carlos Guanes dialogó con La Opinión Austral y declaró: “Lo mejor que se puede hacer es limpiar la ropa sucia en casa”, sobre los agentes que mancharon la institución y a quienes le iniciaron actuaciones administrativas apenas fue iniciada la causa de robo.
Lo curioso del caso y por el que todavía no se pudo establecer es el móvil del mismo. Fuentes consultadas por este diario indicaron que los efectivos habían entrado a la casa donde vivía una pareja al grito de: “¡Dame la plata!”, esto ratificado por los vecinos de la zona.
Dentro de la morada, los efectivos de la Comisaría Cuarta -que trabajaron en el caso- encontraron un invernadero de marihuana de alta tecnología en el primer piso, donde se secuestró un total de quince plantas y demás parafernalia para el cultivo y consumo de la droga.
El trasfondo de lo que realmente ocurrió en esa casa, se podrá conocer este martes. Fuentes judiciales consultadas por La Opinión Austral, adelantaron que este 30 de noviembre fue la fecha elegida para la realización del juicio contra los ex efectivos y el trabajador municipal.
La causa es por “robo agravado” y en caso que el tribunal de la Cámara Oral encuentre a los acusados penalmente responsables del delito, quienes tienen la situación judicial más complicada son los ex efectivos policiales.
De acuerdo al Código Penal vigente, en su artículo 167, las penas que pueden caberle a los ex policías puede ir hasta los diez años. “La pena se aumentará en un tercio en su mínimo y en su máximo, cuando quien ejecutare el delito fuere miembro integrante de las fuerzas de seguridad, policiales o del servicio penitenciario”, indica el mismo.
Cabe recordar que, cuando los efectivos fueron demorados por sus propios camaradas, les quitaron las armas reglamentarias con las que intimidaron a la pareja que estaba dentro de la casa a la que habían irrumpido. Asimismo, en la casa de un familiar del trabajador municipal habían encontrado un chaleco antibalas y una réplica de arma de fuego.
Aunque se desconoce como se conformará el tribunal que juzgará a los malvivientes en las instalaciones de la calle Malaspina, este diario pudo saber, a través de fuentes del Servicio Penitenciaria Provincial, donde se encuentran alojados.
Respecto de Valdez, estaba detenido en la Comisaría Séptima pero en el último tiempo fue trasladado a la Unidad Penitenciaria Nº2, en la periferia de la localidad, Seijas está en la Alcaidía Nº1, detrás de la Comisaría Primera, en tanto que Napaiman espera el debate en las instalaciones de la Seccional Cuarta, edificio en la que, casualmente, trabajaba una familiar suyo pero que, tras conocerse el caso, pidió el traslado a otra dependencia de la fuerza.
Lo cierto es que, para este martes a partir de las nueve de la mañana se espera que se conozca el móvil del hecho, las pruebas en contra de los acusados y las posibles penas.
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