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La noche de celebración por el histórico triunfo de la Selección Argentina frente a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026 convocó a cientos de personas al centro de Río Gallegos. Entre banderas, caravanas, bocinazos y familias festejando la clasificación a la final, un hecho delictivo alteró el clima festivo cuando una adolescente denunció el robo de su teléfono celular. Gracias a la geolocalización del dispositivo y a la rápida intervención policial, los presuntos autores fueron detenidos pocos minutos después. No obstante, tras cumplirse los plazos procesales previstos por la ley, ambos recuperaron la libertad mientras la investigación continúa.

Según pudo saber La Opinión Austral, el episodio ocurrió durante el amplio operativo de seguridad dispuesto por la Policía de Santa Cruz para custodiar los festejos masivos que se desarrollaban en distintos puntos de la capital provincial.

En ese contexto, una menor de edad se acercó al comisario José López para pedir ayuda. Visiblemente afectada, explicó que momentos antes le habían sustraído su teléfono celular en la zona céntrica, aunque contaba con una herramienta que podía resultar decisiva: el sistema de geolocalización del aparato permanecía activo y permitía seguir su ubicación en tiempo real.

Lejos de perder minutos valiosos, los efectivos comenzaron inmediatamente a verificar la información que aportaba la aplicación de rastreo. Las coordenadas señalaban que el dispositivo se desplazaba por distintos sectores del centro de la ciudad, por lo que una comisión policial inició un recorrido siguiendo la señal emitida por el teléfono.

Agentes durante el operativo de seguridad. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

El seguimiento condujo a los uniformados hasta las inmediaciones de las calles Bernardino Rivadavia y Raúl Alfonsín. Al advertir la presencia policial, dos hombres que se encontraban en ese sector emprendieron una veloz fuga a pie intentando escapar por las calles céntricas. La persecución se extendió apenas unos metros.

Gracias al rápido despliegue de los efectivos de la División Edificios Públicos y de la Comisaría Primera, ambos sospechosos fueron interceptados y reducidos antes de lograr alejarse del lugar.

Una vez controlada la situación, el personal realizó el correspondiente palpado preventivo.

Como detectaron el teléfono

Durante esa diligencia surgió un dato que reforzó las sospechas de los investigadores. Uno de los demorados llevaba consigo seis teléfonos celulares de distintas marcas, mientras que el segundo portaba otro dispositivo móvil. Para verificar cuál de esos equipos pertenecía a la adolescente, los efectivos realizaron una maniobra sencilla pero efectiva.

Desde otro teléfono llamaron al número de la víctima y, casi de inmediato, uno de los aparatos secuestrados comenzó a sonar. Esa prueba permitió identificar el dispositivo denunciado como robado y confirmar que se encontraba entre los elementos incautados durante el procedimiento. Con esa evidencia, ambos hombres fueron trasladados a la Comisaría Primera de Río Gallegos.

Por disposición del Juzgado de Instrucción interviniente, quedaron inicialmente detenidos e incomunicados mientras se cumplían las primeras diligencias procesales.

Asimismo, se realizaron las actuaciones de rigor, entre ellas la extracción de fichas dactiloscópicas, la constatación de antecedentes y el secuestro formal de los teléfonos celulares encontrados durante el procedimiento.

Una vez finalizados los trámites correspondientes, el teléfono recuperado fue restituido a la adolescente damnificada, quien pudo recuperar un elemento de uso cotidiano gracias a la rápida intervención policial y al funcionamiento del sistema de geolocalización.

Sin embargo, el desenlace judicial tuvo un capítulo posterior. Fuentes vinculadas a la causa indicaron que, cumplidos los plazos legales de detención previstos por el Código Procesal y al no disponerse una medida cautelar de mayor intensidad, ambos acusados recuperaron la libertad, aunque continúan vinculados a la investigación

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