En el mediodía de este lunes se conoció la sentencia contra Jorge Cruz y Rubén Rogelio Romero, por una causa que había sido caratulada como “homicidio culposo dos víctimas” por una causa de dos hombres que perdieron la vida, al caer de una antena de unos 20 metros, en un caso que se registró en horas de la mañana del 1 de febrero.
Una vez que se conoció que Romero fue absuelto y Cruz condenado a la pena de dos años de prisión en suspenso, el abogado Elian Smith, querellante por la familia de Diego Sosa, una de las víctimas fatales, habló con el móvil de exteriores de LU12 AM680 y comenzó replicando la parte resolutiva del fallo emitido por el tribunal de la Cámara Oral: “La sentencia resultó con una condena de 2 años de prisión en el suspenso para Jorge Cruz por el delito de homicidio culposo en dos hechos y con una absolución del otro imputado, del señor Rubén Romero”.
“Acá se perseguía en la investigación una condena por homicidio culposo. Es un homicidio que por la negligencia o imprudencia en determinadas cosas o en determinados recaudos termina llevándose la vida de dos personas. Eso fue lo que se juzgó”, precisó el letrado en declaraciones al móvil de la Decana de la Patagonia.
La reacción de los allegados a las víctimas no se hizo esperar, manifestando una lógica desazón ante lo que perciben como una pena leve frente a la magnitud de la pérdida. Gisel Delgado, familiar querellante y el resto de su familia estuvieron presentes durante todo el proceso. Según Smith, al hablar con sus clientas, estas “quedaron con la sensación de que podría haber sido un poquito más elevada la condena”.
Sin embargo, el abogado fue tajante al separar el deseo de castigo del concepto ético de justicia: “Entiéndase, esto no es una búsqueda de revancha, esto no es una búsqueda de de de reparar o de castigar a una persona por una pérdida de una vida humana, sino que lo que se busca es justicia”.
Desde el punto de vista institucional, el proceso fue valorado positivamente por la celeridad con la que se llegó al veredicto, un reclamo constante en la sociedad argentina. Smith se mostró “satisfecho por el resultado porque es otro juicio que empieza y se termina en un plazo dentro de todo razonable”, destacando que en la vida judicial de la provincia es un valor a resaltar.
“Mi clienta particularmente, Gisel Delgado no me manifestó en principio voluntad de apelar. Pero lo voy a charlar con ella, lo voy a conversar con ella y veremos qué es lo más conveniente a los intereses de las partes”, señaló el representante legal. La decisión final dependerá del análisis jurídico técnico y no solo del impacto emocional, ya que, como bien concluyó Smith, “la expectativa de reparación por la pérdida producida no se obtiene a través del contenido de un fallo judicial”.
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