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A poco más de una semana del trágico accidente de tránsito que protagonizó un grupo de árbitros de La Pampa en la Ruta Nacional N° 3, Diego Pereyra, uno de los sobrevivientes recibirá el alta médica este martes tras haber estado internado en el Hospital Zonal de Caleta Olivia.

El grupo que regresaba de Río Gallegos, tras haber arbitrado la final patagónica del Torneo Regional Federal Amateur entre Atlético Boxing Club y La Amistad de Cipolletti, volcó a la altura de Cañadón Minerales.

Como consecuencia del accidente, murió Emanuel Leguizamón.

La tapa de La Opinión Austral de este martes.

Daniel Pereyra, padre de Diego Matías Pereyra, contó cómo se enteró del accidente, el estado de salud de su hijo, las decisiones médicas que se tomaron para salvarle la vida y el proceso de recuperación que comenzará en las próximas semanas. El joven árbitro y policía pampeano sufrió la amputación de su pierna izquierda tras el impacto.

La confirmación del accidente llegó de manera indirecta. “Nos enteramos el lunes a las dos de la tarde por un amigo que tengo en Santa Rosa. Me llamó y me preguntó si sabía algo. Ahí me llamó la atención porque Diego siempre me escribía después de cada partido”, relató Daniel Pereyra en diálogo con Canal Video Cable-Canal 2.

De izquierda a derecha: Yasu Muñoz (asistente N° 2), Emanuel Leguizamón (cuarto árbitro, con las dos pelotas), Cristian Rubiano (árbitro principal) y Diego Pereyra (asistente N° 1) en la “Pichón Guatti” de Río Gallegos, en la ida de la zona patagónica entre Boxing y La Amistad, por el Regional Amateur. FOTO: JUAN PALACIOS/LA OPINIÓN AUSTRAL

Desde ese momento, la familia inició un viaje contrarreloj hacia Santa Cruz. “A las cuatro de la tarde ya estábamos en campaña. Fuimos a buscar a mi otro hijo y a las seis y cuarto de la tarde salimos rumbo a Caleta. El martes a las seis de la mañana estábamos en el hospital”, explicó.

El impacto emocional fue inmediato. “No quise ver imágenes, no quise ver la camioneta en el estado en que estaba. Uno abre el teléfono y aparecen cosas, pero yo no quería ver nada”, sostuvo. Al llegar al hospital, se encontró con un escenario complejo, tanto desde lo médico como desde lo administrativo. “Estaba todo judicializado y al principio fue difícil, pero cuando me identifiqué como el padre, el personal actuó muy bien”, destacó.

Así quedó la camioneta tras el accidente.

Según el parte médico que recibió la familia, Diego fue el último en ser rescatado del vehículo. “Él estuvo consciente en todo momento. Les decía a los bomberos: ‘sáquenlos a ellos primero, yo estoy bien’, sin saber que tenía la pierna izquierda totalmente destruida”, contó Daniel.

Los médicos tomaron una decisión de urgencia. “La pierna, de la rodilla hacia abajo, era irreparable. No había forma de salvarla. Los médicos fueron claros: ‘era tu vida o era la pierna’”, relató. La amputación fue realizada para evitar una infección generalizada y salvarle la vida.

“Quiere ser el primer árbitro en dirigir con una pierna ortopédica”.
DANIEL PEREYRA, PADRE DE DIEGO PEREYRA

Además de la amputación, Diego sufrió múltiples lesiones. “Tiene quebradura de clavícula, que se va a operar en Santa Rosa, tiene la oreja cosida, una herida arriba del ojo y todo el lado izquierdo muy golpeado. Llegó con un cuadro muy grave”, detalló su padre.

Pese a la gravedad del accidente, Daniel destacó la fortaleza física y mental de su hijo. “Es deportista, no fuma, no toma alcohol. Eso ayudó mucho. También su formación como policía le permitió mantener la conciencia y luchar por su vida”, afirmó. En ese sentido, recordó una frase clave: “En un momento quiso dormirse y dijo que no, que tenía que pelearla por su hijo Enzo, por su familia”.

“Diego recuerda todo, pero no culpa a nadie”.
DANIEL PEREYRA, PADRE DE DIEGO PEREYRA

El arbitraje es otro eje central en la historia. Diego creció acompañando a su padre en ese camino. “Anduvo conmigo nueve o diez años. Desde chico se sabía las reglas. A los 15 años me discutía reglamento”, recordó Daniel, quien actualmente es instructor nacional de árbitros.

Lejos de abandonar su vocación, Diego ya manifestó su intención de volver. “Me dijo que va a volver a dirigir. Quiere ser el primer árbitro en dirigir con una pierna ortopédica. Tiene un objetivo y eso es lo que lo mantiene fuerte”, señaló su padre.

La familia también resaltó el acompañamiento recibido en Caleta Olivia. “Desde el personal de vigilancia, enfermeros, médicos, todos fueron muy humanos. Nunca nos ocultaron nada. Nos dijeron las cosas como eran”, remarcó. También agradeció el apoyo de vecinos, familiares y personas que se acercaron al hospital. “Nos vamos de Caleta con una imagen muy linda de la gente”.

En cuanto a lo ocurrido el día del accidente, Daniel fue prudente. “No buscamos culpables. Fueron dos segundos. Diego recuerda todo, pero no culpa a nadie. Lo que más lamenta es la muerte de su compañero”, explicó.

El traslado a Santa Rosa estaba previsto para las próximas horas, donde continuará su recuperación y afrontará nuevas intervenciones quirúrgicas. “Ahora empieza un proceso largo, pero lo importante es que está vivo”, concluyó.

Cabe mencionar que tanto que Cristian Rubiano Yasu Muñoz, permanecen internados en Unidad de Terapia Intensiva y sala general, respectivamente.

 

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