La conmoción que atraviesa Río Gallegos tras el fallecimiento de Carlos Ferrel Gilmar dentro de las instalaciones de la Comisaría Séptima sumó este lunes una voz clave. En el aire de LU12 AM680, el comisario inspector Cristian Garay, responsable de la Dirección General Regional Zona Sur de la Policía de Santa Cruz, abordó los pormenores del procedimiento desatado a fines del viernes en el barrio San Benito, ratificando la decisión de apartar a la fuerza provincial de las actuaciones para garantizar la total transparencia del proceso judicial en manos de Gendarmería Nacional.

Durante la entrevista periodística, el jefe policial repasó la secuencia temporal que derivó en la aprehensión del sujeto de 38 años luego de un pedido de auxilio al sistema 911 por un caso de violencia intrafamiliar. Al reconstruir los hechos, Garay puntualizó: “El día viernes, un ratito antes de las 23 horas, el personal de la Comisaría Séptima es requerido por el sistema de atención de emergencia del 911 en razón de un incidente que se estarían produciendo ahí en inmediaciones, en una vivienda familiar, en inmediaciones del gimnasio Indio Nicolai. Cuando asisten al lugar, se encuentran con el panorama este de una denuncia de una mujer. Inmediatamente la otra parte involucrada, que es una persona de sexo masculino de alrededor de 38 años. Se tornó un poquito violento hacia el personal. Tuvo que ser reducido con la asistencia de otros efectivos del Comando de Patrullas y es trasladado a la Comisaría Séptima. Cuando están ingresando a la comisaría, en el interior, cerquita del sector de celaduría, esta persona se desvanece. Inmediatamente el personal policial le retira el sistema de sujeción e inicia unas maniobras de RCP. Se convocó inmediatamente la ambulancia. La ambulancia llega al lugar, también asisten a esta persona y termina falleciendo varios minutos después de estos intentos de reanimación”.

El complejo donde ocurrió el primero suceso. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL

El jefe de la Regional Zona Sur remarcó que él mismo acudió a la dependencia cuando los efectivos aún realizaban las maniobras de asistencia médica, decidiendo el resguardo inmediato de la escena para evitar cualquier tipo de especulación. “Nosotros nos convocamos al lugar en forma inmediata, de hecho lo hice personalmente, y todavía estaban generando estas maniobras que les menciono. Una vez que nos comunican del deceso, nosotros informamos a la Justicia. Inmediatamente se resguarda el lugar del suceso, del hecho, y se requiere a la Justicia también la intervención de otra fuerza para ser más transparente en esta situación, que es una situación sensible, es una situación que merece ser investigada con mucha seriedad como lo hacemos habitualmente. Nada más que en este caso, para poder darle tranquilidad y confianza también a los familiares y a la comunidad, nosotros pedimos que intervenga otra fuerza. En este caso lo hizo la Gendarmería Nacional, quienes se convocaron al lugar para hacer las diligencias de estilo, lo que es inspección ocular, toma de declaraciones y demás”, enfatizó el comisario inspector.

Agentes ingresando a la Comisaría Séptima. FOTO: ARCHIVO LA OPINIÓN AUSTRAL

¿Desplazados?

Al ser indagado sobre si los efectivos que participaron del procedimiento habían sido desplazados o identificados formalmente en el expediente, Garay aclaró la situación administrativa de la tropa: “Identificado está el personal, sí está identificado porque nosotros llevamos adelante un libro de guardia y, se han hecho los informes de estilo. Nos pusimos todos a disposición de, en este caso, de la fuerza que intervino y también lo hacemos a disposición de la Justicia para que se pueda investigar este hecho y se pueda esclarecer, se pueda establecer cuál fue el motivo del deceso de la persona”.

Ante la consulta sobre las versiones periodísticas que daban cuenta de un cuadro de intoxicación alcohólica previa y al ser repreguntado sobre las condiciones físicas en las que observó al detenido en el sector de celaduría, Garay prefirió mantener la cautela hasta tanto la Justicia Federal y los forenses concluyan los exámenes correspondientes.

“Nosotros inmediatamente que interviene otra fuerza en el expediente, ya no tomamos contacto con la causa. Todo lo que suceda en torno a las actuaciones lo tiene la Gendarmería Nacional en este caso. Y nosotros estamos a disposición tanto de la Gendarmería como de la Justicia para que cualquier diligencia que requieran hacer, la puedan hacer sin inconveniente. Yo no he visto tal situación. De todas maneras, hay una situación aquí de una diligencia de autopsia que seguramente va a arrojar los motivos del deceso, que es lo importante aquí. Y después todo lo que tenga que ver con algunos detalles, lo estamos también reservando para el momento que podamos ser requeridos y decirlo en un expediente”, aseveró.

Sobre la primera intervención

En relación a las diligencias iniciales llevadas a cabo en la vivienda de la víctima de violencia de género y al abordaje con la expareja de Ferrel Gilmar, Garay detalló los límites de la actuación policial preventiva: “En ese momento la oficial de turno llega al domicilio y se entrevista con la persona. Y después hay algunas cuestiones que, por una cuestión de reserva de la persona y del hecho por el cual ha ido el personal, vuelvo a reiterar que por ahí están en el expediente. No me puedo explayar mucho más al respecto porque nosotros inmediatamente que esto sucede, lo único que hicimos fue resguardar la escena para que pueda trabajar la gente de Gendarmería, ponernos a disposición con testimonios que han sido tomados en el lugar y seguir a disposición de cualquier requerimiento que se pueda tener” indicó.

“Nosotrosno hemos tenido luego contacto con la familia. Sí lo ha hecho la gente de Gendarmería Nacional, y todas las necesidades y consultas respecto al expediente las tramitan a través de Gendarmería o de la Justicia. Nosotros es como que estamos a un lado justamente para esto, para poder dar tranquilidad a la familia de que se están haciendo las cosas que se tienen que hacer. Lo más importante aquí es que se pueda establecer, a través de tanto de la autopsia como de otras diligencias, realmente qué es lo que pasó en el lugar. Hubo un primer contacto con la mujer y eso ha sido informado también a la Justicia y forma parte también del expediente judicial”.

Contención a efectivos

En el tramo final de la entrevista radial, el comisario inspector Garay reflexionó sobre la búsqueda de testimonios en el vecindario del barrio San Benito y visibilizó el impacto psicológico que el trágico desenlace generó en el personal policial que intentó reanimar al hombre durante casi tres cuartos de hora: “Nosotros hemos informado a la Justicia de la manera que se actuó en un inicio, y como lo hacemos nosotros cada vez que tenemos una investigación de este tipo, lo hará también la Gendarmería Nacional respecto de la búsqueda tanto de testigos como de elementos fílmicos, todo lo que requiera para poder aportar a la causa y también llevar tranquilidad a la familia. Seguramente que lo van a hacer” expresó.

“Nosotros también como institución hemos conversado con el personal que intervino, porque la realidad es que hay una situación que es lamentable para el personal policial. Es algo que por ahí es imprevisto, uno por ahí no se imagina que va a pasar esto. Nosotros tenemos en forma cotidiana, lamentablemente, intervenciones por distintos tipos de casos, y este es un caso excepcional. Entonces, el personal estuvo por lo menos entre 30 y 40 minutos participando de maniobras de reanimación. Y eso es algo que, si bien uno como funcionario policial tiene que estar preparado y de hecho el personal se capacita para esto, no deja de ser una situación sensible y que puede afectar también a los efectivos que participaron. Por ese motivo nosotros también le dimos intervención al área de Bienestar Policial, así que se acercó un equipo de psicólogas y la jefa de Bienestar Policial para entrevistarse con el personal. Y vuelvo a reiterar, aquí lo importante es poder dejar trabajar a la gente de la Gendarmería y a la Justicia para que ellos puedan establecer, a través tanto de autopsia como de otros elementos, qué le pasó al vecino”.

El caso, tramitado ante el Juzgado de Instrucción N°3 con el auxilio de la Gendarmería Nacional en la recolección de pruebas fácticas y periciales, ingresa de este modo en una fase decisiva.

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