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Cada vez que una sirena rompe el silencio de la madrugada, hay hombres y mujeres que dejan todo para acudir al llamado de auxilio sin saber con qué escenario se encontrarán. Esa vocación de servicio volvió a quedar de manifiesto durante las primeras horas de este lunes en Río Gallegos, cuando una dotación de la División Cuartel 24 sufrió un impactante vuelco mientras se dirigía a combatir el incendio de una vivienda en el barrio San Benito.
El accidente dejó importantes daños materiales en la autobomba, pero afortunadamente los tres bomberos que viajaban en la unidad resultaron con lesiones leves y fueron dados de alta pocas horas después. El hecho movilizó a las máximas autoridades de la Superintendencia de Bomberos y abrió una reflexión sobre los riesgos cotidianos que enfrentan quienes tienen la misión de proteger la vida de los demás.
En una entrevista concedida a LU12 AM680, el comisario mayor Alberto Gonzalo, a cargo de la Superintendencia de Bomberos, reconstruyó minuto a minuto cómo ocurrió el siniestro y destacó el compromiso demostrado por el personal involucrado.
La emergencia comenzó alrededor de la 1:10 de la madrugada, cuando el Cuartel 24 recibió una denuncia por el incendio de una vivienda ubicada en la intersección de las calles 13 y 16 del barrio San Benito.
La dotación partió de inmediato rumbo al lugar, pero durante el recorrido ocurrió un hecho inesperado que terminó desencadenando el accidente.
“Siendo la 1:10 de la mañana se recepciona un llamado en la división Cuartel 24 sobre un incendio de vivienda sito en la calle 13 y 16, en el itinerario de concurrencia. Sobre calle 13 hubo con el tema de la situación climática y todo lo que estaba pasando en esa hora, hubo un vehículo que venía de frente hubo un despiste breve y bueno, la autobomba por esquivarlo hizo esa maniobra y lamentablemente terminó volcando, impactando sobre una palma y en parte de una pared de una farmacia en 13 de Diciembre y calle 22″, relató Gonzalo.
La maniobra permitió evitar una colisión frontal con otro vehículo, aunque terminó provocando el vuelco del pesado camión de emergencias. El impacto fue importante y la unidad quedó seriamente dañada, generando una rápida respuesta de otros móviles policiales y sanitarios que acudieron para asistir a los efectivos.
La prioridad fue la salud de los bomberos
Tras el accidente, la preocupación principal de la Jefatura estuvo centrada en conocer el estado de salud de los tres integrantes de la dotación. El propio Comisario Mayor Alberto Gonzalo, se trasladó hasta el Hospital Regional para acompañar personalmente a los efectivos durante las primeras horas posteriores al siniestro.
“Gracias a Dios se encuentran bien, con algunos golpes, pero bien, gracias a Dios. Bien. Quien le habla se dirigió cuando pasó el hecho al hospital acompañado con el comisario Aguirre, los fuimos a ver y los tres efectivos se encontraban bien, se le dio el alta en esos momentos y bueno y ahora se les está dando un abordaje a través de los profesionales de Bienestar general de la Policía de Santa Cruz“, explicó.
La tranquilidad por la evolución favorable de los bomberos no hizo que la institución dejara de lado el impacto emocional que puede generar un accidente de semejante magnitud.
Por ese motivo, además del seguimiento médico, las autoridades dispusieron un acompañamiento psicológico integral para el personal. “Tuve directiva de la superioridad que se haga todo el abordaje tanto clínico como psicológico para el personal, a los fines de que que se encuentren bien. Porque pasar por ese por ese momento es impactante para cualquier persona”, sostuvo Gonzalo.
Una vocación que emociona incluso después del accidente
Quizás uno de los momentos más reveladores de la entrevista fue cuando el jefe de Bomberos contó cuál era la principal preocupación de los tres efectivos luego del vuelco.
Lejos de pensar en los golpes sufridos o en el susto vivido durante la emergencia, los bomberos se mostraban angustiados por el estado en que había quedado la unidad de rescate. “Justamente he tenido comunicación en el día de ayer con los tres efectivos y sí están pensando en el daño que tiene la autobomba que en su propia salud. Eso dice mucho de ellos, de la vocación de servicio por parte de ellos”, expresó con evidente orgullo.
La autobomba involucrada corresponde al móvil PRI 1118, un camión Renault que quedó fuera de servicio como consecuencia del fuerte impacto. Consultado sobre los daños ocasionados, Gonzalo fue contundente al establecer cuál es la verdadera prioridad para la institución.
“Los daños materiales fueron muy importantes, pero… Pero bueno, lo material se arregla, ¿no? Gracias a Dios el personal se encuentra bien, que es lo que lo que más importa” y resumió ese sentimiento con una frase que refleja la filosofía del trabajo bomberil: “Como digo yo, los fierros se arreglan; la vida o algún daño físico, me quedo con eso”
El servicio continúa garantizado para los vecinos
El vuelco dejó temporalmente fuera de servicio una de las autobombas que operan en el sector oeste de la ciudad, situación que despertó preocupación entre los vecinos del barrio San Benito.
Sin embargo, el jefe de la Superintendencia llevó tranquilidad al confirmar que el dispositivo de respuesta fue reorganizado de manera inmediata para evitar cualquier reducción en la capacidad operativa.
“Sí, está cubierto el servicio con otro autobomba de cuartel central. La jurisdicción está cubierta para tranquilidad de los vecinos de San Benito”, aseguró.
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