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La desaparición de Micaela, una joven de 24 años que vivía en el barrio 90 Viviendas de Río Gallegos, generó una fuerte preocupación en la comunidad local cuando, el viernes pasado, se desvaneció sin dejar rastro. La joven salió de su casa alrededor de las 10:00 de la mañana, con destino a su lugar de trabajo, pero no regresó a la hora esperada, a las 14:00, y dejó de responder a los llamados telefónicos de su familia.
Desde ese momento, la Policía de la Provincia de Santa Cruz inició una intensiva búsqueda, solicitando la colaboración de la comunidad para dar con su paradero. Sin embargo, a medida que avanzaba la investigación, surgieron nuevos detalles que cambiaron el rumbo del caso y arrojaron una nueva hipótesis: Micaela se encuentra en Punta Arenas, Chile, y parece no tener intención de regresar a su hogar en Río Gallegos.
Los días siguientes estuvieron marcados por la incertidumbre y el miedo de que algo grave pudiera haberle ocurrido. La policía comenzó a rastrear su teléfono y a investigar posibles testigos, pero hasta el momento no lograron obtener información útil que permitiera explicar su desaparición. En ese contexto, la angustia de su familia creció, mientras los medios y la sociedad seguían con atención el caso.
A los pocos días de iniciada la búsqueda, se obtuvo una pista clave que cambió el rumbo de la investigación: Micaela había viajado a Chile. Según fuentes cercanas a la investigación, la joven cruzó la frontera horas antes de que su familia realizara la denuncia de su desaparición. Lo hizo por su propia cuenta, en un colectivo, y se dirigió directamente a la ciudad de Punta Arenas, donde actualmente se encuentra.
La joven había conocido a un hombre chileno en Internet, con quien había establecido una relación virtual durante los últimos dos años. Este hombre, que tendría alrededor de 36 años, habría sido la razón principal del viaje de Micaela. Aunque aún no se conocen todos los detalles de la relación, parece que la joven se había enamorado de él y decidió reunirse en persona.
“Es una historia larga, pero todo apunta a que ella conoció a este hombre por internet, y luego decidió comprarse el pasaje para viajar a Chile”, comentó una fuente vinculada a la investigación. Sin embargo, la policía también trabaja para descartar cualquier tipo de coacción o manipulación por parte de esta persona. “Estamos investigando si este hombre pudo haberla convencido de irse, o si ella lo hizo por su cuenta”, agregó la misma fuente.
A medida que la investigación avanzaba, las autoridades consideraron la posibilidad de que estuviera involucrada en una situación de riesgo, como la trata de personas. Sin embargo, hasta ahora, los avances de la investigación no han permitido confirmar este escenario.
Si bien la policía aún no descarta la hipótesis de una manipulación por parte del hombre con el que Micaela había entablado la relación, la joven parece haber tomado la decisión de irse por su propia voluntad. “Por lo que sabemos, Micaela está en Punta Arenas. No parece tener intenciones de regresar a su casa”, indicaron fuentes. En este contexto, aunque la familia continúa preocupada por su bienestar, no se ha identificado un delito claro en su partida
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