La combinación de la calzada mojada por la llovizna persistente y la presunta falta de respeto a las prioridades de paso volvió a ser el detonante de un violento siniestro vial en el ejido urbano de Río Gallegos.
Durante la tarde de este miércoles, cerca de las 14:00 horas, un fuerte impacto entre dos automóviles particulares paralizó el tránsito en la intersección de las calles Batalla Puerto Argentino y Ramón y Cajal, una zona de intenso flujo vehicular. A pesar de la violencia del choque y de la peligrosa trayectoria que tomó uno de los rodados, afortunadamente no se registraron personas lesionadas.
De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo saber que el accidente fue protagonizado por un Peugeot 408, conducido por una trabajadora del Hospital Regional Río Gallegos, y un Fiat Cronos guiado por un efectivo de la fuerza de seguridad.
De acuerdo con el relato vertido por la conductora del Peugeot, ella transitaba por la arteria Batalla Puerto Argentino -una vía de doble mano que cuenta con la prioridad legal de paso- en dirección a la avenida Presidente Néstor Kirchner.
Al llegar al cruce con Ramón y Cajal, el Cronos, que se desplazaba con sentido hacia el barrio Gaucho Rivero, se cruzó de manera intempestiva sobre su línea de marcha. Pese a que la mujer intentó accionar los frenos de inmediato, la lluvia reinante sobre el asfalto habría restado adherencia a los neumáticos e imposibilitó evitar la colisión.
El impacto entre la trompa del Peugeot y el lateral del Fiat Cronos provocó una brusca transferencia de masa que hizo perder por completo el control a este último vehículo. Por la inercia del choque, el Cronos realizó un trompo sobre la calzada y terminó montado sobre la vereda perimetral de la Laguna de los Patos.
El desenlace rozó el milagro, ya que se trata de un trayecto peatonal frecuentado a diario por vecinos que realizan actividades recreativas o caminatas, pero que en ese instante preciso se encontraba afortunadamente desierto.
Tras el llamado de alerta, personal de la Comisaría Seccional Quinta de la Policía provincial acudió al lugar para acordonar el perímetro y coordinar las primeras asistencias. Como medida preventiva de rigor, ambos conductores fueron trasladados en ambulancia hacia el Hospital Regional Río Gallegos. En el nosocomio, los profesionales médicos de guardia les practicaron los exámenes clínicos correspondientes, determinando que ninguno de los involucrados presentaba lesiones ni contusiones de consideración.
Con el alta médica otorgada a las pocas horas y de regreso en el escenario del hecho, los efectivos de la Seccional Quinta procedieron a la verificación de las licencias y patentes. Al constatar que la totalidad de la documentación obligatoria para circular se encontraba en regla, las autoridades dispusieron que las partes canalizaran la cobertura de los abultados daños materiales mediante sus respectivas compañías de seguro obligatorio. Finalmente, tras la llegada de las grúas de remolque una hora después del incidente, los vehículos fueron retirados de la vía pública y se restableció la normal circulación en la zona.
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