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El juez Carlos Alberto Albarracín realizará este viernes 23 de octubre, a las 13 horas, su juramento como integrante de la Cámara en lo Criminal de la Primera Circunscripción Judicial, con asiento en Río Gallegos, según pudo confirmar La Opinión Austral. La ceremonia se concretará luego de que la Cámara de Diputados de Santa Cruz aprobara su pliego durante la sesión del jueves 22 de octubre.
La designación permitirá que Albarracín pase del Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil de El Calafate a integrar el tribunal criminal de la capital provincial. Su candidatura había sido rechazada inicialmente en septiembre, pero el gobernador Claudio Vidal volvió a presentar su nombre ante la Legislatura y, tras el tratamiento correspondiente, obtuvo el acuerdo parlamentario.
En diálogo con La Mañana de LU12 AM680, el magistrado habló sobre la aprobación de su pliego, cuestionó la falta de fundamentos que, según consideró, tuvo el primer rechazo y respondió a las críticas vinculadas con el tiempo que llevaba en su anterior destino judicial. También describió su recorrido profesional y explicó qué tareas tendrá como camarista.
Al comienzo de la comunicación, los conductores le preguntaron por el estado de salud de su esposa e hijos, luego del preocupante accidente que tuvieron el mes pasado. En este sentido, Albarracín señaló que sus familiares estaban evolucionando favorablemente.
“Sí, están mucho mejor, gracias a Dios. La verdad que están en recuperación, van bastante rápido, así que se están recuperando muy bien”, respondió.
Luego se refirió a la noticia de su designación y al nuevo desafío profesional que comenzará a partir de su juramento.
“Estoy muy contento con la noticia de ayer, con la aprobación del pliego, y lo recibo de una forma optimista”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que buscará continuar con el trabajo que venía desarrollando en El Calafate, con el objetivo de garantizar el acceso a la Justicia y mejorar la eficiencia de las respuestas judiciales.
El primer rechazo de su pliego en Santa Cruz
Uno de los ejes de la entrevista fue la primera votación de la Cámara de Diputados, realizada el 10 de septiembre, cuando la candidatura de Albarracín no consiguió el acuerdo legislativo. En aquella sesión, el pliego había recibido 13 votos negativos y 10 afirmativos.
Consultado sobre cómo había tomado esa decisión, el magistrado sostuvo que respeta la independencia de los poderes del Estado, aunque señaló que le llamó la atención que el rechazo no estuviera acompañado de explicaciones relacionadas con su idoneidad para ocupar el cargo.
“Yo tengo que respetar la decisión de un poder que es independiente, que es el Poder Legislativo”, manifestó.
Albarracín explicó que había cumplido con las distintas etapas del procedimiento de selección y que su candidatura había llegado a la Legislatura después de atravesar el concurso correspondiente ante el Consejo de la Magistratura y la intervención del Poder Ejecutivo.
“Yo fui un legítimo concursante, hice todos los pasos a través del Consejo de la Magistratura, que elevó la terna, y la elección del gobernador fue de esa misma terna”, indicó.
Al referirse específicamente al rechazo de septiembre, señaló que inicialmente interpretó que la situación había tomado otro rumbo. Según expresó, no encontró argumentos vinculados con su idoneidad profesional que explicaran por qué su candidatura no había obtenido el acuerdo.
“En un primer momento me pareció que la situación había escalado hacia otra dirección, por una cuestión aparentemente más política que una cuestión de rechazo”, sostuvo.
Y agregó: “Yo no vi ningún argumento sobre la cuestión de idoneidad. Eso fue lo que más me llamó la atención”.
El magistrado consideró que las decisiones de los poderes públicos deben estar debidamente fundamentadas para que puedan conocerse las razones que las sustentan.
“Cuando hay un rechazo, se supone que todo acto debe ser fundado o estar motivado en alguna razón, nada es porque sí”, expresó.
A continuación, añadió: “Todo acto de gobierno tiene una fundamentación detrás”.
Albarracín afirmó que la falta de una explicación concreta le había generado dudas sobre los motivos por los cuales no había obtenido el acuerdo parlamentario.
“Es la primera vez que veo una cuestión de que alguien sea rechazado y nadie lo fundamente, no se dé un motivo”, señaló.
La comparación con una sentencia judicial
Durante la conversación, Albarracín profundizó su planteo sobre la necesidad de que las decisiones institucionales estén justificadas. Para explicar su posición, recurrió a un ejemplo relacionado con la función que ejerce como magistrado.
“Si yo te dicto una resolución, una sentencia y no la fundamento, no tendría valor”, explicó.
“Toda decisión necesita estar fundada, necesita estar motivada, necesita tener un antecedente”, remarcó.
El juez también explicó que el primer rechazo le había generado interrogantes sobre futuras postulaciones a otros concursos judiciales, porque no conocía qué aspecto de su candidatura había provocado la negativa.
“Incluso me generaba dudas porque yo decía: si después quiero presentarme a otro concurso, ¿cuál será la razón por la cual a mí no me aprobaron?”, señaló.
Luego enumeró algunas de las preguntas que se había formulado frente a la decisión legislativa: “Puede ser por mi nombre, por mi cara, por mi rostro; no sabría, no tenía una explicación”.
Finalmente, valoró “Afortunadamente, esto se pudo revertir”, expresó.
Qué respondió sobre las críticas por su tiempo como juez en El Calafate
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el cuestionamiento relacionado con el tiempo que Albarracín llevaba en el Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil de El Calafate antes de presentarse al concurso para integrar la Cámara en lo Criminal de Río Gallegos.
La observación había sido planteada públicamente por el exgobernador y diputado provincial Daniel Peralta, quien señaló la importancia de que los jueces permanezcan más tiempo en los destinos a los que son designados. También se había mencionado la presentación de una iniciativa legislativa para evitar situaciones similares en el futuro.
Consultado sobre ese planteo, Albarracín sostuvo que los requisitos para participar de un concurso deben estar establecidos previamente en la normativa que regula el procedimiento. Por eso, consideró que no correspondía incorporar una restricción que no estuviera contemplada entre las condiciones exigidas a los postulantes.
“Está perfecto cuando uno tiene una fundamentación, pero no es momento de buscar un requisito que la ley no dice”, afirmó. Y agregó: “No le podemos hacer decir a la ley lo que la ley no dice”.
El magistrado explicó que quienes participan de un concurso aceptan las reglas fijadas por el organismo encargado de la selección. En su caso, señaló que el Consejo de la Magistratura había admitido su postulación y que no existía una disposición que le impidiera concursar por el tiempo que llevaba en su anterior destino.
“La reglamentación del Consejo de la Magistratura, cuando uno concursa, acepta las reglas de juego. Entonces acepta la reglamentación”, manifestó.
En esa línea, insistió en que no había encontrado una prohibición vinculada con la antigüedad en el cargo que le impidiera presentarse al concurso.
“En ningún lugar está previsto que un juez no puede concursar por el tiempo que lleva en otro lugar”, sostuvo.
El concurso
Albarracín también señaló que en el concurso para cubrir la vacante participaron otros integrantes del Poder Judicial, “No solamente me presenté yo: hubo otros jueces de instrucción, hubo defensores, hubo secretarios, hubo fiscales que se han presentado al concurso. Esa es la parte que no se conoce o no se dice”, afirmó.
El magistrado aclaró que respeta las opiniones expresadas por los legisladores, aunque diferenció esas consideraciones de los requisitos establecidos en la reglamentación.
“Yo respeto, obviamente, la opinión de los diputados, pero me parece que cuando no hay requisitos que son impedimentos, no se puede después decir: ‘Esta persona no cumplía con los requisitos’”, expresó.
A continuación, enumeró los pasos que completó durante el procedimiento de selección.
“Yo cumplí con todos los requisitos que me impuso el Consejo de la Magistratura, rendí el concurso, fui un legítimo ganador, estuve en la terna y fui elegido dentro de la terna con el sistema y el mecanismo constitucional que prevé nuestro sistema”, remarcó.
De esta manera, defendió la regularidad de su postulación y sostuvo que las objeciones sobre el tiempo que llevaba en el Juzgado de Instrucción de El Calafate no constituían, según su interpretación, un impedimento establecido en las normas del concurso.
Cómo fue el proceso para su designación como camarista
La aprobación del pliego de Albarracín llegó después de un recorrido legislativo que incluyó una primera votación negativa, una nueva presentación del Poder Ejecutivo y el tratamiento en comisión antes de regresar al recinto.
El 10 de septiembre de 2026, la Cámara de Diputados rechazó la propuesta para designarlo como juez de la Cámara en lo Criminal de la Primera Circunscripción Judicial. En esa oportunidad, el pliego obtuvo 13 votos en contra y 10 a favor.
El 23 de septiembre, el gobernador Claudio Vidal volvió a presentar su candidatura ante la Legislatura mediante la Nota GOB. N.º 024/2026. La postulación se sustentó en el orden de mérito del Concurso N.º 106 del Consejo de la Magistratura, convocado para cubrir el cargo.
El 6 de octubre, la propuesta obtuvo despacho favorable en la Comisión de Asuntos Constitucionales, Justicia, Seguridad, Peticiones, Poderes y Reglamento. Esa instancia permitió que el expediente regresara al recinto para su tratamiento.
Finalmente, el jueves 22 de octubre, los diputados aprobaron la designación. La votación registró 13 votos afirmativos y nueve negativos, de acuerdo con el detalle publicado sobre la sesión.
Con esa decisión, Albarracín obtuvo el acuerdo legislativo necesario para asumir como integrante de la Cámara en lo Criminal, con asiento en Río Gallegos.
Qué funciones cumplirá Carlos Albarracín como camarista
Durante la comunicación, los conductores también le pidieron que explicara cuál será su tarea en el nuevo cargo y qué diferencia existe entre un juez de instrucción y un integrante de una cámara criminal.
Albarracín señaló que la Cámara en lo Criminal es un tribunal colegiado compuesto por tres jueces, encargado de dictar sentencias en las causas que llegan a esa instancia.
“Un juez de cámara es uno de los miembros integrantes de un tribunal. La cámara es un cuerpo colegiado de tres jueces que decide sobre dictar las sentencias”, explicó.
A continuación, diferenció esa función de la que desarrollaba hasta ahora en El Calafate.
“Es una instancia distinta a la primera instancia, que es la instancia de instrucción”, indicó.
Según detalló, el trabajo de la Cámara se centra en juzgar los delitos cuyas causas fueron elevadas desde la etapa de instrucción, de acuerdo con el procedimiento judicial correspondiente.
De esta manera, su designación implica pasar de un juzgado de primera instancia a integrar un tribunal colegiado dentro de la estructura judicial de Santa Cruz.
La trayectoria de Albarracín en el Poder Judicial
Al ser consultado sobre su recorrido profesional, Albarracín se presentó como padre de dos hijos y señaló que su esposa también es abogada y trabaja en el ámbito de la Justicia. Tiene 47 años y describió su trayectoria como un camino en el que buscó cumplir con las responsabilidades de cada función.
“Tuve, la verdad, una carrera lo más impecable o intachable posible. Hice todo mi esfuerzo y soy un trabajador incansable para garantizar la Justicia, el acceso a la Justicia”, afirmó.
Antes de asumir como juez de instrucción en El Calafate, desarrolló distintas tareas dentro del Poder Judicial en Río Gallegos. Entre ellas, se desempeñó como relator de la Cámara Criminal y trabajó en la Defensoría.
Posteriormente, asumió como juez de instrucción en El Calafate, donde llevaba poco más de un año al momento de avanzar en el concurso para la Cámara en lo Criminal.
La nueva designación representa el siguiente paso de su carrera dentro del Poder Judicial provincial, esta vez como integrante de un tribunal colegiado con sede en la capital santacruceña.
Qué dijo sobre el respaldo de Claudio Vidal
Durante la entrevista también le preguntaron si sentía presión por las declaraciones del gobernador Claudio Vidal, quien había sostenido públicamente que Albarracín era el candidato más preparado para ocupar el cargo.
“No, no, no, en absoluto”, respondió ante la consulta sobre si las palabras del gobernador le generaban presión.
El juez respondió que no considera ese respaldo como una presión, sino como una expresión que recibe con satisfacción. Al mismo tiempo, recordó que la designación se realizó mediante un procedimiento en el que intervienen distintos organismos y poderes del Estado.
Luego agregó que recibe esas declaraciones como un reconocimiento, pero que el proceso de selección debe entenderse dentro de las reglas institucionales previstas para el nombramiento de magistrados.
“Lo tomo, obviamente, como un gran desafío y con un enorme honor que haya dicho esas palabras”, expresó.
En su explicación, repasó las instancias que participan de la designación de un juez: el Consejo de la Magistratura, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, dentro del procedimiento constitucional que culmina con la incorporación del magistrado al Poder Judicial.
El juez señaló que afrontará esta nueva etapa con el mismo compromiso que mantuvo durante su paso por El Calafate.
“Creo que, de la misma forma que lo hice en El Calafate, lo voy a hacer de acá en adelante”, cerró.
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