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En el acceso al barrio Chimen Aike, sobre la intersección de las calles 61 y 38, se puso en marcha una obra largamente esperada por los vecinos: la extensión de la red de agua potable, que beneficiará en una primera etapa a 20 familias y que luego alcanzará a un total de 70 hogares de la zona. El inicio de los trabajos contó con la presencia del jefe de Gabinete de Ministros de Santa Cruz, Daniel Álvarez y de Matías Cortijo, presidente de Servicios Públicos SE, quienes destacaron la importancia de garantizar derechos básicos para toda la comunidad.
Adrián Aguilar, presidente de la Junta Vecinal, explicó que los trabajos arrancan con las manzanas comprendidas entre las calles 63 y 55. Según detalló, en esta fase se alcanzará a 20 familias, aunque la meta es extender la red a la totalidad del barrio.
El dirigente vecinal no dudó en remarcar la importancia de esta obra: “En invierno sufrimos mucho, porque se congelan los tótems o se complica el ingreso de los camiones que traen agua. Con esta red, damos un paso fundamental para mejorar la vida de la gente”.
Los plazos son relativamente cortos. Si todo avanza según lo previsto, la primera etapa podría completarse en apenas dos semanas y, una vez lista, las primeras familias podrán solicitar la conexión a través de Servicios Públicos. “Será un cambio enorme, porque cuando se entregó el barrio no teníamos ningún servicio. Ahora, por fin, el agua llega a Chimen Aike”, celebró Adrián.
Por su parte, Matías Cortijo detalló que la obra se realiza de manera rápida y eficiente, y que la extensión de la red permitirá avanzar manzana por manzana. “Inicialmente conectaremos tres manzanas, llegando a 68 o 70 lotes, y luego haremos un plan comercial para que cada familia pueda conectarse”, comentó. Además, precisó que la instalación de la red se puede completar en pocos días, dependiendo del clima, mientras que las conexiones individuales dependerán de que los usuarios soliciten el servicio.
Cortijo también aclaró que la planificación de Servicios Públicos prioriza los barrios más poblados para generar un mayor impacto sobre el bienestar de los vecinos. “En lugares donde solo se beneficiarían tres familias, las obras se realizan, pero damos prioridad a los barrios que ya tienen más población y demanda”, aseguró.
El presidente de Servicios Públicos destacó la importancia del trato entre vecinos y personal de la empresa. Reconoció que los operarios enfrentan condiciones difíciles: frío, viento y barro, y en ocasiones han sido maltratados por conexiones clandestinas. “Es un trabajo ingrato, pero necesitamos que los vecinos respeten a quienes están haciendo su tarea y que permitan que podamos llevar los servicios de manera segura”, dijo Cortijo.
Sobre la situación económica de la empresa, Cortijo explicó que Servicios Públicos actualmente cubre apenas un tercio de sus costos con lo que factura, por lo que la estrategia no se centra en aumentar tarifas, sino en mejorar la eficiencia y sanear los costos estructurales. Destacó que la extensión de la red de agua a barrios como Chimen Aike permite reducir los costos de distribución mediante camiones cisterna, que son mucho más caros.
En cuanto a tarifas y subsidios, Cortijo aclaró que Servicios Públicos trabaja en conjunto con Desarrollo Social para otorgar tarifas diferenciadas según la realidad de cada familia. También mencionó que la empresa está avanzando en la compra de medidores de agua, indispensables para cobrar a los usuarios de manera justa y proporcional al consumo. Actualmente se distribuyeron 600 medidores entre Río Gallegos, Calafate y Caleta Olivia, y se proyecta adquirir más para regularizar el servicio en los barrios que carecen de ellos.
El respaldo del Gobierno provincial
Durante la recorrida, Daniel Álvarez destacó que el inicio de la obra es fruto de la insistencia de los referentes barriales que “desde el primer día de gestión se acercaron con carpetas en mano a pedir agua, luz y gas para sus vecinos, siempre con respeto pero también con firmeza”.
El funcionario remarcó que la llegada del agua es solo el comienzo. “El gas también está en marcha. Vamos a ir llegando con todos los servicios. Es inaceptable que en una provincia con petróleo, gas, oro y plata todavía haya familias que en pleno invierno tengan que calefaccionarse con leña o ropa vieja”, sostuvo.
Además del agua potable, el barrio espera el inicio de la obra de gas natural, que ya tiene financiamiento y empresa adjudicataria. “Solo falta la fecha de inicio”, aclaró Adrián, quien también mencionó que la recolección de residuos es otro de los problemas cotidianos que necesitan solución.
“Es inaceptable que en una provincia con petróleo, gas, oro y plata todavía haya familias que en pleno invierno tengan que calefaccionarse con leña”.Daniel Alvarez
Álvarez, por su parte, hizo hincapié en que la reactivación de la obra pública en Santa Cruz contrasta con la paralización a nivel nacional. “En un contexto complejo, con Nación recortando fondos, nosotros avanzamos porque creemos que el Estado debe estar presente y garantizar derechos básicos”, señaló.
Un barrio que empieza a cambiar
Chimen Aike, ubicado a menos de 10 kilómetros del centro de Río Gallegos, comienza a ver concretadas demandas históricas. La llegada del agua potable no solo representa una mejora en la calidad de vida, sino también un paso hacia la urbanización plena y la igualdad de oportunidades para sus vecinos.
“Es una felicidad enorme ver que lo que pedimos durante tantos años empieza a cumplirse”, resumió el presidente de la Junta Vecinal, reflejando el sentir de una comunidad que por fin puede abrir la canilla y esperar agua potable de la red.
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