Funcionarias de la Secretaría de Estado de Ambiente del Gobierno de Santa Cruz realizaron una inspección ocular en el vaciadero a cielo abierto de Río Gallegos, tras una denuncia ambiental que alertaba sobre problemas recurrentes, visibles en la ciudad por la gran cantidad de moscas que molestaron a los vecinos durante todo el verano.

En este marco, La Opinión Austral y otros medios locales conversaron con integrantes técnicas de la Secretaría de Ambiente, quienes destacaron: “Nos encontramos haciendo una inspección de acuerdo a la ley que nos rige. Hemos tenido algunas denuncias en cuanto a cómo está funcionando el vaciadero y la planta y, a su vez, como autoridad de aplicación debemos hacer cumplir la Ley de Impacto Ambiental”.

Asimismo, hicieron hincapié en que “tratamos de que se cumplan y se mantengan al día todos los requerimientos que exigimos. Venimos a ver el tema de la quema de residuos y cómo opera la planta; en teoría, no debería existir un basural a cielo abierto. Además, constatamos la situación junto a personal de la Secretaría de Trabajo y efectivos policiales, por si hay recolectores informales”.

Con respecto a la denuncia de un vecino, explicaron: “Es parte de nuestra obligación de erradicar el basural a cielo abierto y que los residuos sean llevados al relleno sanitario (…) Se viene trabajando con lo iniciado anteriormente en cuanto al traslado y la gestión, pero ahora también se busca presionar para que se cumpla de manera definitiva con todo el proceso de cerrar el basural y enviar los residuos al relleno”.

Sobre las moscas que “invadieron” la capital de Santa Cruz, comentaron: “Están fumigando continuamente, pero la cantidad de residuos que llega colapsa un poco y supera justamente al tratamiento diario. Por eso se implementa la campaña para que los vecinos colaboren separando los residuos, cosa que la planta funcione de manera más dinámica y vaya todo al relleno”.

De igual forma, recordaron que no se puede enterrar ni arrojar basura a cielo abierto, aun cuando la planta se encarga de separar los residuos: “La realidad es que no se puede tirar sin cobertura en el suelo. Estamos a pasos de la reserva…”.

Finalmente, insistieron: “Nosotros somos responsables de lo que tiramos; todos tenemos que colaborar en casa. Es una problemática que nos afecta a todos, no se puede echar la culpa sólamente a los que trabajan acá. Ahora está la campaña de compostaje en otoño. La basura promedio es de 1,5 kg por persona por día, y con eso este basurero no da abasto”, concluyeron.

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