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La secretaria general de ADIUNPA, Karina Dodman, expuso la crítica situación del sector universitario en diálogo con LU12 AM680. Denunció la falta de convocatoria a paritarias, cuestionó los aumentos “unilaterales” del Gobierno y no descartó nuevas medidas de fuerza en todo el país.

El conflicto salarial en las universidades públicas volvió a escalar y ya impacta de lleno en el normal inicio del ciclo académico. En ese contexto, los docentes universitarios iniciaron esta semana de paro en reclamo por la caída del poder adquisitivo y la falta de negociación paritaria específica, una situación que, según advierten, se volvió “insostenible”.

En diálogo con LU12 AM680 de Río Gallegos, Karina Dodman, fue contundente al describir el escenario: “La situación es que los precios están altos y los salarios están bajos”. Y agregó un dato que sintetiza la crisis: “Nuestro sector quedó por abajo del 50% según los datos oficiales”.

La dirigente explicó que la pérdida del salario real se arrastra desde fines de 2023 y que, lejos de revertirse, se profundiza mes a mes. “No hay una relación de crecimiento igualitario entre salario y el costo de vida”, señaló, al tiempo que remarcó el impacto diferencial que tiene la inflación en la Patagonia: “En estas zonas tan alejadas, el costo tiene un plus”.

En esa línea, apuntó directamente contra el Gobierno nacional por la falta de convocatoria a paritarias. “Desde septiembre del 2024 no han convocado paritarias”, denunció. Y fue más allá: “No habilitan la discusión salarial que corresponde, que es la paritaria de la docencia universitaria”.

Uno de los puntos más cuestionados por el sector es la decisión oficial de trasladar aumentos acordados con otros gremios estatales. “Lo que hacen es trasladar un aumento que no es nuestro, que no fue negociado con nuestro sector y que no fue puesto a consideración siquiera”, explicó Dodman. Y remató: “Eso es lo grave de la situación”.

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Una de las últimas marchas nacionales en defensa de la educación universitaria, en Buenos Aires.

En concreto, se refirió a la reciente aplicación de una pauta del 6,7% definida en el marco de la negociación con UPCN. “Ese 6,7% es el traslado de la paritaria de UPCN, no la paritaria del sector docente universitario. Y esto no resuelve nada”, afirmó.

La dirigente también puso el foco en el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario. “Estamos con una recomposición pendiente del 50% desde diciembre del 23 hasta hoy”, indicó. Y calificó el escenario con dureza: “Estamos entre lo ilegal y lo desleal”.

El deterioro salarial, según explicó, ya impacta directamente en las condiciones de vida de los docentes. “Muchísimos de los salarios netos están por debajo del límite de la pobreza”, aseguró. Para graficarlo, brindó un ejemplo concreto: “Un profesor adjunto con dedicación simple, con 19 años de antigüedad y zona desfavorable, no superó los 450 mil pesos el mes pasado”.

El conflicto se da además en un momento sensible del calendario académico. Si bien las universidades continúan con actividades administrativas, el inicio de clases se ve atravesado por las medidas de fuerza. “El ciclo académico con clases empieza el 18, y esto conlleva una ingeniería hacia adentro”, explicó.

En ese marco, los docentes buscan también visibilizar el reclamo puertas adentro de las instituciones. “Vamos a ir a nuestros lugares de trabajo a explicarle al estudiantado en qué situación nos encontramos”, señaló Dodman. Y agregó: “También tenemos la responsabilidad de sostener a los estudiantes dentro de la universidad”.

La medida de fuerza actual se enmarca en una jornada nacional coordinada por federaciones docentes, pero el escenario podría escalar. “No se descarta que continúen las medidas”, advirtió. Y reveló un dato que refleja el nivel de tensión interna: “Es la primera vez que un paro por tiempo indeterminado pierde por cinco votos”.

Ese dato, según explicó, evidencia un fuerte malestar en las bases. “Eso muestra un clima de mucho descontento del sector docente”, sostuvo.

Dodman también contextualizó el conflicto en una problemática más amplia que atraviesa al sistema universitario. “Hace más de dos años que venimos hablando de lo mismo”, lamentó. Y subrayó: “Quienes estamos en las universidades públicas somos trabajadores y trabajadoras, y nuestras condiciones de vida van ligadas al salario que tenemos”.

En el cierre, dejó una advertencia que sintetiza el momento crítico que atraviesa el sector: “No se puede sostener más la situación en la que la docencia de las universidades públicas está sosteniendo el desarrollo de las carreras”.

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