Las temperaturas extremas que desde hace varios días afectan a Santa Cruz volvieron a poner en evidencia una realidad que miles de familias enfrentan cada invierno: barrios con calles intransitables, viviendas expuestas a las bajas temperaturas y una infraestructura que, en muchos sectores de Río Gallegos, no logra responder a las exigencias del clima patagónico.
En ese contexto, el Gobierno de Santa Cruz intensificó las tareas del Plan Invernal con un amplio operativo de asistencia en distintos barrios de la capital provincial, especialmente en San Benito, uno de los sectores más afectados por las consecuencias de las precipitaciones, el congelamiento del agua acumulada y las dificultades para acceder a servicios básicos.
El despliegue incluye la entrega de leña, módulos alimentarios, ropa de abrigo, colchones y otros elementos destinados a las familias que atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad, mientras equipos de maquinaria pesada trabajan para drenar calles anegadas y permitir una mejor circulación en sectores donde el agua acumulada representa un riesgo para las viviendas.
En una entrevista con LU12 AM680, el ministro de Desarrollo Social, Igualdad e Integración, Sebastián Georgion, explicó que el operativo responde a una decisión de sostener la presencia territorial del Estado durante toda la temporada invernal.
“Nos parece importante seguir reforzando para asistir con módulos, ropa de invierno y leña; los chicos van a trabajar en las calles con las maquinarias para poder sacar todo lo que esté acumulado de agua”, expresó el funcionario.
El ministro sostuvo que existe una instrucción expresa del gobernador Claudio Vidal para mantener activos los equipos incluso durante fines de semana y feriados, entendiendo que las necesidades sociales no se interrumpen por el calendario.
La situación en el San Benito refleja una problemática que se repite en distintos barrios periféricos de la ciudad. Calles de tierra convertidas en verdaderos barriales, profundas huellas que dificultan el tránsito de vehículos y peatones, agua acumulada que luego se transforma en hielo y sectores donde la falta de infraestructura complica aún más la vida cotidiana de los vecinos.
El ministro reconoció sentir “impotencia” frente a una realidad que considera consecuencia de décadas de falta de inversión estructural. “No puede ser que la ciudad con mayor densidad poblacional de la provincia tenga estas condiciones”, sostuvo durante la entrevista, al tiempo que aseguró que el objetivo de la actual gestión es revertir una situación que, según afirmó, se arrastra desde hace muchos años.
“Nos exigen que en menos de tres años hagamos lo que no hicieron en treinta años“, manifestó. Más allá de la asistencia inmediata, Georgion señaló que muchas de las respuestas implementadas hoy serían innecesarias si la infraestructura básica estuviera completamente desarrollada.
Puso como ejemplo la distribución de leña en distintos sectores de la provincia y explicó que el recurso constituye una respuesta de emergencia para familias que aún no cuentan con acceso a la red de gas natural, al tiempo que destacó que el Gobierno también mantiene en funcionamiento programas de provisión de garrafas mientras avanzan las obras de ampliación de los servicios esenciales. “Si hubiera existido una planificación adecuada, probablemente hoy no estaríamos llevando leña porque todos tendrían gas”, sostuvo.
Mientras tanto, explicó, la prioridad pasa por resolver las necesidades más urgentes. Para ello, el Ministerio mantiene guardias permanentes durante las 24 horas y un seguimiento constante de los pedidos realizados por los vecinos a través de los Centros Integradores Comunitarios y distintos canales de comunicación.
“El desarrollo social es 24/7 durante todo el año; asistiendo a situaciones de niñez, adulto mayor y discapacidad, reforzamos con este laburo territorial que nos permite acercar y resolver las necesidades”, afirmó.
El funcionario también se refirió a las dificultades que genera el temporal en materia de seguridad vial y recordó que durante los últimos días las autoridades debieron disponer cortes preventivos en distintas rutas provinciales y nacionales para evitar accidentes ante la presencia de nieve, hielo y baja visibilidad.
En ese sentido, pidió comprensión a la comunidad y llamó a priorizar la seguridad por sobre cualquier otra necesidad.
“Hay que ser responsables, entender que son situaciones complejas y que hay un clima que no ayuda”, señaló. Asimismo, remarcó la importancia de la solidaridad entre vecinos para detectar rápidamente situaciones de riesgo, especialmente en aquellos sectores donde viven personas mayores, familias con niños pequeños o personas con discapacidad.
Para Georgion, la colaboración comunitaria constituye un complemento indispensable del trabajo que realizan diariamente los equipos territoriales del Estado.
En el tramo final de la entrevista, el ministro dejó un mensaje orientado a reforzar el compromiso colectivo frente a una temporada invernal que vuelve a poner a prueba la capacidad de respuesta de la provincia. “La empatía tiene que ver con la responsabilidad hoy y el respeto; ayudar a la comunicación para poder llegar a cada uno de los vecinos”, concluyó.
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