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La Federación Económica de Santa Cruz (FESC) publicó su reciente informe de Índice Provincial de Actividad Económica y señaló que Santa Cruz registró en febrero de 2026 una contracción interanual del 12,3% y una caída del 7,9% en la comparación intermensual. Con este resultado, el acumulado de los dos primeros meses del año muestra una retracción del 11%.
La serie reciente vuelve a profundizar la fase contractiva. Tras el deterioro observado desde julio de 2025, se consolidan diez meses consecutivos de variaciones interanuales negativas y, por el momento, no se observan señales de recuperación en la actividad.
El desempeño económico de febrero estuvo condicionado por una demanda debilitada y por factores estructurales que continúan afectando la actividad. Los encuestados señalan una baja del consumo vinculada al deterioro del poder adquisitivo, el bajo nivel de empleo y salarios insuficientes para sostener el gasto.
A esto se suman la menor incidencia del turismo, la desaceleración de actividades regionales como el petróleo y la presión creciente de costos e impuestos, en un escenario donde aún no se observan señales claras de recuperación sostenida.
Desempeño sectorial
El análisis por sectores muestra que todos los rubros registraron caídas, tanto en la variación interanual como en la intermensual, aunque con intensidades diferenciadas.
Alimentos y Bebidas registró una caída interanual del 7,4% y una baja intermensual del 3,3%. Si bien el resultado implica una moderación respecto a enero, el consumo continúa debilitado por el bajo poder adquisitivo, el empleo limitado y el aumento de los costos de insumos. El turismo aportó algo de movimiento en algunas localidades, aunque sin traducirse en un impulso significativo de ventas.
Calzado, Indumentaria y Textiles mostró una caída interanual del 6,1% y un leve retroceso intermensual del 0,6%. La moderación frente a enero se explica por factores estacionales, como el inicio del ciclo lectivo y las liquidaciones de temporada. Sin embargo, el consumo sigue condicionado por la comparación de precios y la migración de clientes hacia plataformas de venta digitales e importaciones.

Farmacia y Perfumería fue el rubro con la caída más pronunciada del mes, con una baja interanual del 22,3% y una contracción intermensual del 12,1%. El resultado se explica principalmente por la finalización del impulso turístico de la temporada alta y por el deterioro del poder adquisitivo, que comienza a afectar incluso la compra de medicamentos.
Ferreterías, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles registró una caída interanual del 6,8% y una baja intermensual del 5%. Tras un desempeño relativamente favorable en enero, el sector volvió a alinearse con la tendencia contractiva general, afectado por la debilidad del consumo, la parálisis de la obra pública y la menor actividad en sectores vinculados a la construcción.
Servicios mostró uno de los desempeños más negativos del mes, con una caída interanual del 16,4% y una contracción intermensual del 15,6%. La menor demanda interna, la caída del turismo y la desaceleración de la actividad petrolera redujeron el nivel de actividad, en un contexto donde los costos operativos continúan en aumento.
Clima de negocios
Respecto a la situación actual de las empresas, predomina una evaluación negativa: el 43,1% señala que su situación empeoró en comparación con un año atrás, mientras que un 38,2% indica que se mantuvo y solo el 18,6% afirma haber mejorado.

En contraste, las expectativas hacia el próximo año muestran un marcado sesgo optimista: el 74,5% espera que la situación de su empresa mejore, frente a un 17,6% que cree que se mantendrá igual y apenas un 7,8% que prevé un escenario peor.
Sin embargo, este optimismo no se traduce plenamente en decisiones de inversión. El 47,1% considera que no es un buen momento para invertir en su empresa, mientras que el 29,4% sí lo cree y un 23,5% se mantiene indeciso.
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