La periodista Lucía Salinas presentó su documental de investigación HUMO: el delito invisible, una producción que expone con crudeza uno de los negocios ilegales más rentables y menos visibilizados de Sudamérica: el contrabando de cigarrillos. Disponible desde el 30 de diciembre en Flow, la plataforma de TV en vivo y streaming de Personal, el trabajo recorre una extensa ruta ilegal que va desde Paraguay hasta la Patagonia austral y deja al descubierto un entramado que combina evasión fiscal, corrupción, crimen organizado y graves consecuencias sociales y sanitarias.

En una entrevista en los estudios de Radio LU12 AM680 Rio Gallegos, Salinas explicó los ejes centrales de una investigación que apunta a mostrar lo que suele quedar fuera de agenda. “Lo llamamos delito invisible porque parece menor, silencioso, pero genera enormes ganancias ilícitas que después se usan para financiar delitos mucho más graves”, afirmó.

Dirigido por Diego Velázquez Viard y producido por El Ciclista Productora, HUMO propone una mirada profunda sobre un delito muchas veces minimizado, pero que genera pérdidas millonarias, alimenta economías ilegales y desafía la capacidad de control de los Estados en la región.

Un negocio multimillonario que opera en las sombras

El documental parte de un dato contundente: el contrabando de cigarrillos le hace perder a los Estados entre 40 y 50 mil millones de dólares por año a nivel mundial. “Eso ya te da la pauta de la dimensión del negocio”, sostuvo Salinas, al tiempo que explicó por qué este delito resulta tan atractivo para las organizaciones criminales.

Con una duración de 30 minutos, HUMO combina investigación, contexto social y mirada regional para demostrar que el contrabando de cigarrillos no es un problema menor: es una industria ilegal que sigue creciendo, mientras sus consecuencias se diluyen, como el humo, en el aire.

“Si te agarran con narcotráfico, la pena es altísima. En cambio, el contrabando de cigarrillos, según la cantidad, termina siendo una infracción aduanera. Ahí encontraron una facilidad enorme para financiarse”, explicó. La ecuación es simple y brutalmente eficiente: bajo riesgo penal, altísima rentabilidad.

De Paraguay al sur del país: una ruta aceitada

HUMO pone el foco en Paraguay, el mayor productor de cigarrillos de América Latina. Por ley, esos productos deberían comercializarse únicamente dentro de su territorio, pero en la práctica terminan incautados en fronteras con Brasil, Chile, Bolivia y Argentina. “Los cigarrillos que se producen en Paraguay terminan recorriendo miles de kilómetros de manera ilegal”, detalló la periodista en diálogo con “La Decana de la Patagonia”

En Chile, las estadísticas muestran que el contrabando se duplicó en los últimos años. En Bolivia, el fenómeno es tan extendido que ya tiene nombre propio: el “oro verde”. “Es un cigarrillo que se produce en Paraguay y resulta absolutamente conveniente para el mercado ilegal”, explicó.

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Gustavo Argañaraz entrevista a la periodista Lucía Salinas sobre “HUMO: el delito invisible”. FOTO: JOSÉ SILVA/LOA

Argentina no queda al margen. Salinas recordó que el país tiene una carga impositiva sobre el tabaco que supera el 80%, en línea con los criterios de la Organización Mundial de la Salud. “El objetivo es desalentar el consumo, pero eso también alimenta el mercado negro. Uno de los mayores delitos asociados al contrabando es la evasión tributaria”, remarcó.

El eslabón más débil: productores atrapados en la ilegalidad

El documental también da voz a pequeños productores del norte argentino, especialmente de Jujuy, Salta y Misiones. “El que provee la materia prima es el más pobre de la cadena productiva”, señaló Salinas. Según datos recabados durante la investigación, en 2024 se produjeron unas 80 mil toneladas de tabaco en Misiones, y cerca de la mitad habría salido de contrabando hacia Brasil.

“Un productor nos decía que le conviene más cruzar el tabaco ilegalmente que venderlo en Argentina, con toda la carga impositiva y el precio que se paga acá”, relató. Para la periodista riogalleguense, este escenario obliga a repensar políticas públicas de manera integral: “Los Estados provinciales, junto con el Estado nacional, tienen que preguntarse qué hacer con esto”.

Crimen organizado y financiamiento del terrorismo

Uno de los tramos más sensibles de HUMO es el que vincula el contrabando de cigarrillos con organizaciones criminales y terroristas. “Hezbollah, el Primer Comando Capital, el Tren de Aragua… todas estas organizaciones se financian con este delito”, afirmó Salinas. Y agregó: “Son estructuras que nacen incluso dentro de las cárceles, manejan territorio e invierten en tecnología y contrainteligencia”.

En ese sentido, advirtió que el nivel de sofisticación supera muchas veces al del propio Estado. “Si el Estado invierte en un dron para controlar, ellos ya tienen uno tres veces mejor”, describió, dejando en claro la asimetría que enfrentan los organismos de control.

Patagonia incluida: el delito también llega al sur

El documental cierra su recorrido en la Patagonia. Una de las causas analizadas tramita en el Juzgado Federal de Río Gallegos y tiene como protagonista un cargamento de cigarrillos paraguayos que llegó hasta el extremo sur del país. “Estamos hablando de mercadería que recorrió más de 3.500 kilómetros. ¿Cuántas provincias atravesó? ¿Cuántas manos intervinieron?”, planteó Salinas. “Un caballo que encontraron que tenía en el lomo cigarrillos de contrabando paraguayos. Millones de pesos…”, sumó.

Julio Zarate, fiscal federal, que trabaja en la causa de contrabando de cigarrillos.

Para la periodista, ese caso demuestra que el contrabando no es un fenómeno aislado ni limitado a la Triple Frontera. “Hay una ingeniería criminal pensada para evitar controles, cambiar vehículos, coimear donde se pueda y diversificar cargas”, sostuvo.

Salud pública y pérdida de recursos

El impacto no es solo económico. “El cigarrillo contrabandeado no pasa por controles de salubridad. El que compra uno más barato no sabe qué está fumando”, alertó Salinas. A esto se suma la pérdida de recursos fiscales que podrían destinarse a políticas públicas. “Los Estados pierden por todos lados”, resumió.

Un llamado a mirar lo que no se ve

Con una duración de 30 minutos, HUMO: el delito invisible propone una investigación ágil pero profunda, pensada para un público amplio. “Uno ve un cigarrillo y no se imagina todo lo que hay atrás”, dijo Salinas, sintetizando el espíritu del trabajo.

Sobre Lucía Salinas

Lucía Salinas nació el 5 de enero de 1981 en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Obtuvo su titulo de licenciada en Comunicación Social con orientación en Periodismo en la Facultad de Periodismo de la UNLP en 2006, donde se desempeño como ayudante de cátedra de diversos seminarios y de la Cátedra de Producción y Comprensión de Textos II. Luego de recibirse, se radicó unos años en el sur, donde trabajó en diarios y radios locales. Fue corresponsal del diario Critica de la Argentina durante 2009, después del diario Buenos Aires Económico y realizó algunas colaboraciones para diario Perfil.

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