Luis “Angelito Negro” González cerró una etapa central de su vida al jubilarse de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), luego de 45 años de servicio ininterrumpido. Su despedida no pasó inadvertida en la Cuenca Carbonífera ni en Punta Loyola, el lugar donde desarrolló gran parte de su carrera y donde se convirtió en un referente para generaciones de trabajadores.
González formó parte de un eslabón clave de la actividad productiva, al desempeñarse durante años en la recepción del carbón proveniente de Río Turbio y en las tareas de embarque. Desde ese rol operativo, acompañó las distintas etapas de la empresa estatal, con momentos de expansión, crisis, conflictos y reconstrucción.

Aunque deja la actividad laboral, su figura quedó ligada de manera indeleble a la historia reciente de YCRT, a Punta Loyola y a una generación de trabajadores que luchó por construir, con esfuerzo y convicción, un empresa mejor.
La firma de su licencia de jubilación, concretada el 25 de enero de 2026, marcó formalmente el final de su trayectoria en YCRT. Con su retiro, se cierra una etapa atravesada por el trabajo sostenido, la militancia sindical y una defensa permanente de la empresa estatal y de sus trabajadores.
Para quienes compartieron años de labor con él, la jubilación de Luis “Angelito Negro” González representó mucho más que un trámite administrativo: simboliza el reconocimiento a una vida dedicada al trabajo minero, a la lucha colectiva y a la identidad de la Cuenca Carbonífera.
Una vida ligada a YCRT
La historia laboral de Luis González se confunde con la propia historia reciente de YCRT. Ingresó a la empresa a comienzos de la década del 80 y desde entonces construyó un camino sostenido, siempre vinculado al trabajo diario y a la defensa de la actividad minera como motor económico y social del sudoeste santacruceño.
En Punta Loyola, puerto estratégico para la logística del carbón, González se ganó el respeto de compañeros y excompañeros por su compromiso cotidiano y su conocimiento profundo del funcionamiento de la empresa. Allí transitó gran parte de su vida laboral, consolidando un fuerte sentido de pertenencia.
Referente sindical
Además de su rol operativo, Luis “Angelito Negro” González se destacó como delegado sindical, convirtiéndose en una de las voces más reconocidas en la defensa de los derechos de los trabajadores de YCRT. Su figura adquirió relevancia provincial por su participación activa en reclamos vinculados al complemento jubilatorio, la estabilidad laboral y el futuro de la empresa.

Compañeros lo reconocen por su presencia constante en los conflictos, su capacidad para expresar las demandas del sector y su firmeza frente a las distintas intervenciones que atravesó YCRT a lo largo de los años.
La memoria de los 14 mineros
Uno de los ejes centrales del compromiso de González fue mantener viva la memoria de los 14 mineros fallecidos en la tragedia de Río Turbio en 2004. Como dirigente y trabajador, sostuvo de manera pública y reiterada el reclamo por mejores condiciones de seguridad, justicia para las familias y el cumplimiento de los beneficios pendientes para jubilados y retirados.
Esa postura quedó reflejada en intervenciones públicas, movilizaciones y exposiciones institucionales, como su recordado discurso en la Cámara de Diputados de Santa Cruz, donde pidió conciencia política y responsabilidad frente a la situación de la empresa y de sus jubilados.
Protestas y huelga de hambre
El nombre de Luis González también tomó notoriedad regional en distintos momentos de protesta. En 2019, durante una huelga de hambre llevada adelante por jubilados y retirados de YCRT en Punta Loyola, debió ser trasladado al Hospital Regional tras sufrir un dolor en el pecho, producto del deterioro físico provocado por la medida extrema.
Años después, en mayo de 2024, encabezó una caminata desde Punta Loyola hasta la Casa de Gobierno en Río Gallegos, como forma de visibilizar las deudas con los jubilados de la empresa. Esa acción reforzó su imagen como referente combativo y comprometido, incluso en etapas avanzadas de su carrera laboral.
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