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Ante una propuesta elaborada y poresentada desde la Sociedad Rural de Puerto Deseado, la ganadería de la provincia de Santa Cruz trabaja para implementar una barrera física inédita para blindar su ganadería ovina en la zona de la estepa patagónica.

El trabajo apunta a realambrar los campos para contener el avance del guanaco, su creciente presencia puso en jaque la capacidad productiva de los campos a lo que se suma una prolongada sequía y la amenaza de la sarna ovina por la cual el Gobierno declaró la emergencia agropueciaria en el territorio.

La iniciativa apunta a proteger más de dos millones de hectáreas ubicadas entre la Ruta Nacional 3 y el litoral Atlántico. En esa extensa franja conviven más de cien establecimientos productivos que hoy enfrentan suelos agotados y pérdida de rentabilidad.

La zona de realambrado contempla una “extensión entre los 315 y 400 kilómetros, con una altura aproximada de dos metros. Esta medida responde a la capacidad de salto del guanaco, que supera con facilidad el metro y medio. La infraestructura tendría una vida útil de 50 años y será construida con materiales reciclados provenientes de la industria petrolera local”. Para esta inciativa, los productores demandan acceder a créditos blandos.

Alejandra Suárez del Solar. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Río Gallegos

Alejandra Suárez del Solar, presidenta de la Sociedad Rural Río Gallegos, presentó los ejes del proyecto diseñado en Puerto Deseado para la transformación productiva, señalando que “la iniciativa busca mitigar el impacto ambiental y mejorar la infraestructura rural”.

“Para poder continuar produciendo debemos controlar el avance del guanaco. Según trabajos publicados por el INTA, este crecimiento descontrolado afecta al pastizal y al suelo, que es nuestro mayor capital. Suelo que se pierde y no se recupera”.

La propuesta técnica contempla cambios estructurales en los establecimientos rurales de la provincia.

“En la reconversión de nuestros predios, tenemos que invertir en regenerar nuestros suelos, regar, suplementar e instalar bombas solares. Incluso la construcción de alambres para guanaco“.

“Queremos hacer un reconocimiento a la persona de “Chacho” Blake y también a la Sociedad Rural de Puerto Deseado. En especial al productor y técnico agropecuario Sebastián Apesteguía, autor del proyecto”, dijo semanas atrás desde la Sociedad Rural de Río Gallegos.

“Propone a partir de la sustentabilidad la regeneración de pastos y la captura de carbono que complemente la producción agrícola“, dijo a cerca del ampli oproyecto que será estudiado en las mesas de trabajo que desarrollan de manera conjunta con el Estado provincial.

Para ejecutar estas inversiones, los productores plantean la necesidad de un marco normativo y financiero específico que contemple la realidad local.

“Necesitamos de la creación de una Ley Ganadera provincial, de la cual ya hay antecedentes en Santa Cruz. Que brinde herramientas financieras acorde, diferente a lo que hoy los bancos nos pueden brindar para poder llevar adelante esta transformación productiva”.

“Esta ley ya fue llevada a la primer mesa de trabajo convocada por el Gobierno provincial. Se propuso un Fondo Rotatorio con devolución, valor producto y un manejo transparente”, insistió la productora.

“No pretendemos privilegios, solo que nos den herramientas para avanzar en el proceso de transformación”, alertó.

La ejecución del plan de realambrado permitirá batallar contyra el guanaco pero demanda el otorgamiento de créditos blandos a los productores.

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