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En la tarde de Radio LU12 AM680, el decano de la UTN Santa Cruz, Sebastián Puig, destacó el convenio firmado recientemente con la empresa Newmont, que tiene por objetivo promover acciones conjuntas de capacitación, formación académica y técnica, investigación aplicada y vinculación institucional que contribuyan al desarrollo de competencias locales, la generación de conocimiento relevante para la industria y la comunidad, y la identificación, desarrollo y captación de talento local para su inserción en el ámbito productivo.

En palabras del propio Puig, fue “un hito” para una facultad que busca ampliar su alcance en un rubro estratégico para Santa Cruz.

“La idea es fortalecer el crecimiento de la minería y generar los recursos acá, con los recursos académicos de Santa Cruz”, sostuvo. El enfoque no es menor: retener talento, evitar la dependencia de profesionales externos y alinear la oferta educativa con la demanda real de la industria. En criollo, dejar de importar soluciones y empezar a producirlas localmente.

El convenio contempla un paquete de acciones que combina capacitación, certificación de saberes, programas de jóvenes profesionales y prácticas profesionalizantes. Las carreras con impacto más inmediato son Ingeniería Electromecánica e Higiene y Seguridad, aunque Puig fue claro: “Todas nuestras carreras sirven, en buen sentido”. La lógica es transversal, con la UTN como plataforma que articula conocimiento aplicado a distintas áreas del negocio minero.

Newmont, actualmente, opera el yacimiento Cerro Negro ubicado en el Macizo del Deseado en la provincia de Santa Cruz, siendo la principal empresa exportadora de oro del país.

Puig calificó a la rúbrica de este convenio como “un punto de inicio de una alianza estratégica para afianzar las trayectorias académicas en la región” y resaltó que se traducirá en presencia de la UTN en Perito Moreno, dotando a la comunidad de capacitación y recursos técnicos”.

En paralelo, el acuerdo dialoga con la política del “90-10”, que promueve la contratación de mano de obra local. “Es una medida que hace al bien de quienes habitan este suelo”, afirmó el decano, aunque sin vender humo: “Magia no hacemos. Hay especialidades que no se generan de un día para otro”. La ingeniería, recordó, tiene tiempos largos de maduración. Abrir una carrera, consolidarla y evaluarla puede llevar más de una década.

En ese marco, la UTN apuesta a un esquema escalonado. Desde la formación técnica hasta el posgrado, con una red federal que le permite apalancarse en las 30 facultades del país. “La UTN no es sólo lo que tiene en Santa Cruz, es la síntesis de todo el sistema”, explicó Puig, dejando entrever una estrategia de integración que busca escalar capacidades sin perder anclaje territorial.

El componente tecnológico también juega su partido. La minería en Santa Cruz, según describió el decano, opera con estándares internacionales y equipamiento de punta. “Bajan equipos automatizados que cargan y salen, tipo robot”, graficó. Ese nivel de sofisticación abre una ventana de oportunidad para los estudiantes, que podrán acceder a entornos reales de alta complejidad a través de pasantías y prácticas.

En términos de volumen, la UTN local muestra indicadores que, puertas adentro, consideran sólidos. Cerca de 1.900 alumnos matriculados en siete carreras, una ingeniería en Energía que ya transita su quinto año con estudiantes próximos a egresar y un crecimiento sostenido en áreas técnicas clave. “Estamos conformes con la tasa de graduación y con cómo avanza la matrícula”, señaló Puig.

Pero el escenario no está exento de tensiones. El decano reconoció el impacto de la crisis presupuestaria y la situación salarial del sistema universitario, especialmente en otras regiones del país. “Hay docentes y no docentes con ingresos por debajo de la línea de pobreza”, advirtió, aunque aclaró que en Santa Cruz el efecto es algo más amortiguado por la estructura laboral y los adicionales de zona.

Aun así, la universidad sigue funcionando como refugio en tiempos de incertidumbre. “Cuando hay crisis afuera, la universidad no se despuebla, se fortalece”, planteó. Y agregó un concepto que resume la filosofía institucional: “La universidad pública es igualitaria, la discusión es si es equitativa”.

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