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Argentina cierra el tercer trimestre con optimismo en su comercio exterior pesquero, proyectando alcanzar los USD 2.000 millones  en exportaciones anuales en 2025. A pesar de los desafíos que enfrentan algunos de sus principales productos, la actividad pesquera continúa siendo un pilar estratégico para la economía nacional, impulsada por la fuerte recuperación del calamar y un mercado internacional cada vez más exigente y diversificado.

Las exportaciones cerrarán un 2025 mejor de lo que se esperaba, luego del conflicto del langostino. FOTO: PESCARE

Exportaciones pesqueras en cifras clave 

Entre enero y septiembre, Argentina exportó aproximadamente 429.629 toneladas de productos pesqueros por un valor de USD 1.494 millones, lo que representa un incremento del 2,8% en volumen, aunque una ligera caída del 0,8% en divisas respecto al mismo período del año anterior. Estos datos, publicados en el informe de coyuntura de septiembre elaborado por la Dirección de Planificación Pesquera, reflejan una tendencia de recuperación y adaptación del sector ante las fluctuaciones del mercado internacional.

 

Langostino: menor volumen, precios en alza

El langostino, tradicional motor de las exportaciones argentinas, acumuló 82.497 toneladas por un valor total de USD 585 millones en los primeros nueve meses del año. Sin embargo, estas cifras muestran una caída del 30,7% en volumen y del 23,3% en valor en comparación con 2024, afectadas principalmente por una reducción del 53% en las toneladas de langostino entero exportado, que recortó casi la mitad de sus ingresos (45,6%).

Pese a la contracción en volumen, los precios promedio del langostino aumentaron un 16%, alcanzando los USD 6.553 por tonelada, impulsados por la escasez de oferta y la mayor demanda internacional. Los mercados de China y Perú, principales destinos, registraron descensos en precios, mientras que Estados Unidos y Reino Unido mantuvieron precios superiores a los USD 10.000 por tonelada, aunque con volúmenes menores.

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China se transformó en el primer destino de las exportaciones pesqueras argentinas.

Calamar: la estrella del año en la pesca argentina

El calamar illex argentino se consolidó como el principal protagonista del comercio exterior pesquero en 2025. Con 189.655 toneladas exportadas, generó ingresos por USD 537,8 millones de dólares, reflejando un crecimiento del 47,9% en valor y del 32,6% en volumen respecto a 2024. El precio promedio se elevó un 11,5%, situándose en USD 2.835 por tonelada.

China reafirmó su liderazgo como principal destino, comprando más de 120 mil toneladas, seguido por Tailandia y España. Este repunte en las exportaciones de calamar fue clave para compensar la caída del langostino y mantener un superávit comercial que supera los USD 1.300 millones en lo que va del año, consolidando la posición de Argentina en el mercado internacional.

Merluza y otras especies: demanda estable con matices

Las exportaciones de merluza hubbsi sumaron 83.303 toneladas por USD 213 millones, reflejando una disminución del 3,9% en volumen y del 2,4% en valor. Los filetes congelados, en particular, mostraron una caída del 6,6%, aunque el precio promedio se mantuvo en USD 3.222 por tonelada, gracias a la demanda sostenida de España, su principal mercado.

Por otro lado, la merluza entera mantuvo su volumen con 35 mil toneladas, pero experimentó un aumento del 8,6% en precios, alcanzando los USD 58 millones en ingresos. La merluza negra, en tanto, tuvo un crecimiento del 28% en volumen exportado, aunque los precios cayeron un 7%, generando un ingreso de USD 29 millones.

La centolla, por último, mostró una profunda retracción con una caída del 64% en volumen y del 66% en recaudación, sumando apenas USD 7,7 millones, afectada principalmente por la disminución de la demanda en China, pese a un leve aumento en Estados Unidos.

Puerto Deseado tuvo una muy buena temporada del calamar y sufrió, como el resto, con el langostino.

Perspectivas y desafíos para el cierre del año

El sector pesquero argentino enfrenta un escenario de contrastes en 2025. La recuperación del calamar y su aporte a la balanza comercial son un impulso clave, mientras que las dificultades del langostino ponen en evidencia la necesidad de diversificar y agregar valor en origen. Con un tipo de cambio en alza y una demanda internacional cada vez más selectiva, el desafío será equilibrar volumen, valor y destinos para maximizar las oportunidades y consolidar un año que podría cerrar con exportaciones cercanas a los USD 2.000 millones.

Para ello, es fundamental continuar promoviendo la innovación, la sostenibilidad y la diversificación de especies y mercados, asegurando la rentabilidad del sector y fortaleciendo la posición de Argentina en el comercio exterior pesquero. Con estos esfuerzos, el sector pesquero argentino busca no solo mantener su dinamismo, sino también potenciar su crecimiento en los próximos años.

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