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El presidente de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz, Enrique Jamieson, se refirió este miércoles, en diálogo con LU12 AM680, a distintos temas que atraviesan al sector, entre ellos el fallo de la Justicia que desestimó el amparo presentado contra el ingreso de carne con hueso a la Patagonia, la producción de carne de guanaco, el abigeato y la polémica por la comercialización de carne de burro en Chubut.
En relación a la resolución judicial, Jamieson expresó su malestar: “La verdad que para nosotros es lamentable, porque creíamos que nos asistía todo el derecho de preservar la zona. Para nosotros nunca fue un tema económico, no fue un tema del precio del asado si, el asado no, pero sí era en resguardo a un tema sanitario, de preservar la sanidad de todo el territorio de la Patagonia”.
n esa línea, agregó: “Lamentamos que la justicia no haya sabido interpretar lo que nosotros queríamos decir y preservar la zona“. Además, sostuvo: “Cuando por ahí se nos invocaba el factor económico, decíamos que preservar los mercados es preservar la economía y para Patagonia, que es monocultivo en ovinos, es fundamental preservar esa condición natural y que por ahí nuestros antecesores, tanto sea del área técnica, política, han sabido preservar y bueno, lamentablemente nosotros no lo pudimos sostener”.
Guanaco como alternativa
Por otra parte, el dirigente valoró positivamente un reciente encuentro en la Sociedad Rural de Río Gallegos, donde se presentaron las cualidades de la carne de guanaco como alternativa productiva. “La verdad que el evento a mí, en lo personal, me pareció espectacular, porque a veces los productores somos de hacer mucha catarsis o tener muchas reuniones al respecto, pero abrir un evento como el que organizó la Sociedad Rural de Río Gallegos, en conjunto con la propuesta que había hecho el INTA, la verdad que fue espectacular y los que tuvimos la suerte de compartir el evento y poder degustar las distintas comidas hechas por chefs impresionantes, la verdad, un lujo total“.
Asimismo, destacó su posicionamiento gastronómico: “Calafate en el guanaco es un gran embajador de la provincia de Santa Cruz, porque no hay restaurante que vayas que tengas algún plato de referencia. Y la verdad que es una carne económica, es una carne que va, pero bueno, no hay una obligación de consumo, el que quiere la consuma y el que no, no“. Sin embargo, remarcó que el crecimiento de la población de guanacos representa un problema estructural para la producción ovina. “Creo que todo este desarrollo del guanaco arranca por un reclamo del sector, donde venimos alertando hace tiempo que no está alcanzando la cantidad de forraje para sostener las dos especies. O sea, hay demasiados guanacos y cada vez que hay menos ovinos porque el productor tiene la capacidad de ajustar la carga y va achicando hasta un punto de que sale de combate y tiene que cerrar el establecimiento por falta de forraje“.
En ese sentido, explicó el impacto productivo: “Para nosotros, en Patagonia, es fundamental llegar con un excelente estado al celo, a abril, mayo, junio en algunos casos, porque primero que tiene que ovular la oveja y segundo porque hay que pasar un invierno. Cuando te empiezas a escasear y no tuviste la capacidad de bajar la carga, llega un momento que te hacen problemas de tener una buena ovulación para tener buena cantidad de corderos y, segundo, para después que esa oveja para y tenga buen colostro para hacer un buen desarrollo y continuidad“. También advirtió sobre la pérdida de escala en los establecimientos: “Y en la medida que los establecimientos se van achicando, después salen de escala y están obligados a cerrar porque con el mismo costo, con la misma cantidad de hectáreas, con la misma cantidad de molinos, con la misma cantidad de alambres a reparar, llega un momento que te saca de escala”.
En esa línea, insistió en la necesidad de control poblacional: “Ese es nuestro problema, por eso nosotros insistimos en que tiene que haber, al menos en las zonas de producción, un tipo de control un poco más duro porque si hay 2 millones o 3 millones de guanacos en Santa Cruz, ya no importa. Si el 50% son hembras y están naciendo un millón o un millón y medio de guanacos por año, llega un momento que eso te saca de escala y vamos a tener un ecocidio del sistema de pastoreo, si es que no reaccionamos como sociedad”. Y agregó: “Porque en países o en otros estados, cuando pasan estas cosas, se sale a controlar. Y estamos hablando de una faena de 10.000, 20.000, quizá 30.000 guanacos por año, entonces realmente el volumen de captura para lo que es el consumo es muy bajo contra el crecimiento de la especie“.
Carne de burro
Consultado por la venta de carne de burro en la región, Jamieson lo vinculó a la necesidad de adaptación productiva. “Lamentablemente es un productor que buscó una alternativa porque por la cantidad de predadores, que es otro flagelo que tiene la producción, ya no podía producir. Y buscó una alternativa en algo que era un animal que combatía esos predadores, hasta que encontró la vuelta, que me parece loable, y repito, será un producto más en góndola, y aquellos que lo quieran consumir lo consumirán, y seguramente tendrá sus cualidades, sus características, y es como ir a una pescadería y tenés toda la cantidad de peces y variables. La verdad que me parece bien, pero es producto de que ya no se podría producir ovinos por la cantidad de guanacos, pumas y zorros, entonces tuvo que buscar una alternativa para el campo. Lo tomo como un producto más y aquel que lo quiera consumir, bienvenido sea“.
Abigeato
Finalmente, el dirigente rural se refirió al abigeato, una problemática persistente en la provincia. “Lamentablemente tenemos una gran discusión entre nuestros pares que a veces no hacen todas las denuncias, además de que a veces faltan recursos para tener más dotaciones. El sector agropecuario quiere ser buen vecino de todas las localidades y no puede ser que alrededor de todas las localidades ya no se pueda producir porque tenés el perro periurbano o porque tenés el robo constante. Y está pasando con algunos centros donde hay mucha actividad minera o petrolera”.
Por último, reclamó mayor control y acción institucional: “Creo que como sociedad tenemos que apelar a ver esto y poder ser buenos vecinos las ciudades con el campo y empezar a controlar más porque está pasando que hay muchos municipios que no controlan el ingreso y no se lo penalizan ni en las carnicerías ni en los puntos de venta ni a los que comercializan. Y a veces la justicia en esto no está a la altura de las circunstancias y es como que está hasta normalizado. Estas son cosas que creo que es algo que nos debemos como sociedad y es algo que el sector está reclamando constantement
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