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La Federación Económica de Santa Cruz (FESC) manifestó este martes su “profunda preocupación” por el extenso corte de energía que comenzó durante la madrugada y afectó simultáneamente a Río Gallegos, El Calafate, Río Turbio y 28 de Noviembre, como consecuencia de una falla registrada en el interconectado nacional entre Piedra Buena y La Esperanza.
A través de un comunicado, la entidad sostuvo que la falta de suministro eléctrico generó un fuerte perjuicio para el sector comercial y productivo, al paralizar gran parte de las actividades económicas durante varias horas.
“La falta de energía eléctrica no constituye una simple molestia: implica la paralización integral de la actividad comercial y productiva“, expresó la Federación, al enumerar las consecuencias del apagón, entre ellas la interrupción del funcionamiento de las bombas de agua, la caída de los servicios de internet y comunicaciones, la imposibilidad de realizar operaciones de cobro y facturación, además de las pérdidas ocasionadas por la ruptura de la cadena de frío.
En ese sentido, advirtió que cada hora sin electricidad representa ventas irrecuperables, mercadería descartada y costos fijos que igualmente deben afrontar los comerciantes, en un contexto económico que calificó como de “marcada fragilidad” para las pequeñas y medianas empresas.
Un problema estructural
La Federación sostuvo que el episodio volvió a dejar al descubierto la vulnerabilidad estructural del sistema eléctrico en el sur de Santa Cruz, al señalar que varias localidades dependen de un único punto de alimentación.
Asimismo, cuestionó la falta de sistemas de respaldo suficientes. Indicó que en Río Gallegos la Reserva Fría de Río Chico no puede abastecer toda la demanda por limitaciones en el suministro de gas, mientras que en la Cuenca Carbonífera el servicio pudo sostenerse parcialmente gracias a la usina de 21 MW de YCRT. En cambio, aseguró que El Calafate no contó con ningún respaldo local.
Otro de los ejes del documento apunta al incremento del costo del servicio eléctrico. La entidad consideró que los sucesivos aumentos tarifarios y la quita de subsidios no se tradujeron en una mejora de la prestación, por lo que cuestionó que usuarios comerciales y residenciales afronten facturas cada vez más elevadas sin contar con un servicio confiable.
Para la Federación, la situación actual es consecuencia de “años de falta de inversión y mantenimiento en la infraestructura eléctrica”, cuyo costo, afirmó, termina siendo absorbido por los usuarios.
El reclamo por la Central Térmica de Río Turbio
En el comunicado también se hizo referencia a la Central Térmica de Río Turbio, cuya obra permanece inconclusa.
La entidad calificó como “particularmente grave” que la provincia continúe expuesta a apagones generalizados mientras la central, donde se invirtieron más de 1.600 millones de dólares, permanece fuera de servicio tras la paralización de las obras.
Además, recordó que, según manifestó la conducción de YCRT, la puesta en funcionamiento de uno de los módulos de 120 MW alcanzaría para abastecer la demanda eléctrica provincial, estimada en unos 110 MW.
La Federación también puso el foco en las consecuencias sociales del apagón, al remarcar que cientos de familias permanecieron durante la noche sin energía eléctrica, agua ni calefacción, en pleno invierno santacruceño. En ese marco, advirtió que se trata de una situación que implica riesgos sanitarios y que no puede ser minimizada.
Los pedidos de la Federación
Finalmente, la entidad elevó una serie de reclamos dirigidos al Gobierno provincial y a las empresas responsables del servicio.
Entre ellos solicitó la publicación de un informe técnico que detalle el origen de la falla y las tareas realizadas para restablecer el suministro; que la Provincia impulse ante Nación la puesta en marcha de la Central Térmica de Río Turbio; garantizar el abastecimiento de gas para que la Reserva Fría de Río Chico opere a plena capacidad; revisar el esquema tarifario; implementar compensaciones económicas para los comercios que acrediten pérdidas, especialmente por la interrupción de la cadena de frío; y conformar una mesa de trabajo permanente entre el Estado, las prestatarias y las entidades representativas del sector privado.
“La Federación Económica de Santa Cruz reafirma su disposición al diálogo institucional y su compromiso con la búsqueda de soluciones de fondo. Ante cada episodio siempre se ofrece una explicación; lo que no aparece es la solución definitiva“, concluyó el comunicado.
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