Your browser doesn’t support HTML5 audio

El presidente de la Cámara de Comercio de Río Gallegos, Leandro Fadul, analizó en declaraciones a La Opinión Austral la recesión que atraviesa la provincia, realidad alertada por la Federación Económica de Santa Cruz (FESC).

El relevamiento de esa entidad empresarial dio a conocer la pérdida de entre 350 y 400 pymes empleadoras, el cierre de 637 comercios en la capital provincial entre 2025 y agosto de 2026, y la destrucción de 11.300 puestos de trabajo privados desde el pico registrado en febrero de 2023.

Sin embargo, la crisis puede ser mucho más profunda que esos guarismos. El informe de FESC se hizo en base a los datos de ARCA que registran el cierre definitivo de las actividades comerciales, pero en Santa Cruz -como en otras regiones del país- sucede que muchos comercios cierran pero no dan la baja definitiva ante el organismo estatal.

La crisis puede ser más profunda 

Fadul explicó que los números de los organismos de control no llegan a reflejar la totalidad de la crisis productiva. “Los datos que podemos conseguir mediante relevamientos o de manera registral en los organismos de control reflejan una realidad, pero que en los hechos puede ser más grave aún“, afirmó el dirigente pyme. Según detalló, existen numerosos negocios que bajaron sus persianas de forma definitiva pero que no gestionaron el trámite de baja en los registros, lo que impide conocer la cifra exacta de empleos y puymes perdidas.

Respecto al deterioro del mercado laboral en la provincia, observó: “El Ministerio de Capital Humano saca una estadística por provincia de la evolución del empleo; la provincia de Santa Cruz lleva 16.000 empleos perdidos hasta el primer semestre”, señaló, trazando un mapa de destrucción de puestos de trabajo que excede los registros provinciales.

Simón Bautista (CAMARCO), Leandro Fadul (Cámara de Comercio RG) y Guillermo Polke (FESC). FOTO: GOBIERNO

Falta de horizonte 

Al evaluar las perspectivas del sector mercantil para los próximos meses en sus declaraciones a La Opinión Austral, Fadul descartó un escenario de recuperación inmediata. “Lo que estamos viendo es que cada vez va de mal en peor. No hay un horizonte de repunte, no hay señales de que esto va a mejorar“, remarcó.

El factor determinante es el deterioro de los ingresos familiares: “Las pymes dependen casi pura y exclusivamente de la demanda, la demanda se desarrolla en función al poder adquisitivo de los consumidores y el poder adquisitivo está pisado y en caída“.

A la retracción de las ventas se suma la intransigencia en la gestión de cobro de las deudas impositivas por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

“Si te atrasas una semana en pagar el VEP de una declaración jurada, ARCA te inicia juicio de ejecución fiscal y eso deriva en un embargo en las cuentas de la empresa”, explicó Fadul.

Las casas en venta o alquiler se multiplican en Río Gallegos. (FOTO VANINA JANCICH, LA OPINION AUSTRAL).

Contrapuso esta situación con esquemas previos donde las demoras se saldaban con intereses y advirtió: “No es solamente la presión fiscal desde el punto de vista de la cantidad o del monto de los impuestos, sino también de la gestión de cobro por el órgano de control, que está siendo cada vez más incisiva. Te ejecutan y te meten la mano en las cuentas. Es un knockout“.

Este punto ya fue advertido meses atrás por el sector empresarial por el cual se solicitó al Gobierno Nacional mediante la Emergencia Comercial-aprobada por la Cámara de Diputados de Santa Cruz- otorgar plazos para los pagos.

Despoblación y reconfiguración inmobiliaria

Uno de los puntos centrales del análisis de Fadul se enfocó en el proceso de migración en Río Gallegos y el interior provincial debido a la falta de oportunidades laborales.

Hay menos gente para consumir, el mercado se achica concretamente. En el petróleo se perdieron puestos de trabajo y la mayoría de esos trabajadores se fueron a Neuquén producto de que ya no hay movimiento laboral en las actividades principales”, sostuvo. Esta salida de mano de obra se observa con un panorama crítico en localidades como Las Heras, Pico Truncado y Caleta Olivia.

Este fenómeno de despoblación y pérdida de habitantes incide de manera directa en el mercado inmobiliario de Río Gallegos. “Se está reconfigurando el mercado inmobiliario. Se ve en la cantidad de casas en venta y en cómo está bajando el precio de las propiedades”, indicó Fadul.

Respecto a los locales para la actividad comercial, el representante empresarial señaló que la baja demanda y la acumulación de inmuebles vacíos por el cierre de negocios terminarán empujando una corrección a la baja en los valores de los contratos. “Los alquileres son caros, pero esto es cuestión de oferta y demanda. Si crece la oferta de locales en alquiler, como está creciendo porque van cerrando los comercios, los precios van a empezar a bajar”, concluyó.

De esta manera, el sector pyme mercantil advierte que el retroceso seguirá causado por un consumo planchado que no levantará hasta que no haya una recomposición salarial.

Leé más notas de La Opinión Austral