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A 50 años del golpe de Estado cívico-militar de 1976, un trabajo impulsado en Santa Cruz logró recuperar y restaurar fotografías de personas detenidas-desaparecidas vinculadas a la provincia. La iniciativa forma parte de la colección “50 años: el vacío habitado”, desarrollada por el Centro de Estudios Estratégicos en Justicia y Sociedad (CEJUS) Regional Argentina en Río Gallegos .
El proyecto reúne informes individuales con respaldo documental y apunta a transformar datos dispersos en testimonios organizados. De este modo, el archivo no solo aporta al esclarecimiento histórico, sino que también busca confrontar el silencio impuesto por el terrorismo de Estado.
La investigación estuvo a cargo de la licenciada Carolina Chiramberro, quien lideró un proceso de restitución iconográfica orientado a devolver nitidez a los rostros de las víctimas. Cabe mencionar que en 2022, La Opinión Austral ya había publicado las fotografías e historias de los 19 desaparecidos santacruceños.
Restitución iconográfica: una reparación simbólica
El eje central del trabajo radica en la restitución iconográfica, una práctica que combina técnica y ética para recuperar imágenes deterioradas sin alterar su veracidad histórica.
Según se detalla en el informe, la fotografía de una persona desaparecida no constituye un simple archivo, sino una prueba de existencia frente al intento sistemático de borramiento . En ese sentido, la restauración trasciende lo técnico y se convierte en un acto de reparación simbólica.
El proceso se rige por un criterio estricto: intervenir solo para rescatar lo existente. La metodología evita distorsiones o reconstrucciones artificiales que puedan afectar la identidad del sujeto fotografiado.
“Restituir no cambia el pasado, permite que el pasado siga hablando con claridad”, sostiene el documento, que define esta tarea como una forma de “contraofensiva comunicacional” frente al olvido .
Historias que vuelven a tener rostro
La colección incluye casos de personas desaparecidas con vínculos directos con Santa Cruz, cuyas trayectorias personales y políticas fueron reconstruidas junto con sus imágenes.
Entre ellas aparece Viviana Admetlla, maestra y militante, secuestrada en 1978 en La Matanza tras un período de persecución junto a su familia. Su historia expone el impacto del terrorismo de Estado sobre núcleos familiares completos y la incertidumbre sobre su destino final .
También figura el caso de Juan José Antúnez, conscripto desaparecido en 1977 en Río Gallegos. Su desaparición presenta inconsistencias oficiales, como la versión de “deserción”, en un contexto donde investigaciones posteriores vincularon estos hechos a mecanismos sistemáticos de represión dentro de las Fuerzas Armadas .
La nómina incluye además a Andrés Armendáriz Leache, secuestrado y asesinado en 1977, cuyo cuerpo apareció días después en Buenos Aires; Adriana Barcia, desaparecida en Tucumán ese mismo año; y Marta Borrero, secuestrada en la Ciudad de Buenos Aires y presuntamente asesinada en la ESMA .
Cada caso recupera no solo datos biográficos, sino también trayectorias laborales, militancia política y contextos de desaparición.
Un archivo digital para las nuevas generaciones
El proyecto se presenta como un archivo digital con acceso a información sistematizada sobre víctimas del terrorismo de Estado vinculadas a Santa Cruz. El objetivo central apunta a garantizar el derecho a la verdad y fortalecer la memoria colectiva.
Desde el CEJUS señalaron que la iniciativa busca que las nuevas generaciones comprendan el pasado como un compromiso ético con el “Nunca Más” y la defensa de la democracia .
En ese marco, la restitución de imágenes cumple un rol clave: permite reconstruir la dimensión humana de las víctimas y devolverles visibilidad frente a décadas de silencio.
Memoria, identidad y reconstrucción histórica
El trabajo articula investigación histórica, archivo documental y herramientas tecnológicas para reconstruir identidades que el aparato estatal intentó borrar. La restitución iconográfica se consolida así como una herramienta que conecta pasado y presente.
A medio siglo del golpe, la recuperación de estas fotografías no solo aporta a la memoria histórica de Santa Cruz, sino que también interpela a la sociedad en su conjunto.
Cada imagen restaurada vuelve a poner un rostro donde antes había ausencia. Y en ese gesto, la memoria colectiva encuentra una forma concreta de persistir.
“50 años: el vacío habitado”
Colección por los cincuenta años del Terrorismo de Estado (1976-2026) en Argentina
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