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Con profundo dolor, familiares, amigos e instituciones de Puerto Deseado despidieron este sábado a Pablo “Papu” Bonina, el joven de 17 años que desde 2025 enfrentaba una leucemia y que en mayo había recibido un trasplante de médula ósea de un donante proveniente de Alemania.
La noticia de su fallecimiento generó una profunda conmoción en Puerto Deseado, donde Pablo era conocido, entre otras cosas, por su vínculo con el fútbol y su pertenencia al club Ferro. En las últimas horas, familiares y allegados compartieron mensajes de despedida y recordaron su fortaleza durante el largo proceso que atravesó.
La lucha de Pablo contra la leucemia
Pablo Bonina había sido diagnosticado con leucemia durante 2025. A partir de entonces inició un extenso tratamiento médico que lo llevó a ser atendido primero en la Clínica del Valle de Comodoro Rivadavia y posteriormente en el Sanatorio Sagrado Corazón, en la Ciudad de Buenos Aires.
La búsqueda de un donante compatible tuvo distintos momentos. Inicialmente había surgido la posibilidad de una donante de Brasil, pero la donación finalmente no pudo concretarse. La búsqueda continuó hasta que se confirmó la existencia de un donante compatible proveniente de Alemania.
El trasplante de médula ósea se realizó el 15 de mayo de 2026.
El pedido de oración por “Papu”
El 23 de julio, cuando llevaba poco más de dos meses desde el trasplante, la familia había difundido un pedido de cadena de oración debido a que Pablo permanecía internado en Buenos Aires.
Desde el Instituto María Auxiliadora también habían convocado a la comunidad a acompañarlo con una oración y el encendido de una vela a las 21:00, con el objetivo de transmitirle fuerza y acompañar a su familia durante ese difícil momento.
La comunidad de Puerto Deseado siguió de cerca su evolución y acompañó durante meses a Pablo y a sus seres queridos.
El recuerdo de un joven ligado al fútbol
Uno de los deseos que Pablo mantenía durante su recuperación era volver a jugar al fútbol en el club de sus amores y regresar a Puerto Deseado para reencontrarse con sus amigos y familiares.
Desde su entorno lo describieron como un verdadero guerrero, destacando la voluntad con la que enfrentó cada etapa de su enfermedad.
Su partida dejó un profundo dolor entre quienes lo conocieron y especialmente en la comunidad deportiva de Puerto Deseado, que hoy despide a uno de sus jóvenes jugadores.
Desde Oncológicos Deseadenses, señalaron: “Sabemos que la peleaste día a día, tenías muchas ganas de volver a jugar al fútbol en el club de tus amores, volver a tu pueblo con tus amigos y familia”.
Y agregaron: “Lamentablemente tu cuerpo no acompañó tu voluntad de seguir luchando. Dejas a toda una ciudad con un gran dolor en el alma, pero nos quedamos con tu recuerdo y tu amor a tu pueblo. Acompañamos a tus papis y tus hermanos, en este difícil y doloroso momento, que hoy les toca transitar ante tu irreparable pérdida. Dale mucha fuerza a tu familia, amigos y conocidos”.
“Te recordaremos guerrero, como un ejemplo de lucha”, señalaron.
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