En el predio de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) en Ituzaingó, en el oeste de la provincia de Buenos Aires, este lunes se realizó la inauguración del Bosque de la Memoria.

Durante el acto, el secretario general de APA, Edgardo Llano; el secretario de DDHH de APA, Lucas Asenjo, y el secretario de DDHH de la CTA, Matías Zalduendo, hicieron uso de la palabra. Posteriormente, se dirigieron hacia los arboles elegidos por los familiares de cada uno de los desaparecidos del gremio para proceder a plantarlos, oportunidad en la que cada familiar también compartió unas palabras.

APA contabiliza, a la fecha, 13 aeronáuticos desaparecidos: Edmundo Julio Leandro Maisonnave, Carlos Alberto Lucantis, Armando José Amadio, Marie Anne Erize Tisseau, Ernesto Bonifacio Lahourcade, Humberto Aníbal Muñoz, Silvia De Raffaelli, Alberto Luis Dürigen, Rubén Omar Altamiranda, Andrés María Armendáriz, Juan Patricio Maroni, Ricardo Alfonso Freire y Elías Humberto Ríos.

En la oportunidad, hubo 13 variedades distintas de árboles en representación de cada uno de los desaparecidos de APA.

María Ángeles Armendáriz, hermana del santacruceño Andrés Armendáriz, junto a su hijo Ricardo, eligieron un ceibo para plantar.

El acto cerró con el descubrimiento de una placa con los nombres de los detenidos-desaparecidos y la interpretación del tema “Cambia” por la hija de un integrante del gremio.

Andrés nació el 18 de agosto de 1948 en Obanos, Navarra, España y en 1958, con 10 años se mudó a la Argentina, a Puerto Deseado junto a su familia.

Cuando llegó a Buenos Aires, ingresó a trabajar a Austral Líneas Aéreas como Auxiliar Contable para el Departamento de Finanzas en la Gerencia Administrativa. Desarrolló su militancia gremial y fue electo delegado de APA, al tiempo que comenzó a militar en la Juventud Trabajadora Peronista.

El 26 de marzo de 1977 fue secuestrado, horas después su cuerpo fue hallado sin vida en la vía pública.

“Tanto la instalación de la galería de la memoria a la entrada del edificio del sindicato en 2025 como el acto de hoy en el predio recreativo me provocan grandes descargas de adrenalina emoción y angustia“, expresó María Ángeles La Opinión Austral.

“Con este gobierno, el acto de hoy es en parte un acto de justicia, reivindicación y orgullo por mi hermano. Es esa sensación de triunfo ante el negacionismo qué nadie la puede arrebatar ni manchar aunque se lo proponga”, concluyó.

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