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El artista, docente e investigador del juego Juan Bautista Baillinou presentó en LU12 AM680 la propuesta “Juguetología, la poética del descarte y el asombro”, una experiencia que se inaugura  este jueves a las 20 horas, en Río Gallegos en el marco de la tercera edición de Juegos y Juguetes del Museo de Arte Eduardo Minnicelli

La iniciativa propone transformar materiales descartados en objetos lúdicos y creativos, combinando arte, educación ambiental y pensamiento crítico. En la entrevista, Baillinou explicó que el proyecto tiene raíces en la infancia y en la necesidad de crear con lo que se tiene a mano.

“Creo que nace allá lejos hace tiempo, cuando uno era muy chiquito en las infancias y se las rebuscaba para armar sus propios juguetes con una tapita, una madera o un clavo. Después eso se fue llevando adelante como un pasatiempo, hasta que el recorrido personal hizo que se conjugue con el arte y con la valoración de la naturaleza”.

En ese sentido, destacó el eje ambiental de la propuesta y la importancia de repensar el descarte:

“Nace esto de combinar el arte con pensar y darle una nueva oportunidad a los objetos que se descartan, que se tiran a la basura”.

El juego como herramienta educativa

Baillinou, quien trabaja desde hace casi 20 años en el sistema educativo, explicó que el juego atraviesa su práctica pedagógica y artística.

“Empiezan a aparecer los contenidos de artística para todos los niveles en la construcción de juguetes que armamos con materiales descartables”.

En ese proceso, señaló que la creatividad se activa a partir de la resolución de problemas concretos: “Si para hacer un carro necesitabas cuatro tapitas iguales y tenés dos, vas a tener que ver cómo adaptarlo, cómo combinar materiales distintos. Eso desarrolla la concentración, la atención y el cuidado del propio cuerpo en el uso de herramientas”.

Asimismo, remarcó que la experiencia trasciende lo individual y se convierte en un proceso colectivo de aprendizaje: “Todo esto hace que la gente que participa vuelva a conectar y reencender la llama de la creatividad y del ingenio”.

Algunos de los juegos que se podrán crear durante el evento.

Imaginación y pantallas

Consultado sobre el rol de la imaginación en un contexto atravesado por las pantallas, el artista planteó una mirada crítica pero reflexiva.

“¿Cuánto tiempo pasamos con nosotros mismos? Somos nuestros mejores amigos. ¿Qué hago si me aburro? Saco una pantalla enseguida”.

En ese marco, consideró que el desafío está en proponer alternativas que activen la curiosidad, “El tema de las pantallas es darles un uso prioritario, pero también dar una propuesta a la infancia para ver qué se puede hacer con lo que se tiene a mano”.

Para Baillinou, el juego y la creación manual cumplen un rol clave en el desarrollo:

“Todo esto genera nuevas conexiones en el cerebro, reencender la creatividad y el ingenio. Eso después se traslada a la vida cotidiana”.

Una muestra que invita al asombro

La propuesta se materializa en una muestra que reúne más de 100 juguetes, prototipos, planos y obras realizadas tanto por el artista como por niños y niñas, y que se inaugura en el Museo de Arte Eduardo Minnicelli.

“Todos los juguetes que van a ver allá se mueven, corren, vuelan, nadan, flotan. También hay obras de arte que no hice yo, son de niños”.

En ese sentido, definió el concepto que atraviesa su trabajo “He desarrollado un término que me apropio que es sorprendizaje, que es cuando el aprendizaje se da desde el asombro. Eso hace que la escuela se vuelva más interesante e innovadora”.

Infancia, memoria y juego

En otro tramo de la entrevista, Baillinou recordó sus propios juegos como parte del origen de su mirada actual sobre el juego y la creatividad.

“Era un taco de madera con un clavo arriba que funcionaba como una antena. Nos comunicábamos desde distintos lugares, pero en realidad era la imaginación la que hacía el puente”.

También evocó juegos simples que marcaban la infancia: “El juego de las latas con una soguita era como haber inventado la rueda para nosotros”.

A partir de esas experiencias, reflexionó sobre la importancia de recuperar prácticas lúdicas, “Somos más los que recordamos esos juegos y estamos a tiempo de transmitirlos como adultos responsables a las infancias”.

Cierre

Antes de finalizar, el artista dejó una reflexión sobre el sentido de la propuesta:

“Van a ver la realidad con otra lente. Se pueden caer algunos velos y empezar a ver los objetos que los rodean de otra manera”. Y agregó una invitación a la comunidad: “Agradezco la gestión del museo, los espero”.

 

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