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La provincia de Santa Cruz atraviesa jornadas de intenso calor en el cierre de enero, con temperaturas elevadas y una marcada amplitud térmica. En diálogo con Radio LU12 AM680, Oscar Bonfilli, integrante del Servicio Meteorológico Nacional con asiento en el Aeropuerto Norberto Fernández de Río Gallegos, analizó el comportamiento del verano, el impacto del viento y el escenario climático que se proyecta para febrero.
Según detalló el especialista, durante la mañana el termómetro ya marcaba valores superiores a los registros oficiales. “El dato oficial indicaba 24 grados, pero en realidad ya estábamos en 27 grados”, explicó, y confirmó que la temperatura máxima del día oscilaría entre los 31 y 33 grados, valores que generan una sensación térmica elevada para la región.

Temperaturas altas y alivio hacia el fin de semana
Bonfilli señaló que las condiciones actuales responden a un verano con temperaturas variables, aunque con episodios de calor intenso. “Hoy y mañana seguimos con temperaturas altas, pero hacia el fin de semana se espera un descenso importante”, afirmó.
El pronóstico anticipa que entre la noche del viernes y la madrugada del sábado podrían registrarse lluvias y tormentas aisladas, lo que permitiría una baja marcada de la temperatura. “Vamos a pasar de máximas superiores a los 30 grados a valores de 16 o 17 grados durante el fin de semana”, indicó el meteorólogo.
Ese cambio térmico dará paso a un escenario más fresco que, según Bonfilli, puede compararse con una “antesala del otoño”, aunque aclaró que se trata de una situación transitoria dentro del verano patagónico.
El calor en el sur y la percepción térmica
Consultado sobre la sensación de que el calor se siente más intenso en el sur que en otras regiones del país, Bonfilli aclaró que el cuerpo humano responde de la misma manera ante una misma temperatura. Sin embargo, explicó que en la Patagonia el aire más limpio y transparente provoca una mayor incidencia de los rayos solares.

“Parece que el sol pega más fuerte, pero 33 grados en Río Gallegos y 33 grados en Santa Rosa resultan igual de insoportables”, sostuvo, al remarcar que la clave está en la exposición solar y no en diferencias fisiológicas.
Viento: un enero moderado y un febrero históricamente intenso
Uno de los puntos centrales del análisis fue el comportamiento del viento, un factor determinante en el clima santacruceño. Bonfilli destacó que diciembre resultó particularmente ventoso, mientras que enero mostró un panorama más moderado.
“Enero se comportó muy bien, sin vientos extremos”, aseguró. No obstante, advirtió que febrero suele ser, desde el punto de vista histórico, uno de los meses más ventosos del año. “Vamos a ver cómo se presenta este año, pero febrero generalmente marca una diferencia fuerte con el viento”, anticipó.
A pesar de ello, el especialista señaló que el inicio de febrero llegaría con temperaturas más bajas, una condición que no siempre caracteriza al mes, pero que podría repetirse en los primeros días.
Capa de ozono y cuidados frente al sol
Bonfilli también se refirió a la capa de ozono, un tema recurrente cada verano. Explicó que en los últimos años mostró una recuperación sostenida, por lo que dejó de ocupar un lugar central en las alertas meteorológicas.
“El problema no es la capa de ozono, el problema es cuidarse del sol directo”, remarcó. En ese sentido, reiteró la recomendación clásica de evitar la exposición solar entre las 11 y las 16 horas y proteger la piel, especialmente durante las jornadas de altas temperaturas.
Incendios, sequía y humedad relativa
En relación con los incendios forestales que afectan a la región patagónica, en especial a sectores de Chubut, Bonfilli indicó que las altas temperaturas complican la situación y que, por el momento, no se esperan lluvias significativas en el corto plazo.
También aclaró conceptos vinculados a la humedad relativa, que en algunos puntos superó el 80%. “La humedad depende de la temperatura. Con valores tan altos, la atmósfera puede contener mucho vapor de agua, pero eso no significa que vaya a precipitar”, explicó.














Veranos e inviernos distintos a los del hemisferio norte
Por último, el meteorólogo descartó comparaciones directas entre el clima del hemisferio sur y las intensas nevadas que se observan en invierno en países del hemisferio norte. “Son sistemas totalmente distintos. Nosotros vivimos en un hemisferio eminentemente marítimo, con una fuerte influencia del mar”, afirmó.
Esa característica, según Bonfilli, marca diferencias claras tanto en los veranos como en los inviernos, más allá de que Santa Cruz se ubique en una zona semidesértica.
Mientras tanto, este jueves, vecinos y turistas aprovecharon el calor para disfrutar de la costanera y distintos espacios al aire libre de la ciudad, en la antesala de un cambio de condiciones que traerá un respiro térmico y abrirá un nuevo capítulo del verano patagónico con la llegada de febrero.
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