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“Nos están matando”, tuiteó Marcela Ojeda y en la misma publicación, preguntó “¿no vamos a levantar la voz?”. Era el 11 de mayo de 2015. Un día antes, habían hallado el cuerpo de Chiara Páez, de 14 años, enterrado en un pozo en el patio de la casa de su novio Manuel Mansilla, de 16 años. En ese mismo patio, apenas unas horas antes la familia había compartido un asado.

Casi un mes después, la Plaza de los dos Congresos se colmó y la movilización se replicó en ciudades de todo el país, así empezó el #NiUnaMenos.

De acuerdo al relevamiento del Observatorio de Femicidios Marisel Zambrano de La Casa del Encuentro, en 2015 se perpetraron 286 femicidios, 10 años después, en 2025, fueron 262.

Agostina Huecke, Candela Marquez y Victoria Lescano en los estudios de Radio LU12 AM680. Foto: Leandro Franco/La Opinión Austral

En los 11 caracteres del #NiUnaMenos convergió una demanda colectiva que se materializó en un movimiento que trascendió fronteras geográficas y que 11 años después se sostiene de manera orgánica gobierne quien gobierne.

En este #3J, en los estudios de Radio LU12 AM680Agostina Huecke, Candela Marquez y Victoria Lescano, comunicadoras del Grupo La Opinión Austral de Santa Cruz compartieron sus experiencias, ideas y opiniones sobre cómo las violencias de género atraviesan los diferentes ámbitos de la vida de las mujeres.

Durante media hora, la locutora Gisela Castillo guió la charla en la que hablaron de lo que representa la fecha para ellas, hablaron sobre las redes y la exposición y también compartieron una reflexión final.

En la tarde-noche, la numerosa movilización recorrió las calles de la capital santacruceña. Foto: José Silva/La Opinión Austral

La comunicadoras recordaron cómo fueron sus crianzas y adolescencias. Desde si existían limitaciones en los juguetes por su género, la información sobre sexualidad que recibieron y también la responsabilidad compartida entre amigas al avisarse que llegaron “bien”, es decir a salvo.

“Sentís que asegurarte que tu amiga haya llegado bien a destino es parte de tu trabajo”, señaló Victoria y recordó una oportunidad cuando la mamá de una amiga le preguntó cómo no sabía dónde estaba su hija.

“Yo tenía que saber porque ¿en qué otra persona puede confiar si no soy yo? si todo el tiempo estás fijándote de que no te hayan puesto una cosa en el vaso o que no te toquen. Tu amiga es la única persona a la que podes recurrir y pedir ayuda, es terrible lo que estoy diciendo porque parece que todas las personas que te rodean son potenciales victimarios, pero a las mujeres nos criaron con esa realidad“, explicó.

“Somos el grito de las que ya no están”, el cartel de una de las mujeres. Foto: José Silva/La Opinión Austral

La conducta que expone Victoria es común a un gran número de mujeres que sabe que es necesario cuidarse de los extraños, pero más del círculo cercano.

De acuerdo al Observatorio “Mujeres, Disidencias, Derechos” de Mumalá, el 1° de enero al 30 de mayo de 2026, hubo 105 femicidios, de los cuales el 60% fue cometido por la pareja, expareja o familiar, entre ellos se puede mencionar el del Chiara Páez con el que inició el #NiUnaMenos, o el más reciente de Agostina Vega en Córdoba. Los ejemplos sobran.

11 años del #3J

“Nos dijeron: ‘Vayan y cubran’ como si fuese una especie de trabajo práctico y fue la primera vez que tuve la oportunidad de estar con otras mujeres. Muchísima gente llevaba sus pancartas y buscaba representar sus pérdidas, sus búsquedas de justicia, fue muy significativo”, recordó Victoria sobre el primer #NiUnaMenos del que participó cuando era estudiante.

“Fue una convocatoria que parecía casi espontánea, si bien obviamente fueron los feminismos los que convocaron, fue de un día para el otro y había muchísimo movimiento. Para mí también fue muy especial haber sido parte de esa gran ola que después vino con la legalización del aborto y la presencia en las calles”, manifestó.

A más de una década de la primera movilización, comentó que “ver el retroceso y que seguimos hablando de lo mismo, es un poco desalentador, no obstante el reclamo persiste y los nombres cambian, son cada vez más, pero el reclamo es el mismo: no queremos perder a una chica cada 31 horas“.

Por su parte, Agostina lamentó que “sea un tema que hay que reivindicarlo cada 3 de junio, es un día más de lucha, es un día donde buscamos visibilizar cosas por las que ya no deberíamos estar luchando las mujeres, pero acá estamos y es un día donde nos reunimos para poder visibilizar muchas injusticias”.

Candela, quien co-conduce el streaming “Fuera del Aire”, que se transmite por los canales de YouTube y Twitch del Grupo La Opinión Austral, expresó “me moviliza mucho que la mayoría de todos estos casos, los casos más extremos que terminan en muertes, pero incluso los pasos previos: la violencia física, la violencia verbal y demás, la noto cada vez más en mi rango etario y perpetuado también por varones de mi edad. Me preocupa que pasa mucho en generaciones jóvenes, incluso más chicas que la mía que se supone que ya tendrían que tener ese cambio de mentalidad”.

Redes y exposición

Victoria, quien co-conduce el programa “La Mañana de LU12” , que se emite por Radio LU12 AM680, YouTube y Facebook, y realiza reels en las redes sociales, consideró que la exposición “es un arma de doble filo”.

“Hay gente que da muy buenas devoluciones acerca de distintos temas, pero por el otro lado también abre al comentario que sólo busca herir, busca herir porque sos mujer, busca herir porque por ahí pone el foco en algo físico, más allá del contenido, más allá del trabajo que tiene detrás, entonces hay algo de la sobreexposición que se tiene hoy con lo que todavía no termino de saber si estoy amigada”, explicó.

En esta linea, consideró que “no está bueno aceptar y dar por sentado que una tiene que estar de acuerdo con que básicamente te barden, recibir críticas por críticas”.

Asimismo, comentó que “a veces hasta dudás de quién hace esos comentarios, ¿es una persona, es un bot, es una persona que está aburrida, no está escuchando lo que decimos, de dónde sale esa bronca?”.

Por su parte, Agostina, sostuvo que es un tema de conversación. “No la naturalizamos, pero sí es aceptar que son reglas del juego. Es una violencia pasiva, por qué tener que aceptar algo que no tiene nada que ver con lo que uno está haciendo, ya sea en un lugar de trabajo o exposición de tu vida tuya, pero son cosas que ocurren. Que sea una realidad no significa que esté bien. Ya estoy un poco acostumbrada en el sentido de que no es algo que a mí me genere una emoción negativa o angustia, pero es algo que no debería pasar”.

Victoria planteó que “la lucha es en contra de la violencia machista, más allá de quien la ejecute, en la mayoría de los casos son hombres, pero la perspectiva machista que habilita a actuar de esa manera también puede ser de las mujeres. Me parece que eso es lo interesante de desandar el famoso deconstruirse que hace muchos años que no se menciona y en su momento era el tema de conversación, la deconstrucción va en ese sentido”.

“En los últimos tiempos hay una cierta confusión con los límites en cuanto a la libertad de expresión que permite que este tipo de discursos violentos, más que nada una violencia misógina, se siga perpetuando, pero personalmente creo que falta esa delimitación de cuándo es libertad de expresión y cuándo ya se convierte en un ataque“, observó Candela.

Sobre las principales preocupaciones, Agostina sostuvo que “radica todo en el poder, creo que desde ahí se puede regular, a partir de las leyes. Creo que hay mucho cinismo en la promoción de las políticas públicas que se hace en cuanto a la seguridad y a la violencia”.

“En un flyer, en una publicidad, se ve muy linda, pero a fines prácticos, acá están los femicidios todo el tiempo”, marcó.

Asimismo, se refirió a la revictimización y mencionó la experiencia de su hermana. “A través de un tío nuestro, a los 11 años,sufre un abuso. Esto está judicializado y la causa quedó en pausa a partir de que él inició una carpeta psiquiátrica y eso no permite avanzar con ciertos protocolos. La víctima tuvo que atravesar un montón de peritajes y los tiene que seguir haciendo, nunca se pausó nada“, expuso.

“Hay algunas cuestiones que la victima atraviesa, donde vuelve a sufrir la violencia que es horrible por eso creo que muchas personas desisten de denunciar”, analizó.

En este contexto, también observaron la insistencia en el cuestionamiento social hacia las víctimas.

“Teníamos que el consenso social de que la víctima es víctima, ni buena ni mala, y que el foco tiene que estar puesto en el victimario, y de repente volvemos a preguntarnos qué hacía una chica de 14 años en la casa de un hombre”, comentó Victoria.

En cuanto a las mujeres ocupando espacios, Victoria manifestó: “Creo que el concepto ‘techo de cristal’ existió históricamente y hoy persiste. Si bien puede ser que más mujeres pueden ocupar roles de liderazgo, siguen luchando contra las mismas estructuras por parte de los subalternos, quienes están debajo de ellas o en las formas que tienen que pedir que se hagan las cosas”.

Me parece que siguen habiendo ciertas percepciones de cómo pedir algo, cómo tenés que actuar, que tenés que ser firme, no podés ser simpática porque te van a tomar por tal manera o por tal otra”, ejemplificó.

“No es sólo una líder, es una ‘mujer líder’ entonces creo que ahí está la cuestión”, remarcó sobre cómo se cuestiona a las mujeres en roles de poder.

Lo que vendrá

Para finalizar, las comunicadoras cerraron con un mensaje.

Hay que seguir luchando porque tiene que haber un futuro mejor para las mujeres que van a venir. Ojalá que las mujeres podamos estar más en lugares de liderazgo, jerarquización y de mucho poder”, expresó Agostina.

Por su parte, Candela planteó la relevancia de cuestionar la comunicación. “Es importante revisar algunos tratos que una ya tiene normalizados, se habla de los micromachismos, no dejan de ser violencias sea cual sea el ámbito”, apuntó.

“Frente a la mínima percepción de que algo no esta bien siempre va a haber otra mujer que te va a creer, por eso es una lucha colectiva, lo que no quita que se siga hablando de estas cosas con tu compañero de trabajo, con tu pareja, seguir explicando los motivos agota, pero es necesario. Es entre todas“, culminó Victoria.

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