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La Cámara de Diputados de Santa Cruz comenzó a analizar un proyecto de ley que busca instituir el 28 de mayo como el Día Provincial del Investigador e Historiador Santacruceño. La propuesta apunta a reconocer el trabajo de quienes se dedican a investigar, preservar y difundir la historia de la provincia, y toma como figura emblemática a Mario Echeverría Baleta, uno de los máximos referentes culturales santacruceños.
La iniciativa fue presentada por el diputado Pedro Muñoz, de la Coalición Cívica ARI, a partir de una propuesta impulsada por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) filial Santa Cruz.
Según el texto legislativo, la fecha elegida coincide con el nacimiento de Echeverría Baleta, ocurrido el 28 de mayo de 1938 en El Calafate, y busca destacar su trayectoria como investigador, escritor, museólogo y defensor del patrimonio histórico y cultural de la Patagonia.
Una vida dedicada a la historia santacruceña
Nacido en el seno de una familia pionera, Mario Echeverría Baleta creció en una región profundamente vinculada a la historia y a los pueblos originarios. Desde muy joven mantuvo contacto con integrantes del pueblo tehuelche, una experiencia que marcaría el rumbo de gran parte de su obra.
A lo largo de décadas realizó un importante trabajo de recopilación y difusión de conocimientos vinculados a las comunidades originarias de la Patagonia. Investigó costumbres, tradiciones, relatos, expresiones artísticas y aspectos de la vida cotidiana de los tehuelches, convirtiéndose en una referencia obligada para quienes estudian la historia regional.
Tras finalizar sus estudios secundarios en Río Gallegos y formarse como profesor de Educación Física, regresó a Santa Cruz para desarrollar tareas docentes. Paralelamente trabajó como dibujante técnico y topógrafo en Vialidad Provincial, mientras ampliaba sus conocimientos en disciplinas como museología, antropología y geología.
Uno de los capítulos más destacados de su trayectoria estuvo ligado al Museo Regional Provincial Padre Manuel Jesús Molina, donde impulsó importantes avances en las áreas de arqueología, paleontología y conservación del patrimonio provincial.
Su aporte a la memoria colectiva
Entre los fundamentos del proyecto también se destaca la participación de Echeverría Baleta en la reconstrucción de hechos fundamentales de la historia santacruceña.
Su conocimiento del territorio fue una herramienta valiosa para las investigaciones que llevó adelante el historiador Osvaldo Bayer sobre las huelgas obreras de 1920 y 1921. Gracias a su aporte, se pudieron identificar lugares, testimonios y referencias vinculadas a los fusilamientos de trabajadores rurales ocurridos durante aquellos años.
Además, integró la Comisión por la Memoria de las Huelgas de 1921 y colaboró en distintas iniciativas destinadas a mantener vivo el recuerdo de aquellos acontecimientos que marcaron la historia de la Patagonia.
Su compromiso también alcanzó la preservación de sitios históricos y arqueológicos de relevancia provincial. Participó en acciones para proteger lugares emblemáticos como los geoglifos de Cerro Gualicho y la Cueva de las Manos, además de impulsar investigaciones sobre antiguos asentamientos humanos en la región.
Otro de sus aportes reconocidos fue la promoción de nombres de origen tehuelche dentro de los registros oficiales, contribuyendo a fortalecer la identidad cultural de los pueblos originarios.
Un legado vigente
La obra de Mario Echeverría Baleta incluye más de veinte publicaciones dedicadas a la historia, la geografía, las tradiciones y la cultura patagónica. Sus investigaciones forman parte de bibliotecas, museos y archivos especializados de toda la provincia.
Para los impulsores de la iniciativa, su trayectoria representa el ejemplo de una vida dedicada a rescatar y transmitir la memoria colectiva de Santa Cruz, razón por la cual consideran que su nombre debe estar asociado a una fecha de reconocimiento permanente.
Un emotivo reencuentro
El legado de Mario Echeverría Baleta también quedó reflejado en una historia que conmovió al ámbito cultural santacruceño y que fue tiempo atrás por La Opinión Austral.
Durante la Feria del Libro Infantil y Juvenil realizada en Río Gallegos, se produjo un inesperado reencuentro con la memoria de su gran amigo, el escritor Héctor Rodolfo “Lobo” Peña.
La historia comenzó cuando Graciela Echeverría, hija del investigador, descubrió en un stand atendido por Marcelo Morel, conocido como “Yaka, el cazador de libros”, antiguos ejemplares, manuscritos y dedicatorias pertenecientes al reconocido autor santacruceño.
La emoción fue inmediata. Mario Echeverría Baleta visitó el lugar y volvió a encontrarse con textos, anotaciones y recuerdos de quien había sido su compañero de banco durante toda la escuela primaria.
“Compartimos desde primer grado, nos sentamos juntos hasta que terminamos la escuela primaria”, recordó entonces con emoción.
Aquella escena permitió revivir una amistad que atravesó décadas y quedó inmortalizada entre libros, fotografías y recuerdos. Para muchos, fue una muestra más del profundo vínculo que unió a dos de las figuras más importantes de la cultura santacruceña.
Lo que viene
El proyecto para instituir el Día Provincial del Investigador e Historiador Santacruceño deberá ahora ser tratado en las comisiones legislativas correspondientes antes de llegar al recinto.
De aprobarse, cada 28 de mayo la provincia rendirá homenaje no sólo a Mario Echeverría Baleta, sino también a todos aquellos investigadores, historiadores y trabajadores de la cultura que contribuyen a preservar la memoria y la identidad de Santa Cruz para las futuras generaciones.
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