Este viernes continúa el velorio de José y Leo, los dos niños que fueron arrastrados por la corriente el pasado domingo en la zona de Palermo Aike y cuyos cuerpos fueron encontrados este jueves, tras cinco días de intensa búsqueda por parte de los equipos de rescate.

El Club Talleres abrió sus puertas durante toda la noche para acompañar a las familias en este difícil momento. El velorio comenzó el jueves a las 19:30 y, desde las 20, numerosas personas se acercaron a las instalaciones para despedir a los pequeños. Entre los primeros en llegar estuvieron profesores y compañeros del club, institución a la que ambos niños estaban profundamente vinculados desde pequeños.

Durante la madrugada, el acompañamiento continuó con familiares cercanos y personas allegadas. Los padres permanecieron en el lugar hasta las primeras horas de la mañana, cuando se retiraron momentáneamente para descansar.

La noticia generó una profunda conmoción en Río Gallegos y en distintos puntos de Santa Cruz. El dolor de la comunidad también se hizo sentir durante la conferencia de prensa de los equipos que participaron del operativo de búsqueda, cuyos integrantes manifestaron su pesar al recordar el objetivo que los movilizó durante esos días: encontrar a los niños y poder entregarlos a sus familias para que pudieran despedirlos.

Bandera a media asta por José y Leo, en la Plaza San Martín. FOTO: LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL

En señal de duelo, el Gobierno de Santa Cruz decretó dos días de duelo provincial. La Municipalidad de Río Gallegos ya había adoptado la misma medida y distintos municipios de la provincia se sumaron al acompañamiento. Durante estas jornadas, las banderas permanecerán izadas a media asta.

Uno de los espacios más afectados por la pérdida es el Club Talleres, donde José y Leo encontraron desde muy pequeños un lugar de pertenencia y desarrollaron su pasión por el fútbol. Sus profesores y compañeros atraviesan horas de profundo dolor y, por el momento, prefieren mantener el silencio ante la tragedia.

José tenía, además, un proyecto deportivo y educativo para el próximo año. Había surgido la posibilidad de continuar su formación futbolística en la CAI de Comodoro Rivadavia, en Chubut. La familia también había previsto su traslado a esa ciudad para que pudiera comenzar sus estudios secundarios en una escuela industrial, mientras avanzaba con su sueño de jugar al fútbol.

En medio de este escenario de tristeza, la familia continúa recibiendo acompañamiento sanitario y asistencia psicológica para afrontar la pérdida irreparable.

Según lo previsto, alrededor de las 16:30 de este viernes los cuerpos de José y Leo serán trasladados al cementerio local para su descanso eterno, en una jornada marcada por el dolor y las muestras de solidaridad de una comunidad que todavía intenta asimilar la tragedia.

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