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Hay olor a pintura, cartón, pegamento y trabajo. También hay mates que van y vienen, familias que se acercan para dar una mano y estudiantes que, entre clases y largas jornadas, despliegan ensu carroza todo lo aprendido en su formación artística.

En el Colegio Polivalente de Arte de Río Gallegos, los alumnos de quinto año atraviesan los últimos días de preparación para una jornada que tendrá un significado especial: después de 12 años, la institución volverá a participar del tradicional desfile de Primavera.

La cita será este sábado 19 de septiembre, en el marco de la Primavera Fest, una de las celebraciones tradicionales de Río Gallegos que reúne a estudiantes, instituciones y vecinos de la ciudad.

Y el regreso del Polivalente no será discreto.

La propuesta de los estudiantes se llama “Dragones del Sur” y está inspirada en un cuadro histórico que forma parte de la identidad de la escuela.

Dos grandes dragones, uno rojo y otro negro, serán los protagonistas de la propuesta del Polivalente de Arte. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

La carroza estará protagonizada por dos grandes dragones, uno rojo y otro negro. Según explicaron las estudiantes al móvil de La Opinión Austral, las figuras forman la sigla CAPA, en referencia al Colegio Polivalente de Arte.

La idea surgió entre los propios alumnos. Hubo distintas propuestas, pero finalmente eligieron una que, según contaron, sentían que representaba de mejor manera a la institución.

El resultado empieza a tomar forma entre estructuras metálicas, cartón, pintura, escamas y luces.

Algunos estudiantes se ocupan de cortar las piezas; otros pintan, pegan, sueldan o dan volumen a las distintas partes de los dragones. Incluso los ojos tendrán iluminación, con luces conectadas mediante cables a un pequeño motor.

Los ojos de uno de los dragones tendrán iluminación propia, otro de los detalles que los alumnos incorporaron a la obra. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

“Estamos dándole volumen a lo que es la cara”, explicó Morena mientras mostraba parte del trabajo realizado con escamas de cartón.

En otro sector del taller, Flavia cortaba piezas que luego serían utilizadas para completar la cabeza del dragón.

Las escamas de los dragones son elaboradas artesanalmente por los propios estudiantes. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Cinco meses de trabajo

La construcción comenzó en abril y atravesó incluso las vacaciones de invierno. Las jornadas comienzan entre las 7:30 y 8:30 de la mañana y suelen extenderse hasta las 17:30. Los estudiantes alternan el trabajo de la carroza con sus obligaciones escolares y realizan pausas para desayunar y almorzar.

“Es estresante porque ya nos falta muy poco. Es el último tirón”, contó Briana, una de las alumnas que participa del proyecto.

Pero detrás del cansancio también aparece el orgullo de estar haciendo algo que quedará como parte de la historia de la escuela.

Brianna, alumna de quinto año, participa de la construcción de la carroza. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Para los estudiantes de quinto año, el regreso a las carrozas tiene además un significado especial: será una manera de cerrar su paso por el Polivalente dejando una huella para las próximas generaciones. “Después de tantos años es representar al Polivalente”, resumió Briana.

Aprender a soldar, medir y construir

El proyecto excedió ampliamente la tradicional idea de una carroza hecha con cartón y papel.

Los estudiantes aprendieron técnicas vinculadas a la construcción y al trabajo artístico. Con el acompañamiento de sus docentes y del artista Matías Molina, aprendieron a soldar, cortar, realizar soportes y utilizar herramientas de medición como el escalímetro y el transportador.

Para la profesora Ana Copto, una de las docentes que acompaña el proyecto, el desafío también tiene una dimensión pedagógica. “Más allá de que sea carroza, nosotros estamos haciendo obra de arte”, explicó.

El proyecto fue planteado desde una perspectiva sociocomunitaria y solidaria, con el trabajo colectivo como uno de sus principales ejes.

La profesora Ana Copto destacó el valor pedagógico del proyecto. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

“El Poli vuelve”: recuperar una tradición

El regreso a las carrozas comenzó a gestarse a partir de una inquietud de los propios estudiantes.

Después de 12 años sin participar, el desafío fue recuperar una tradición que había quedado en pausa. “Somos un colegio de arte y hacer carrozas es algo que es parte del colegio”, reflexionó Juliana, una de las alumnas.

La estudiante también destacó que sostener un proyecto de estas características requiere muchas horas y compromiso, algo que no siempre resulta sencillo de compatibilizar con las obligaciones escolares. Por eso, para el grupo, la carroza representa mucho más que una participación en un desfile, es una oportunidad para recuperar una tradición y, al mismo tiempo, transmitirla a quienes vienen detrás.

Juliana destacó la emoción de volver a representar al Polivalente de Arte en el tradicional desfile de carrozas de Río Gallegos. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Durante las jornadas de trabajo, los alumnos reconocen que hubo diferencias y discusiones, pero también destacan que pudieron dejarlas de lado para alcanzar un objetivo común.

“De eso se trata en la vida: trabajar en equipo, siempre vamos a tener que trabajar en comunidad”, señalaron.

Las familias también tuvieron un papel importante. La cooperadora de padres, conformada este año, colaboró con la compra de hierros y otros materiales necesarios para la estructura.

Entre pintura, cartón y herramientas, los estudiantes avanzan con los últimos trabajos antes del gran desfile. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Además, las familias aportaron comida y acompañamiento durante las extensas jornadas de construcción.

El acompañamiento de La Opinión Austral

En uno de los sectores del taller también se podía ver papel de La Opinión Austral, utilizado como parte del proceso de construcción.

Los estudiantes adelantaron además que llevarán una bandera del medio durante la presentación, como reconocimiento al acompañamiento recibido para concretar el proyecto.

El objetivo es participar y dejar una huella

Aunque la competencia forma parte del espíritu del desfile, desde el Polivalente remarcaron que ganar no es el objetivo principal.

La propuesta se encuentra enmarcada en un proyecto sociocomunitario solidario. Por eso, en caso de obtener un premio económico, la intención es destinarlo a ONGs que brindan asistencia en distintos barrios de Río Gallegos.

“Si llegásemos a ganar, este dinero va para protectoras de animales y para comedores”, explicó la profesora Copto.

La prioridad, sin embargo, es otra: volver a participar. “Nosotros queremos representar al Polivalente que nos ha dado todo”, expresó la docente, quien además es exalumna de la institución.

La carroza será presentada como “Dragones del Sur” y el grupo tiene previsto concentrarse a las 20 horas del sábado en la zona de avenida Presidente Néstor Kirchner y Córdoba.

Los estudiantes también prepararon una propuesta estética para acompañar la carroza: remera roja, pantalón negro y, de manera opcional, maquillaje inspirado en dragones.

El grupo será la carroza número dos y espera llegar con toda la estructura montada para comenzar su recorrido.

Mientras tanto, en el Polivalente continúan los últimos trabajos. Se pintan dientes, se cortan escamas, se completan las cabezas y se ajustan los últimos detalles.

Después de 12 años, el “Poli” vuelve a las carrozas.

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