Durante el izamiento dominical, estudiantes del IPES se hicieron presentes para exponer públicamente una problemática que, según explicaron, se profundizó durante los últimos días.
Camila, estudiante y delegada del instituto,en diálogo con La Opinión Austral, relató que el reclamo comenzó el jueves por la noche, cuando recibieron la comunicación de que debían entregar los espacios que actualmente utilizan bedelía y coordinación de carreras.
“El reclamo inicialmente comenzó el jueves a la noche, cuando se nos comunicó que teníamos que entregar el espacio de bedelía y de coordinación de carreras. Es una situación que se pudo dialogar y se pudo frenar, pero lo que hizo fue acrecentar este temor que tenemos: que así como nos sacan un día la bedelía, nos pueden sacar rápidamente del edificio directamente”, explicó.
Aunque la situación puntual pudo ser frenada a partir del diálogo, para los estudiantes el episodio volvió a poner sobre la mesa una preocupación que consideran más profunda: la falta de un edificio propio para el nivel superior.
“El reclamo que estamos haciendo hoy y que estamos tratando de unirnos para llevar adelante, es pedir un edificio propio. Es una deuda que tiene el IPES. Estuvimos mucho tiempo en el Guatemala, después nos pasaron de un día para el otro a la Escuela N° 1 y volvimos nuevamente, también de un día para el otro, a la Escuela Guatemala”, señaló Camila.
La convivencia entre cuatro instituciones
Uno de los principales argumentos de los estudiantes es que el edificio de la Escuela República de Guatemala debe ser utilizado por cuatro instituciones, lo que genera una constante superposición de actividades.
La delegada aclaró que el reclamo no apunta contra las otras comunidades educativas, sino contra la falta de infraestructura suficiente para garantizar el funcionamiento de todas.
“Las condiciones no están dadas para que curse el IPES junto con la primaria, con el secundario y con el EIPE. Es muy difícil la convivencia entre cuatro instituciones, no por las peleas que haya internas, porque no es que haya conflictos entre nosotros y se puede dialogar, sino porque es inviable transitar desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche cuatro instituciones”, explicó.
El IPES cuenta con alrededor de 200 estudiantes y desarrolla sus actividades durante la tarde y la noche. Las clases comienzan a las 18:30 y finalizan a las 00:10.
Para los estudiantes, esa franja horaria vuelve todavía más compleja la situación, especialmente por las condiciones de salida del establecimiento.
“Nosotros entramos a las 18:30 y salimos a las 00:10. Ahora coincidimos con el horario de salida de la primaria porque tienen jornada extendida. Eso también es un problema porque por el tránsito de los padres y todo eso, nosotros a veces llegamos tarde porque no podemos estacionar o acercarnos al instituto”, relató.
El problema del transporte después de la medianoche
La finalización de las clases cerca de la medianoche también genera preocupación entre los estudiantes, particularmente entre quienes deben trasladarse caminando para acceder al transporte público.
“El horario de salida nos perjudica muchísimo por el tema de los colectivos. Nuestras compañeras tienen que caminar en la oscuridad hasta el Salesiano o hasta el Obispado para tomarse el último colectivo que haya. No hay iluminación y hay problemas de seguridad“, describió Camila.
La estudiante sostuvo que la situación se vuelve todavía más compleja durante los fines de semana.
“Los fines de semana, cuando ya salimos, hay gente en la ría tomando, hay gente en la ría haciendo picadas y es peligroso. A una compañera en junio la quisieron asaltar. En abril rompieron autos, rompieron vidrios de autos y en una semana rompieron tres vidrios de tres autos distintos”, contó.
En ese sentido, sintetizó el planteo de los estudiantes con una frase: “Estamos medio en tierra de nadie. Necesitamos que nos escuchen“.
Malas condiciones edilicias
Además de la seguridad, los estudiantes enumeraron diferentes problemas relacionados con el estado y las condiciones de la Escuela República de Guatemala.
Entre ellos mencionaron los baños, la calefacción, las ventanas y la falta de espacios propios para el desarrollo de actividades académicas y administrativas.
“No es que solamente tengamos el problema de compartir el edificio. Tenemos problemas concretos de infraestructura. No tenemos ni kiosco, no tenemos paradas de colectivo cerca, los baños están muy mal y la calefacción es o te morís de frío o te morís de calor”, sostuvo.
La delegada también se refirió a las condiciones de las aulas.
“No hay un aula que no tenga una ventana con alambres. Entonces, no queremos que esto se naturalice. No queremos que porque se devolvió el espacio de bedelía tengamos que seguir funcionando de esta manera. El reclamo se mantiene porque el problema de fondo sigue estando”, afirmó.
Otro de los espacios que, según explicó, no puede utilizarse adecuadamente es la biblioteca.
“No tenemos nuestra biblioteca porque no tenemos calefacción. Entonces, necesitamos un edificio propio para poder tener una cursada de calidad. Nuestro reclamo es por eso hoy”, remarcó.
Cuántas aulas necesita el IPES
Durante el reclamo también se planteó la necesidad concreta de contar con una infraestructura acorde a la cantidad de carreras y cátedras que funcionan en el instituto.
Según estimaron los estudiantes, serían necesarias alrededor de 30 aulas, además de oficinas y otros espacios institucionales.
“Serán alrededor de 30 aulas por las cátedras que tenemos. Son alrededor de 30, más las oficinas de bedelía, rectoría, secretaría y coordinación. También la gente de mantenimiento necesita su espacio y el centro de estudiantes hoy no tiene un espacio propio para poder funcionar”, detalló Camila.
La falta de espacios también repercute en situaciones particulares que requieren accesibilidad.
Distribución de aulas
Actualmente, el IPES utiliza principalmente espacios ubicados en el primer y segundo piso, mientras que determinadas áreas de la planta baja están destinadas a otra institución.
Esto, según explicaron, puede impedir que algunas personas puedan desarrollar normalmente su cursada.
“Funcionamos en el primer piso y en el segundo piso. Si una compañera está embarazada o un estudiante o un docente se quiebra, no pueden cursar porque no podemos ocupar las aulas de la planta baja, porque están designadas para el EIPE. Entonces, se les ve interrumpida su cursada”, explicó.
Para los estudiantes, esto demuestra que la problemática no puede resolverse únicamente recuperando determinados espacios dentro del edificio.
“No podemos naturalizar que porque se devolvió bedelía tenemos que seguir así. El reclamo se mantiene porque necesitamos un espacio que realmente esté preparado para una institución de nivel superior”, sostuvo.
El reclamo ante el Consejo Provincial de Educación
Camila recordó que durante julio los estudiantes ya habían planteado la situación ante autoridades del área de Educación.
“En algún momento tuvimos una conversación en julio con la directora de Nivel Superior. Hicimos el reclamo sobre la situación edilicia que hay en el República de Guatemala y hablamos de la situación de convivir entre cuatro instituciones”, relató.
Según explicó, desde el instituto recibieron una respuesta vinculada con el carácter histórico que tiene la Escuela Guatemala para el IPES.
Sin embargo, los estudiantes consideran que esa condición histórica no alcanza para resolver las dificultades actuales.
“La respuesta fue un relato medio romantizador de la situación, de que el Guatemala es la casa histórica del IPES. Pero la realidad es que hay que transitar y hay que vivir en el Guatemala y es muy duro. Una cosa es decir que es nuestra casa histórica y otra cosa es garantizar que podamos estudiar ahí en condiciones dignas”, cuestionó.
En ese sentido, remarcó que el reclamo no pretende generar un enfrentamiento con las demás instituciones que utilizan el edificio.
“No queremos que se haga un reclamo y una disputa entre instituciones. Nosotros no queremos sacarle el espacio a nadie. Lo que queremos es reclamarle al Gobierno provincial que se haga cargo de la educación de los chicos y de los adultos y que garantice que podamos tener una formación de calidad”, afirmó.
“Queremos recibirnos y trabajar”
La estudiante explicó que detrás del pedido de infraestructura hay una demanda vinculada directamente con el derecho a estudiar y a completar una carrera profesional.
“Nosotros queremos recibirnos, queremos trabajar y queremos tener una formación de calidad. No estamos pidiendo algo extraordinario. Estamos pidiendo poder estudiar en condiciones dignas, tener nuestras aulas, nuestra biblioteca, nuestros espacios institucionales y poder salir de cursar y volver a nuestras casas de manera segura”, expresó.
Y agregó: “No por ser nivel superior pueden abandonarnos así. Somos alrededor de 200 estudiantes, tenemos docentes, tenemos carreras y tenemos un proyecto de vida puesto en esta institución. Necesitamos que nos escuchen”.
Qué medidas podrían tomar los estudiantes
El reclamo continuará durante las próximas semanas. Luego de la sentada realizada en la Escuela República de Guatemala y de la presencia en el izamiento dominical, los estudiantes anticiparon que definirán nuevas acciones.
“Vamos a reunirnos seguramente en asamblea en estas semanas y vamos a comunicarlo por las redes del centro de estudiantes Dussel para poder seguir con el reclamo más adelante. La idea es organizarnos y continuar visibilizando esta situación hasta que tengamos una respuesta”, adelantó Camila.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

