Yolanda Odesia Gómez (91), a quien sus afectos llaman “Lula” y los riogalleguenses la conocen como la “Abuela la-la-la-la-la”, nació en 1934 en Buenos Aires. A los 17 años se casó con Ernesto Cruz y se mudó a Santa Cruz. Tuvo dos hijos y con el tiempo, llegaron tres nietos y una bisnieta.
“Fue un viaje tremendo, en colectivo hasta San Julián”, recordó en una entrevista exclusiva con el Grupo La Opinión Austral, localidad que en la década de los cincuenta, describió, “era una cosa terrible, no había luz, no había agua, estaba todo nevado, escarchado”.
“Extrañaba mucho, lloraba todo el día. Mi marido se iba a trabajar y yo lloraba porque extrañaba a mi familia, así que empezó a llevarme a trabajar con él para que no estuviera sola en la casa, nos habían dado una casa tremendamente grande. Teníamos que sacar agua del aljibe porque no había agua corriente, había faroles que teníamos que prender y todas esas cosas. Se trabajaba mucho para vivir“, explicó.

Allí vivieron cerca de 15 años, luego su esposo estuvo trabajando ocho más en Astra, km. 20 en Comodoro Rivadavia, donde había agua corriente y luz. “Era más lindo, me gustaba más”, afirmó.
Enviudó joven en la ciudad chubutense y cuando a principios de la década de los ochenta su hijo, Ernesto Cruz (h.), fue elegido diputado, se mudó a Río Gallegos. “Lo extraño mucho”, expresó sobre el histórico dirigente de la UCR fallecido en 2021.

La Opinión Austral: ¿Cómo empezó a a seguir a la selección?
Yolanda Gómez: Y porque me gusta, me gusta Messi.
LOA: ¿Fue con el Mundial 2022?
YG: Ya venía mirando, pero no tanto. Antes me daba un poco de vergüenza el reportaje, pero ahora sí, porque ya les había dicho que no antes. Salgo como salga. Tengo 91 años.

LOA: ¿Y cómo surgió salir a festejar a la ventana?
YG: Siempre salgo en esta ventana (NdR: la ventana da al mástil central de Río Gallegos). Cuando estaba en otro departamento en calle Alcorta no tenía para mirar para afuera. Así que desde que estoy acá, siempre. Los domingos, cuando izan la bandera, abro la ventana y canto con ellos hasta que termina, aplaudo con ellos. Y después ya me pongo a hacer mi comida.

LOA: ¿Qué recuerda del Mundial 2022?
YG: Mis hijos venían a mirar los partidos acá, los veía cuando gritaban, entonces me empecé a entusiasmar también. Estaba haciendo la comida, sirviéndoles algo a ellos y yo: “A ver, ¿qué pasó? ¿Quién hizo el gol?”. Y ahí, Messi. Yo, siempre con Messi.
LOA: ¿El interés por Messi surgió ahí?
YG: Sí, también, pero todos son jugadores y los quiero a todos.

LOA: ¿Pudo ver el primer partido?
YG: Era tarde, eran las doce de la noche cuando terminó, vino gente, pero yo, como estaba con gripe, no me atreví a levantarme de la cama. Tengo televisor en el dormitorio y vi desde la cama todo el partido. Cuando hacía un gol, dos goles, tres goles. ¿Te imaginas? Salté de la cama. Entonces vine y miré por la ventana, había poca gente.
LOA: Ah, se levantó de la cama para mirar…
YG: Sí, me levanté, vine y miré desde la ventana. Quería vestirme y dije: “No, y si después me agarra una gripe más fuerte”, porque al estar bien calentita… Y con el frío de la ventana. Y digo: “No, me voy a enfermar, mejor no”. Esperamos el otro partido.

LOA: El segundo partido será a las 14:00
YG: Claro, ahí sí, capaz que me tiro de la ventana.
LOA: Y cuando la ven en la ventana, ¿la saludan, le cantan?
YG: Sí, todo. Cuando yo abro la ventana: “Abuela, la-la, abuela, la-la”. Hasta el portero, dice: “Ahí viene la abuela la-la”.
LOA: ¿Qué expectativas tiene para este mundial?
YG: Creo que va a andar, vamos a ganar, estamos haciendo fuerza.
LOA: ¿Tiene cábalas?
YG: No, pero yo digo que sí, que vamos a ganar.
LOA: ¿Reza?
YG: No, tampoco. Soy católica, pero no rezo. A veces hay que pedirle al Señor, hay que pedirle alguna ayuda.
LOA: Usted decía que tiene el gorro y la bandera que le regaló su hijo Ricardo, pero le está faltando una camiseta, eso lo podemos resolver, esta camiseta es para usted.
YG: ¡Ay, mirá! ¡Qué linda! Gracias. ¡Ay, qué hermosa! ¡Qué hermosa, mirá! Ahora estoy hecha.

LOA: Ahora está preparada para todos los partidos que vienen.
YG: Sí, mientras viva…
LOA: Hay para rato.
YG: Vamos a ver, con los 91…
LOA: Hay para rato. Por otro lado, si le tuviera que dejar un mensaje a la “Scaloneta”, a Messi, ¿qué les diría?
YG: Que lo quiero y que estoy siempre, cuando está él, estoy prendida al televisor. Que tiene que ganar. “¡Dale, Messi, dale, Messi!”, como hacían mis hijos gritando acá. Me encanta. Y en el partido, tiene que ganar Argentina.
LOA: ¿Está con él?
YG: Estoy con él.
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