Los veteranos de guerra Luis Alfonzo Cabral, Víctor Ramón Acosta, Walter Rolón, Ricardo Luis Villordo, Julio César Moreira, Armando Franco Fernández, Juan Desiderio Barbona, Vicente Nicanor Sánchez, Félix Antonio Rivero, Francisco Fernández, Tomás Acosta Ederoto, Horacio Alberto López, Carlos Ignacio Reyero, Martín Serrudo, Juan Fernández, José Enrique Teijeiro, Francisco Ayala, Fidel Gómez, Julio Sotelo y Juan Carlos Benítez regresaron en la tarde de este sábado al continente después de seis días en las islas Malvinas.
Fue el séptimo contingente de la provincia de Corrientes que viajó acompañado por el coordinador Oscar Bordón y dos periodistas.
En su ingreso al Aeropuerto Internacional “Piloto Norberto Fernández” de Río Gallegos, la Banda del Ejército “Combatientes del Atlántico Sur” lo recibió con la Marcha de Malvinas.
Con sus banderas argentinas en las que se podía leer “Honor y gloria eterna a los bravos de Malvinas”, “Prohibido olvidar” y “Hoy y siempre, argentinas”, emocionados, los veteranos cantaron la marcha.
Luego, la banda también interpretó la Marcha de San Lorenzo y un par de chamames, oportunidad en la que algunas parejas salieron a bailar.
Un agradecimiento, de rodillas
“Es muy lindo porque nunca pensé que iba a volver, me sentí muy bien. No encontré mi posición”, compartió el veterano Juan Fernández de Corrientes Capital, a La Opinión Austral.
Sobre lo que vivió durante la guerra, afirmó: “Fue mucha responsabilidad. Estaba en el Batallón de Infantería de Marina N° 5 de Tierra del Fuego, estuve en Monte Tumbledown. Fui herido en combate, me pegó el 12 de junio y me sacaron al continente”.
“Me arrodillé porque soy cristiano y todo lo que le pedí a Dios y esto se lo había pedido hace mucho, ahora se me dio”, explicó sobre el gesto que tuvo tras ingresar al aeropuerto.
“En el cementerio también le agradecí cuando llegué. No importa donde sea y por eso me arrodillé. Dios me salvó la vida. Le pedí a Dios que vengan los ingleses, tenía mucha hambre, me doy vuelta y cayó una bomba, me golpeó la onda expansiva. Le pedía que no me deje inválido porque no quería vivir en silla de ruedas y eso, me lo dio”, contó.
Ricardo Luis Villordo, veterano de Infantería de Marina, oriundo de Santa Ana expresó que este regreso fue “una emoción”.
“Fui uno de los que tomamos Malvinas, tomamos el aeropuerto, el faro, casa de gobierno. Nos quedamos pocos días porque somos un batallón especializado en desembarque, tomamos las islas y dejamos al Ejército y al Batallón 5 para que nos cuiden las islas. Nosotros cumplimos el objetivo, nos vinimos para este lado para volver a desembarcar, los últimos días estábamos preparados para desembarcar, en paracaídas, había un promedio de vida del 5%”, repasó sobre lo sucedido en 1982.
“Estoy acá gracias a Dios y a la virgen de Itatí“, sostuvo y compartió que durante la estadía en las islas se bañó en la bahía de San Carlos “donde más daño le hicimos”.
Sobre el recibimiento en la capital provincial, Villordo reconoció: “Fue una sorpresa enorme, nos emocionamos un montón, espectacular. Damos las gracias al presidente del centro de veteranos. Tengo muchos compañeros que desembarcaron conmigo acá en Río Gallegos y más chubutenses en el barrio Ceferino Namuncura”.
Por último, el veterano de guerra reafirmó: “No hay que olvidar nunca Malvinas y hay que malvinizar las escuelas, en todos lados, que sientan esto que sentimos nosotros”.
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