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Una delegación de la Iglesia San Benito de Río Gallegos partió este domingo de madrugada desde el aeropuerto internacional Piloto Civil Norberto Fernández rumbo a Buenos Aires, para participar de las actividades previstas por la llegada del papa León XIV a la Argentina. La grupo reunió fondos durante varios meses para concretar el viaje y acompañar especialmente a sus integrantes más jóvenes. “Estamos súper felices porque podemos llevar a nuestra comunidad a esta visita”, expresó Rosana Ballon, secretaria de la parroquia, a La Opinión Austral antes de abordar el vuelo.
La expectativa y la emoción marcaron las primeras horas de este domingo para los integrantes de la delegación que salió desde la capital santacruceña. Entre los viajeros se encuentran Rosana Ballon, Mariela Aguila, María Ester Rodríguez, Estela Nolasco, la hermana Marilú y Lucía Ferreyra.
A ellas se suman Candela Peloso, de 17 años, y su mamá, además de Adriana Baiardi, quienes ya se encontraban en Buenos Aires a la espera de las actividades papales.
“Estoy súper nerviosa, ansiosa de todo”, reconoció Ballon.
Para hacer posible el viaje, la comunidad organizó distintas actividades solidarias y trabajó durante varios meses para reunir el dinero necesario para los pasajes y el alojamiento.
“Han colaborado muchísimo, hemos hecho eventos, las chicas vendían en la parroquia a la salida de las misas, en algunos eventos que han habido en la iglesia”, contó Rosana. Según explicó, comenzaron a juntar fondos y a pagar los gastos con dos o tres meses de anticipación. En Buenos Aires se alojarán en una casa que contrataron previamente.
Uno de los aspectos que destacaron desde la comunidad fue el esfuerzo colectivo para que los más jóvenes también pudieran participar de este encuentro. La intención fue que la experiencia no quedara limitada a los adultos, sino que alcanzara a las nuevas generaciones de la parroquia.
La expectativa por el mensaje del Papa: paz, unión y un lugar para los jóvenes
La llegada de León XIV había generado incertidumbre entre los fieles, luego de que el Pontífice debiera someterse a una cirugía el martes 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma. La intervención incluyó la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se encontraba un tumor diagnosticado como un adenocarcinoma pulmonar localizado, un tipo de cáncer de pulmón.
En ese contexto, Ballon recordó la angustia que atravesaron ante la posibilidad de que la visita no pudiera concretarse. “Creo que, como todos los católicos, nos generó mucha ansiedad, mucha angustia. El pensar que estábamos ya para verlo y se nos caía”, expresó. Sin embargo, la confirmación de su llegada renovó la alegría: “Gracias a Dios está acá. Hoy estuvimos todo el tiempo siguiendo las redes, las noticias, y sintiendo que cada vez estábamos más cerca”, contó.
Más allá de la posibilidad de ver al Pontífice, Ballon señaló que uno de los principales deseos es escuchar un mensaje que contribuya a fortalecer los vínculos sociales y comunitarios.
“Muchos dicen: ¿para qué? He leído en las redes muchos mensajes negativos. ‘¿Vamos a tener trabajo ahora y todo eso?’ Y no, no es eso, sino que se trata de unirnos, no solamente como comunidad de una determinada parroquia, sino como comunidad argentina”, reflexionó.
Y remarcó: “Nos hace tanta falta esta paz, esta unión. Y especialmente el mensaje es a los jóvenes”.
También prepararon una bandera especial para llevar a Buenos Aires. La Iglesia San Benito comprende la capilla de Ceferino y la capilla del Valle, por lo que decidieron incorporar sus referencias y el logo del encuentro, junto con mensajes y firmas de las familias que no pudieron viajar.
“Pensamos en esta bandera con el loguito del evento, el Papa, San Benito, del Valle, e hicimos firmar a las familias como una forma de llevarlos con nosotros, para todos aquellos que no pueden estar”, explicó Rosana.
La delegación permanecerá en Buenos Aires hasta el jueves. Antes de partir, Ballon dejó un agradecimiento especial para quienes hicieron posible la experiencia: “Especialmente a nuestra comunidad, que nos permitió que hagamos este viaje, y de ahí a nuestra familia, que nos van a bancar estos días”.
La carta de una niña para el Papa
La expectativa por la visita también se manifestó entre quienes no pudieron viajar. Camila Giovanna Luján, de 10 años, integrante de la comunidad de San Benito, preparó una carta de dos páginas dirigida al Papa y se la entregó al obispo Ignacio Medina, quien se ofreció a intentar hacérsela llegar.
“Le quería hacer unas preguntas y quería conocer un poco más cómo vive ser Papa”, contó la pequeña a La Opinión Austral. Entre sus inquietudes incluyó una pregunta particular: si León XIV había querido ser Papa cuando era niño.
En la carta también se presentó como integrante de la Comunidad de San Benito y le expresó que era muy bien recibido en la Argentina. “El obispo se puso muy feliz y dijo que iba a ver si se la podía lograr entregar”, contó.
Camila espera recibir una respuesta y dejó un mensaje especial para el Pontífice: “Me gustaría decirle que gracias por venir acá, que hace mucho que no venía acá a la Argentina y que es una persona muy especial”.
Además de la delegación parroquial, desde Río Gallegos también viajó un grupo del Movimiento Juvenil Salesiano, integrado por Carlos Abatte, Nicolás Rolón, Sophia Cabrera, Tomás Díaz, Agustina Villalonga, Delfina Corbett y Santiago Escalada. En Buenos Aires se sumará Araceli Escalada, mientras que Florencia Cárdenas participa como voluntaria.
Con una bandera cargada de mensajes, una carta de una niña y el acompañamiento de quienes quedaron en Santa Cruz, los representantes de Río Gallegos emprendieron el viaje con una expectativa que va más allá de un encuentro religioso: llevar la voz de su comunidad y regresar con las bendiciones y los mensajes de todos aquellos que los acompañan desde la distancia.
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