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La pasión por la Selección Argentina no conoce fronteras y Leonardo Fernández, un riogalleguense del barrio 366, es prueba de ello. A pocos minutos de ingresar al estadio de Atlanta para presenciar el esperado choque entre Argentina e Inglaterra, el santacruceño dialogó con Radio LU12 AM680 y compartió sus sensaciones desde la extensa fila de acceso al escenario deportivo.
“Es muy fuerte lo que le pasa a uno adentro. Ver a los ingleses acá, ver tantos argentinos… no me deja disfrutar todavía de los rascacielos, de los estadios y de la infraestructura de la ciudad. Creo que recién cuando salga de la cancha voy a caer de todo lo que estoy viviendo“, confesó con la voz entrecortada por la emoción.
Una travesía de miles de kilómetros
Llegar hasta Atlanta no fue sencillo. Fernández contó que emprendió el viaje en solitario y recorrió un extenso itinerario para cumplir el sueño de ver a la Selección. “Salí por Punta Arenas, volé hasta Puerto Montt, después Santiago, Lima y Miami. Allí me fue a buscar una amiga pingüina que vive en Sarasota y desde ahí viajé otras 18 horas en colectivo hasta Atlanta“, relató.
El esfuerzo, aseguró, valió la pena. Desde temprano esperaba el ingreso al estadio junto a miles de hinchas de ambos países. “El partido es a las tres de la tarde y desde las ocho de la mañana ya estamos haciendo la fila. No doy más de los nervios“, expresó.
Mientras aguardaba la apertura de las puertas, el riogalleguense describió un ambiente de expectativa permanente, con hinchas compartiendo canciones, conversaciones y entrevistas con medios argentinos. “Conocés gente de todos lados. Cada tanto nos ponemos a cantar, descansamos un poco porque hace muchísimo calor y hay una humedad que no te deja respirar“, comentó.
Sobre el operativo de seguridad, indicó que, hasta ese momento, el ingreso se desarrollaba con normalidad. “Está lleno de personal de seguridad, pero todos te orientan muy bien. Te revisan que tengas el ticket digital listo y te indican por dónde ingresar“, explicó.
La difícil misión de conseguir una entrada
Uno de los mayores desafíos fue obtener un lugar en el estadio. Fernández reveló que pasó varios días intentando comprar una entrada sin éxito hasta que recurrió a un sitio de reventa. “Probábamos una y otra vez. Comprábamos y el sistema nos rechazaba la operación. Después de ocho intentos finalmente pudimos conseguirla“, recordó.
El precio también fue impactante. “La entrada costaba originalmente unos 800 dólares, pero en reventa terminó saliendo cerca de 2.800 dólares con tasas e impuestos incluidos”, señaló.
Pese al elevado costo, no dudó en hacer el esfuerzo. “Después de haber llegado hasta acá, tenía que entrar. No me lo hubiera perdonado nunca“, afirmó.
“Cuando suene el himno voy a llorar”
Consultado sobre cómo imaginaba el partido, Fernández se mostró optimista y consideró que Argentina tendría el protagonismo del juego. “Creo que Argentina va a tener mucho más la pelota y va a ser protagonista. Sólo le pido a Dios que pasemos, con el resultado que sea, pero que no lleguemos a los penales“, sostuvo.
Finalmente, al ser consultado sobre el momento más esperado, no ocultó la emoción. “Cuando suene el himno nacional y salga la Selección voy a llorar. No tengo dudas“, dijo.
La entrevista concluyó justo cuando las puertas del estadio comenzaron a abrirse. Antes de despedirse, dejó un mensaje para quienes seguían el partido desde Argentina. “Que recen, que le pidan a todos los santos. Lo vamos a lograr“, expresó, mientras emprendía el ingreso para vivir, desde las tribunas, una jornada que quedará para siempre en su memoria.
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