Jubilado desde finales del año 2014, Héctor “Negro” López trabajó desde principios de los noventa en LU12 AM680, la radio que su mamá escuchaba cuando era apenas un niño y empresa a la cual llegó tras varios años de sumar experiencia en Canal 9 de nuestra provincia, en el que fue formando su profesión.
A través de su trabajo como periodista, movilero y locutor, supo ganarse un lugar en el ámbito periodístico de nuestra ciudad y es recordado por muchos como toda una institución en el campo del cronista de calle, de a pie, al igual que el también recordado Guido Vera.
Dueño de un timbre de voz prodigioso, su impronta quedó marcada por la forma de encarar a los entrevistados, sobre todo cuando la actualidad informativa ameritaba sagacidad a la hora de interpelar.

Dos grandes: Guido Vera y Héctor López.
Alguna vez confesó que hasta su madre le aconsejaba “preguntar cortito y simple”.
El “Negro” era un gran tipo. Y más allá de las cuestiones periodísticas, quien tuvo la posibilidad de hablar con él sabía de su amor por la música y la lectura. Amaba al flaco Spinetta, disfrutaba de Sabina.
Era bohemio y franco. Cuando algo no le gustaba, te lo hacía saber de una u otra manera.
Una vez jubilado, por esas cosas de la vida, decidió irse a vivir a Tapalqué, en Buenos Aires. Allí se reencontró con los amores de su vida.
Tuvo tiempo para ello.
Y nosotros ya lo estamos extrañando.
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