Cabo Vírgenes estuvo cerrado durante mucho tiempo debido a la pandemia de coronavirus, que impidió que pescadores y visitantes pudieran visitar uno de los atractivos turísticos que tiene la provincia de Santa Cruz.

La vuelta de la actividad durante diciembre y la apertura para que vecinos de la ciudad puedan ir a pasar el día a cabo Vírgenes trajeron consigo problemas con la recolección de residuos.
El único cesto de basura que hay en Cabo Vírgenes
En esta reserva natural no existe la recolección de residuos y debido a esto, las personas que asistieron en los últimos días han arrojado basura y los tachos de basura, que no abundan, han rebalsado.
Esto fue lo que observó Ángel Banegas, presidente del Club de Pescadores de Río Gallegos, en cabo Vírgenes, quien habló en LU12 AM680 y afirmó que, desde este sábado y durante un mes, realizarán una campaña de concientización en la que entregarán bolsas biodegradables y folletería en Chimen Aike.
De esta manera, con esta iniciativa, que durará un mes, se intentará concientizar al vecino para que deje de arrojar basura y no haga oídos sordos ante la problemática ambiental.
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