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Durante 15 días, el pavo real azul del Jardín Granja “La Taperita” de Río Gallegos estuvo recorriendo el barrio del establecimiento educativo hasta que finalmente pudo ser capturado.

La “seño” Rosy contó a La Opinión Austral cómo fue la huida del ave, los días de búsqueda y finalmente, el regreso.

“Quiero agradecerles porque mirábamos el diario y aparecía que estábamos buscando el pavo”, mencionó sobre las publicaciones del medio.

“Al pavo lo encontró un señor que conocemos, lo encontró volando, agotado y apenas le tiró la campera, el pavo se entregó, estaba muy cansado, lo trajo para acá en diciembre. Estuvo bien, pero siempre se quiere escapar”, repasó.

El jueves 26 de febrero, Eliseo, el cuidador de los animales, dejó salir al pato y el pavo real salió volando. “Estuvimos tratando de encontrarlo, por eso pusimos un aviso, no es que no lo cuidamos, a cualquiera se le escapa un perro… Lo pasábamos muy mal, a pesar de que no era nuestro, nosotros le habíamos dado hogar“.

La “seño” Rosy contó los detalles del regreso del pavo real al jardín. Foto: José Silva/La Opinión Austral

En septiembre de 2025, el jardín sufrió el vandalismo de desconocidos que mataron a una quincena de conejos, lo que generó gran preocupación en la comunidad.

“Uno hace lo posible para que todo esté bien y los chicos puedan ver en el medio de la ciudad animalitos de granja”, manifestó.

Al día siguiente de que el pavo real se escapase, familias del jardín se acercaron para avisar que había divisado al ave en calle 25 de Mayo. “Salimos con la ‘seño Ceci’ a correrlo con una manta, pero era más rápido que nosotros, vuelva como un avión. Se metió en un par de casas, golpeábamos, la gente colaboró, pero no lo podíamos agarrar. Así fue todos los días”, repasó.

Destacó la colaboración de bomberos que respondieron cada llamado.

“Una familia que también había sido parte de la comunidad educativa del jardín nos dijo que lo tenían en la ventana de la casa. Se voló a un edificio ubicado en Tucumán y Belgrano que tiene varios pisos, los bomberos trataron de bajarlo, pero era más peligroso para ellos subir que para el pavo posiblemente salir volando”, explicó.

“Todos suponían que en algún lugar se alimentaba, pero llegó y estaba con mucha hambre”.

“Al día siguiente, volvió a la misma casa en la que había estado la noche anterior, entró a la casa. Pasó sobre calle Chile y ahí el cuidador y mi hija lo pudieron agarrar con una tela sombra enorme, llegó agotado”, completó sobre la jornada del 13 de marzo.

“Todos suponían que en algún lugar se alimentaba, pero llegó y estaba con mucha hambre. Estamos felices de que esté acá y que no le haya pasado nada, que no lo haya agarrado un perro. Estaba confiada que no  iba a pasarle nada porque vuela muy alto“, señaló.

La “seño” Rosy agradeció a la Dirección de Fauna del Consejo Agrario Provincial y a los vecinos. “Todo el mundo estuvo predispuesto a buscar en sus patios, a llamar al jardín. Personal de Servicios Públicos que lo vio, nos acompañó. Ya lo tenemos acá, feliz y contento”, manifestó.

El pavo real ya está de regreso en el jardín-granja. Foto: José Silva/La Opinión Austral

Cabe mencionar que no era la primera vez que el jardín contaba con un pavo, hace algunos años tuvieron un ejemplar hasta que falleció. “Lo trajeron, era muy chiquitito entonces se crió en el hogar. Este pavo ya viene escapado de otro lado, no sabemos de donde”, señaló.

También mencionó que “cuando se hizo popular el tema del pavo, habían aparecido varios dueños que después no se acercaron. Todo el mundo estuvo pendiente del pavo. Ahora, el pavo está en el gallinero nuevamente, no lo dejamos salir, estamos tratando de que se junte con otras gallinas y con patos para que esté más acompañado y pueda sentirse cómodo en su hogar”.

Una compañera

La “seño” Rosy adelantó que esperan la llegada de otro pavo. “Una mamá del jardín que tiene pavos en una estancia dijo que nos va a traer una hembra así éste se queda más tranquilo, suponemos que del gallinero no va a poder salir porque sino vamos a tener que techar todo para que no vuele”, manifestó.

Fue una historia feliz por eso también armamos un cuento para que los chicos sepan lo que pasó, estaban muy preocupados, como el año pasado nos había pasado lo de los conejitos, ellos decían: ‘Capaz que fueron chicos malos’, pero no fueron chicos malos, en este caso se quiso ir de paseo dos semanas, se quiso ir de vacaciones”, comentó entre risas.

 

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