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En el marco de Octubre Rosa, Río Gallegos volvió a ser escenario de un gesto colectivo que emociona. La asociación de mutua ayuda “Buen Día Vida” cerró una nueva edición de su emblemática campaña “Mechón de Amor”, una iniciativa comunitaria que transformó el Paseo Buena Vibra en el gimnasio del Atlético Boxing Club en un verdadero taller a cielo de generosidad y compromiso social.

El balance de la jornada no se mide solo en números, aunque las cifras hablen por sí solas: 189 mechones de cabello fueron recolectados el pasado domingo, en el marco de las actividades por el aniversario de la entidad.

Detrás de cada uno de esos cortes hay una historia, una decisión consciente de desprenderse de algo propio para transformarlo en el abrigo de otro. En el universo del tratamiento oncológico, donde la quimioterapia impacta de lleno en la imagen corporal y la autoestima de los pacientes, una peluca no es un mero accesorio estético. Es dignidad, es un escudo cotidiano para salir a la calle a darle batalla a la enfermedad con la frente en alto.

La movida solidaria, que contó con el nexo fundamental del equipo de Buena Vibra y la labor de Andrea Sepúlveda para concretar la convocatoria, desplegó voluntades. Peluqueros solidarios que donaron su arte y su tiempo, integrantes de la comisión directiva, pacientes en tratamiento y en remisión, y decenas de vecinos que se acercaron al Boxing Club impulsados únicamente por las ganas de dar una mano.

 El grupo “Buen Día Vida” nació en 1998, cuando un puñado de santacruceños entendió que el diagnóstico de cáncer no se podía transitar en soledad. Fueron 28 años de pelearla desde abajo, migrando de espacio en espacio, trabajando en lugares prestados como el LALCEC  o el CIC Belén, hasta que en 2023 lograron el hito histórico de abrir su sede propia en la calle Sara Mignone de Oliveira 516.

189 mechones de amor.

En esa casa propia, que hoy es refugio diario, la contención no sabe de horarios ni de burocracias. “Antes trabajábamos del mismo modo, mucho más sacrificados. Ahora tenemos nuestra casa y tenemos ya más organizado el taller de pelucas“, supo definir con sencillez y contundencia Blanca González, referente histórica de la asociación en diálogo con La Opinión Austral. En ese espacio, pese a las privaciones cotidianas que aún persisten —como la falta de conexión de red de gas natural, lo que los obliga a costear todo a fuerza de estufas eléctricas—, la respuesta a la adversidad siempre es la calidez humana. Los lunes se trabaja codo a codo con los estilistas; los martes se teje; los miércoles funcionan las terapias grupales; los jueves se ejercita la estimulación cognitiva y los fines de semana se cosen gorros y turbantes de telas suaves como el modal elastizado, pensando en la sensibilidad de las pieles en tratamiento.

 “Es muy lindo que la gente se acerque, porque el cáncer no contagia. Si se acercan y se enteran, va a ser mucho menos temeroso el hecho de sentir el diagnóstico”, reflexionan desde el grupo, sintetizando en esa frase el alma de una institución donde siempre hay “una tacita de café o de té” lista para recibir a quien cruce la puerta.

El éxito de “Mechón de Amor” demuestra que la solidaridad en el sur no es un eslogan de ocasión, sino una práctica cotidiana. No se trató únicamente de las tijeras en acción ni de la destreza de los profesionales; la jornada estuvo atravesada por cartas, postales y papelitos con mensajes que los vecinos fueron dejando en los puestos de recolección. Palabras de aliento, abrazos dibujados en papel y buenos deseos dirigidos a pacientes anónimos que pelean la batalla de sus vidas en las salas de quimioterapia.

Con el impulso de estos 189 mechones, la asociación no frena su marcha. En la agenda santacruceña ya asoma el próximo paso: los primeros días de noviembre organizarán un encuentro internacional en el Centro Chileno de la ciudad, donde recibirán a redes de contención y grupos de mutua ayuda de Punta Arenas, Puerto Natales y diversos puntos de la provincia de Santa Cruz. El objetivo es claro: tejer una red transfronteriza que multiplique las herramientas de acompañamiento a lo largo y ancho de la Patagonia.

“Así finalizó una nueva jornada de nuestra amorosa campaña Mechón de Amor”, celebraron desde la institución tras la masiva respuesta del público, remarcando el enorme agradecimiento a la comunidad, a los profesionales y a los vecinos que hicieron posible el evento.

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