Your browser doesn’t support HTML5 audio
Hasta este viernes 25 de septiembre, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) mantiene abierta la convocatoria destinada a personas mayores de 25 años que no hayan terminado sus estudios secundarios y quieran iniciar una carrera universitaria. La propuesta se enmarca en el artículo 7 de la Ley de Educación Superior y contempla una instancia de evaluación y entrevista previa al ingreso.
La directora de Evaluación de Programas y Vinculación Académica de la UNPA, María Fernanda García, explicó que se trata de la segunda convocatoria del año y destacó que la iniciativa busca ampliar las posibilidades de acceso a la educación superior para quienes, por diferentes circunstancias, no pudieron completar el secundario.
“Queremos mayor amplitud de la llegada de la universidad hacia la comunidad y también la necesidad de poder formarse en pregrado y grado”, señaló García el móvil de LU12 AM680 y La Opinión Austral.
La funcionaria explicó que la convocatoria está teniendo una respuesta positiva y que desde el comienzo del período de inscripción se recibieron consultas de personas interesadas en conocer los requisitos y las características del proceso.
Un ingreso que requiere evaluación y acompañamiento
El ingreso mediante el artículo 7 no significa una incorporación automática a la universidad. Los postulantes deben atravesar distintas instancias destinadas a evaluar sus conocimientos y su preparación para afrontar los estudios universitarios.
“Hay instancias evaluativas que complementan o dan solvencia a esta inscripción”, explicó García, y detalló que los aspirantes deben realizar “dos exámenes, uno de saberes comprensivos, más de lectura comprensiva, y uno específico con respecto a la carrera que aspira”.
Luego de las evaluaciones se realiza una entrevista personal con el postulante. Durante todo el proceso, la universidad dispone de docentes para orientar a quienes se presentan.
“Hay un equipo docente también que se dispone y se pone a disposición para guiar, orientar y también acompañar este proceso de inscripción a la universidad y poder orientarlos en las cuestiones que tienen que ver con la parte académica”, indicó.
La directora de Evaluación Académica remarcó además que quienes se inscriban en esta convocatoria no comenzarán a cursar inmediatamente en octubre. El procedimiento se desarrolla durante lo que resta del año y, quienes superen las instancias previstas, podrán iniciar la carrera en el primer cuatrimestre de 2027.
La posibilidad tampoco implica que una persona pueda utilizar este mecanismo para acceder indistintamente a cualquier carrera.
“Si quiere cambiar de carrera, tiene que hacer nuevamente el mismo procedimiento el año que viene”, explicó García.
Sin embargo, aclaró que la universidad procura que ese cambio no signifique empezar todo desde cero. “Nosotros dejamos estos papeles que ellos presentan, estos requisitos, los dejamos en resguardo. O sea, que no es un trámite que tiene que comenzar a foja cero”, señaló.
El objetivo, agregó, es evitar que una elección inicial que luego no resulte adecuada termine en el abandono de los estudios. “Se puede volver a acompañar en este sentido para poder allanar camino y claramente hacer que este estudiante no deje la universidad, sino que se sienta acompañado por la universidad”.
Terminalidad: el desafío de sostener las trayectorias universitarias
Durante la entrevista, García también se refirió a una problemática que atraviesa a las universidades: las dificultades que enfrentan muchos estudiantes para sostener sus carreras y llegar finalmente a la obtención del título.
En ese sentido, explicó que la UNPA viene desarrollando políticas específicas de terminalidad. Entre ellas mencionó el programa Regreso, impulsado desde la Secretaría Académica para acompañar a estudiantes que se encuentran cerca de completar sus carreras y que les falta menos de cinco finales para obtener su título universitario.
A partir de la identificación de esos casos, la universidad comenzó a trabajar de manera individual con cada estudiante para conocer las dificultades que impedían completar los estudios.
“Se dispuso una estructura de trabajo que comprende el acompañamiento de docentes, no docentes, para evaluar cuál era la situación en particular de cada uno y ver cuáles son los potenciales obstáculos o también los facilitadores para poder cursar y aprobar”, explicó.”, señaló García.
La UNPA trabaja actualmente en una segunda convocatoria de terminalidad y realiza un seguimiento de quienes ya forman parte del programa. García mencionó incluso casos de estudiantes que optan por rendir materias en condición de libres, para lo cual se articulan alternativas con los equipos docentes.
“Lo que nosotros más queremos y .obviamente que también más quieren estos estudiantes, es que puedan obtener su título universitario”, afirmó.
“A veces sostener las trayectorias académicas es difícil porque tenemos bastantes compromisos desde lo familiar, desde lo laboral y que por ahí eso transversaliza cómo uno vive en la universidad”, sostuvo.
El impacto del financiamiento universitario
Por otra parte, García se refirió al contexto que atraviesa actualmente la universidad pública y al impacto que tiene la situación presupuestaria sobre el funcionamiento cotidiano de la institución.
“Venimos con medidas muy fuertes de los diferentes claustros docentes y no docentes con respecto al tema de la aplicación de la ley de financiamiento”, explicó.
Según señaló, el problema excede la discusión salarial y tiene consecuencias concretas sobre las condiciones en las que se desarrollan las actividades académicas.
“Eso no solamente repercute en los salarios de los trabajadores, sino que también repercute en cómo se vive la universidad, en los beneficios de tener el aula en condiciones, de poder tener todos los dispositivos y todo lo que precisamos a la hora de dar una clase”, sostuvo.
La directora de Evaluación Académica mencionó además que la universidad debe realizar un seguimiento permanente de la cobertura de los espacios curriculares para evitar que las dificultades afecten la continuidad académica.
“Desde los equipos de gestión llevamos mensualmente explicaciones con respecto a la cobertura de espacios curriculares, de espacios de asignaturas y demás para no interrumpir los procesos académicos”, explicó.
En ese marco, sostuvo que la falta de previsibilidad constituye una de las principales dificultades para el sistema universitario.
“Sabemos lo difícil que está que el Estado Nacional pueda cumplimentar una ley que ya es efectiva y bueno, lo que atañe a esta situación es la falta de previsibilidad del sistema universitario o directamente socavar con los derechos de todos nosotros que es de tener educación pública”, afirmó.
Cómo inscribirse
Las personas interesadas en ingresar a la UNPA mediante el artículo 7 deben tener 25 años cumplidos y completar el formulario disponible en preinscripcion.unpa.edu.ar.
En la Unidad Académica Río Gallegos, la documentación debe presentarse hasta el viernes 25 de septiembre en el Departamento de Alumnos del Campus Universitario, ubicado en avenida Gregores y Piloto “Lero” Rivera, de 14:30 a 20:30.
Entre los requisitos se encuentran el DNI, constancia de estudios primarios completos o secundarios incompletos, currículum vitae y una nota dirigida a la decana explicando las motivaciones para estudiar la carrera elegida. Las constancias de experiencia laboral y capacitaciones relacionadas con la carrera son consideradas, aunque no resultan excluyentes.
La oferta académica comprende las carreras que actualmente se dictan en la Unidad Académica Río Gallegos, entre ellas Enfermería, Administración, Trabajo Social, Sistemas, Psicopedagogía, Comunicación Social, Turismo, Historia, Geografía, Letras, Matemática, Ingeniería Química, Ingeniería en Recursos Naturales y Acompañamiento Terapéutico.
Quienes superen las instancias de evaluación y entrevista podrán comenzar a cursar durante el primer cuatrimestre de 2027. Las consultas pueden realizarse a través del correo articuloseptimo@uarg.unpa.edu.ar.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia