Magalí Blanco es de Formosa, llegó con sus dos hijos, de dos y ocho años, y su marido, a Río Gallegos hace seis meses. A Bautista lo diagnosticaron en el norte del país con autismo, pero su mamá notaba que el problema era otro porque le levantaba la voz para poder comunicarse.
Al percibir que no escuchaba, fueron al médico y seguidamente a una fonoaudióloga que le realizó la audiometría. El resultado dio lo que su mamá sospechaba, Bautista era sordo hace mucho tiempo, con una pérdida auditiva del 100 % en el oído derecho y un 80 % en el izquierdo.
En Ushuaia les gestionaron los audífonos para que pudiera escuchar correctamente, pero hace poco perdió uno de ellos. Al perderlo, necesitan recuperarlo nuevamente y deben abonar una suma de 240 mil pesos. La familia alquila, Magalí es peluquera a domicilio y su marido, pese a que consiguió ingresar a un comercio, aún no tiene trabajo estable.
En diálogo con La Opinión Austral, su mamá contó que a Bautista lograron diagnosticarlo correctamente el año pasado en Formosa y que hoy asentados en Río Gallegos buscan estabilidad.
“Fue todo un desafío para mí, estar pensando que él era una cosa, que por eso no hablaba y cuando me di cuenta que era sordo todo cambió“, contó Magalí que agregó que no tienen obra social porque están hace muy poco en la ciudad.
“Tenía dos audífonos, justo el lado que escucha que es el izquierdo tiene poca audición, el derecho es el que necesita ahora”, relató en primera instancia a Radio LU12.
Bautista tiene ocho años, y acorde a lo que describió su mamá, “habla como bebé, en Formosa la salud pública es un desastre, se lo diagnosticaron recién el año pasado, porque según los médicos era autista él”, relató en primera instancia.
“Yo gritaba para hablarle y ahí hablé con el pediatra porque necesitábamos saber si era sordo. La fonoaudióloga y una audiometría salió el resultado que el lado derecho es 100 % sordo y el otro oído el 80 %, el año pasado le entregaron los audífonos, quedamos con el molde porque llegó de la escuela y ya no lo tenía, y me sale demasiado dinero”, describió.
La familia vive en el barrio Belgrano y Bautista va a la Escuela N° 58, hace taller de cocina y en Formosa le gustaba jugar al fútbol. “Ahora casi no hace deportes y ahora menos sin el audífono, por eso quiero comprarle, no escucha nada sin eso”, contó su mamá.
Ahora hacen una rifa para el Día de la Madre para poder solventar el audífono, su mamá contó que los riogalleguenses son muy solidarios y que han colaborado con ella. “¿Sabes cómo lloré cuando me di cuenta de que perdí ese audífono? Una tristeza, una angustia más”, relató Magalí que, pese a todo, tiene fe en la solidaridad de la gente.
Para colaborar con Bautista, se pueden comunicar con Magalí al (2966) – 688391 o mediante su alias a: maga.b.10
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